lunes, 22 de abril de 2013

La Vorágine - José Eustasio Rivera. La Chorrera: el genocidio del oro blanco - Hollman Morris

El auge de la explotación cauchera en la selva amazónica fue desde 1.870 hasta 1.942; en Colombia esto implicó la esclavización de miles de personas, la mayoría indígenas de diversas etnias; se calcula que al inicio de esta tragedia habitaban la región más de 40.000 personas, y al final sólo quedaban alrededor de 500. 

Los indígenas tenían que cumplir cuotas de producción a cambio de una escasa y mala comida; cuando no cumplían  los sometían a más hambre, palizas, torturas y asesinatos. Las deudas a las que los obligaban a incurrir eran a perpetuidad y heredadas a sus hijos.

El caucho producido tenía como destino las regiones industriales de Estados Unidos y Europa, con ese caucho se fabricaban especialmente los neumáticos (llantas) de la naciente era del automóvil; esta barbarie fue denunciada por algunas voces; llegando estas a oídos de las casas matrices en Lóndres, pero nunca hubo mejora para la vida de los indígenas; este horror sólo se detuvo cuando, durante la segunda guerra mundial, se inventó el caucho sintético y por lo tanto ya no era tan buen negocio obtenerlo de los árboles amazónicos y de la sangre de los indígenas.

La Vorágine (1924) es una vibrante novela, escrita en una cautivadora prosa, en la cual José Eustasio Rivera (Colombia 1888-1928) narra inicialmente las aventuras y vida en los llanos orientales colombianos, para luego adentrarse en la espesura de la selva amazónica y la explotación del oro blanco. Es un clásico que vale la pena conocer, leer y discutir; es la historia de un momento y un territorio relevante de América Latina.

En el año 2012 el periodista colombiano Hollman Morris hizo el programa "La Chorrera: el genocidio del oro blanco" un excelente trabajo en el cual se ve, escucha y siente a los indígenas sobrevivientes que siguen habitando ese territorio.

Hoy en Colombia, la población indígena sigue siendo vulnerada; sus territorios y sus vidas continúan atravesadas por muchos conflictos generados desde lo que se denomina "civilización"; en sus tierras hay tensiones por el uso del suelo para minería, agricultura no tradicional, etc.;  sus territorios son usados como rutas para traficar armas y drogas; y la mezcla de todo lo anterior genera el uso de sus lugares como territorios de guerra, guerra en las cuales ellos siguen siendo víctimas.

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lunes, 15 de abril de 2013

La historia de las cosas, Annie Leonard - Pensamiento Ambiental

Este documental, de Annie Leonard, evidencia conexiones entre problemas sociales, el ambiente y el modelo de consumismo que rige nuestro mundo; un modo de vida que niega una protuberante verdad: habitamos un planeta finito.

El modelo de vida que pretenden vendernos es el de Estados Unidos, entonces miremos un poco de ellos: de todos los productos que se comercializan allá al cabo de seis meses sólo el 1% siguen en uso, el 99% ya han sido convertidos en basura; ellos son menos del 5% de la población mundial, pero se consumen el 30% de lo que nos ofrece la naturaleza; también por cada caneca de basura que genera un hogar se han producido 70 canecas de basura en la extracción, transformación y venta de esos productos que están en el recipiente de la familia; es una sociedad, y la nuestra también, donde vales por lo que consumes; no por ser mamá,  hijo, hermano, amigo, etc. sino por que objetos exhibes y tiras a la basura. Si todos consumiéramos como los estadounidenses necesitaríamos entre tres y cinco planetas.



Disfrutará, se sorprenderá y notará que usted puede hacer mucho para ayudar a una convivencia más armónica en esta tierra que es su casa; su única casa. 

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lunes, 8 de abril de 2013

El miedo a la libertad - Erich Fromm. La libertad es sólo una ilusión...

"Nos hemos transformado en autómatas que viven bajo la ilusión de ser individuos dotados de libre albedrío. Tal ilusión ayuda a las personas a permanecer inconscientes de su inseguridad, y ésta es toda la ayuda que ella puede darnos. 

En su esencia el yo del individuo resulta debilitado, de manera que se siente impotente y extremadamente inseguro. Vive con en un mundo con el que ha perdido toda conexión genuina y en el cual todas las personas y todas las cosas se han transformado en instrumentos, y en donde el mismo no es más que una parte de la máquina que ha construido con sus propias manos. 

Piensa, siente y quiere lo que él cree que los demás suponen que él deba pensar, sentir y querer; y en este proceso pierde su propio yo, que debería constituir el fundamento de toda seguridad genuina del individuo libre."

Fromm Erich. El miedo a la libertad. 1941. Pág 279

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lunes, 1 de abril de 2013

La mala reputación y lo que puede el dinero - Paco Ibañez

Sumergidos en la voz y guitarra de Paco Ibañez podemos sentir un poco de aquello que nos quieren compartir los poetas iberoamericanos... Sólo como abrebocas les dejo La mala reputación y lo que puede el dinero; pero vale la pena disfrutar (desde youtube por ejemplo) temas como: Poderoso caballero es don dinero, poesía necesaria, es amarga la verdad, palabras para Julia, coplas por la muerte de su padre, a galopar... etc .

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lunes, 18 de marzo de 2013

La manipulación mediática - Noam Chomsky

1-      La estrategia de la distracción

El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes.

La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales” (cita del texto Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

Este punto nos los advertía ya en la década de 1920 el hereje periodista Henry L. Mencken, cuando dijo: “Todo el motivo de la práctica política es mantener al populacho alarmado –y por ello clamoroso para ser conducido a la salvación– mediante una interminable serie de fantasmas y exageraciones, todos ellos imaginarios.”

Y agregaba, para que no nos quedase ninguna duda: “La necesidad urgente de salvar a la humanidad es casi siempre la falsa fachada para el ansia de gobernarla.” Y, conocedor de los bueyes con que araba, terminaba diciendo: “Un periódico es un dispositivo para hacer al ignorante más ignorante, y a los locos más locos aún.”

Quienes han seguido mis informes y ensayos sobre el tema de la desinformación constante que se le aplica a la sociedad, o han investigado en otras fuentes, sabrán ya que el origen de estas campañas de alarmismo mediático se remontan a las recomendaciones emitidas en el famoso Informe de la Montaña de Hierro, de 1962, donde un futuro que se avizoraba sin guerras mundiales, representaba un peligro para las corporaciones industriales y los carteles financieros que controlan a los principales gobiernos del mundo, y a las Naciones Unidas.

Para seguir provocando el derroche de recursos en una catarata interminable que mantuviese con vida al sistema, era necesario crear alarmas sobre imaginarias amenazas a la seguridad y salud de la población. Para la burguesía con un agradable pasar, el peor consejero posible ha sido siempre el miedo a situaciones desconocidas que pondrían en peligro su seguridad. Para evitar el peligro inminente y ser conducidos a la seguridad aceptarán siempre cualquier cosa que los gobiernos y sus burocracias les propongan. El clásico ejemplo del zorro cuidando del gallinero. Y que se refleja en la segunda estrategia que enumera Chomsky:


2- Crear problemas, después ofrecer soluciones

Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

O inventar el Apocalipsis Climático, el Calentamiento Global, esa inminente catástrofe ambiental que causará miles de angustiosos problemas –y ningún beneficio para la humanidad. ¿Qué tienen en común crisis financieras, la pandemia de gripe, y el calentamiento global? Todas involucran la toma de decisiones políticas que se basan en alguna clase de modelo para predecir el futuro –y todos los modelos, sin excepción- están plagados de incertidumbres, ignorancias y valores públicos imposibles de cuantificar o de enumerar total y claramente. Los modelos son nada más que una increíblemente larga y compleja ecuación matemática, donde las constantes y las variables no son bien conocidas, se basan en prejuicios, pobre o incompleta información, y hasta pueden cambiar de signo. Ello hace inútil –de toda inutilidad- a los modelos econométricos y del clima.


3- La gradualidad

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

Las regulaciones sobre la actividad productiva e industrial que los grupos encargados de distribuir la desinformación alarmista han ido aumentado de manera paulatina, sin prisa pero sin pausa, los costos de producción de bienes y alimentos, y el traspaso de esos costos a los consumidores. No hay que extrañarse de que, por más próspera que sea una economía, los precios siempre irán subiendo, y tendremos que trabajar más para comprar lo mismo que antes conseguíamos con menos horas de trabajo. Por ejemplo, hay regulaciones ambientales para procesos o sustancias químicas que le añaden a la economía de los Estados Unidos varios miles de millones de dólares por cada vida salvada - o presuntamente salvada- por la prohibición o erradicación de algún proceso o sustancia. Y no nos ponemos a contar los millones de muertes que realmente provocan, uno de cuyos ejemplos ha sido la prohibición del DDT.


4- Diferir

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

La clásica apelación a sacrificarnos para que nuestros nietos tengan un mundo mejor. Así como nosotros nos hemos preocupado y lo seguimos haciendo, de mejorar el ambiente que nuestros abuelos nos dejaron, y no sólo no se lo reprochamos sino que les estamos infinitamente agradecidos; es justo dejarle a nuestros nietos los conocimientos y tecnologías que les ayudarán en su tarea de “seguir salvando al mundo” y gozar de la vida como la estamos gozando nosotros -ahora. Por lo menos quienes no padecemos de una paranoia verde galopante que nos hace mojar la cama de noche y nos impida ser felices.


5- Dirigirse al público como criaturas de poca edad

La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

O mantener a los niños en un estado permanente de lavado cerebral amenazándolos con toda clase de miedos a la muerte y a un futuro sin animales, osos polares, o mariposas, o el mar ingresando en el living de la casa


6- Utilizar el aspecto emocional más que la reflexión

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

Esto es muy conocido. La prédica sobre todas los peligros que se desplomarán sobre nuestras cabezas apenas demos vuelta la esquina, tiene una base exclusivamente emocional, sentimentaloide que hace una apelación al retorno a una época romántica –en la que los alarmistas realmente jamás querrían vivir. Pero quieren que nosotros volvamos para atrás y permanezcamos en el bucólico mundo imaginado por Rousseau en el Siglo XVIII.


7- Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad

Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver 'Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

Esta estrategia se refleja en la involución y colapso de los sistemas educativos públicos. ¿Quién lo puede negar? Es más fácil dominar y controlar a un pueblo ignorante y temeroso que a una ciudadanía que sabe pensar y analizar los riesgos y peligros. Nuevamente Mencken nos da la pista hacia la verdad:

“El hombre más peligroso para cualquier gobierno es aquel que es capaz de pensar por su cuenta… sin consideración a las supersticiones y tabúes sociales. Casi inevitablemente ese hombre llega a la conclusión de que el gobierno bajo cuyo poder vive es deshonesto, insano, intolerable.”


8- Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad

Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…

O demostrar una hipócrita sensibilidad y preocupación por “los más necesitados”.


9- Reforzar la autoculpabilidad

Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. ¡Y, sin acción, no hay revolución!

Una de las patas de la filosofía ecologista: todo lo malo que nos pasa es culpa suya, señor! Arrepiéntase, sufra y entrégueme todo su dinero para que yo le conduzca a la salvación.


10- Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

El mundo que imaginó Orwell en “1984” está golpeando a su puerta, amigo mío. Ahora, vaya de regreso a la granja, donde comprobará que aunque todos los animales son iguales, hay algunos que son más iguales que los demás.

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lunes, 11 de marzo de 2013

Breviario de podredumbre - Emil Cioran. De tiranos y profetas...

De profetas:

"...En todo hombre dormita un profeta, y cuando se despierta hay un poco más de mal en el mundo... La locura de predicar está tan anclada en nosotros que emerge de profundidades desconocidas al instinto de conservación. Cada uno espera su momento para proponer algo: no importa el qué. Tiene una voz: eso basta. Pagamos caro no ser sordos ni mudos..."

"...La fuente de nuestros actos reside en una propensión inconsciente a considerarnos el centro, la razón y el resultado del tiempo. Nuestros reflejos y nuestro orgullo transforman en planeta la parcela de carne y de conciencia que somos. Si tuviéramos el justo sentido de nuestra posición en el mundo, si comparar fuera inseparable de vivir, la revelación de nuestra ínfima presencia nos aplastaría. Pero vivir es cegarse sobre sus propias dimensiones...



Tirano o mártir:

"... El fanático es incorruptible: si mata por una idea, puede igualmente hacerse matar por ella; en los dos casos, tirano o mártir, es un monstruo. No hay seres más peligrosos que los que han sufrido por una creencia: los grandes perseguidores se reclutan entre los mártires a los que no se ha cortado la cabeza..."


Emile Cioran, Breviario de Podredumbre (1949)

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lunes, 4 de marzo de 2013

Informe Nacional de Desarrollo Humano 2011. Colombia rural razones para la esperanza. Principales rasgos del modelo rural en Colombia (Parte 2).

3. El modelo invisibiliza las diferencias de género y discrimina a las mujeres

En la implementación del modelo se ha ignorado la forma desproporcionada en que las inequidades rurales afectan a las mujeres. En consecuencia, las instituciones públicas no han tomado nota de esta situación por lo que los intentos por incorporar la perspectiva de género en todo el ciclo de la política pública han sido pocos, fragmentarios y débiles frente a la complejidad del problema.

Como se dijo, vivir en el campo implica estar sometido a varias manifestaciones de inequidad, pero cuando se es mujer estas se agudizan aún más. Las mujeres rurales se ven sometidas a varios tipos de discriminaciones que las sitúan en peores condiciones de vulnerabilidad frente a los hombres e incluso frente a otros miembros de la familia campesina.

Pág. 35

4. El modelo es excluyente

La presión por la tierra que ejercen empresarios, transnacionales, comisionistas y actores ilegales impide que campesinos, indígenas y afrocolombianos disfruten de los recursos del territorio, y que a partir de allí generen ingresos para procurar el bienestar de sus familias. Tales obstáculos excluyen al grueso de la población rural del principal activo para su supervivencia y bienestar: la tierra.

…Lo excluyente del modelo se manifiesta además en enfoques centralistas que han dejado a las regiones y localidades con una inexistente o precaria presencia institucional, y una monumental incapacidad para administrar, entender y responder en forma adecuada a las demandas de la población. Por ello, tanto los grupos sociales rurales como los mismos empresarios se sienten insatisfechos con la acción del Estado y sus políticas. La expresión común de que no existen políticas agrarias (que es incorrecta porque sí existen, pero son inconvenientes), es una manifestación de esta situación. Este es un modelo de desarrollo rural con pobreza de Estado, de sociedad civil y pobreza económica y social.

Pág. 37

5. El modelo no promueve la sostenibilidad


La ocupación del territorio ha transformado el paisaje. A pesar de ser un proceso de profundas raíces históricas, las actividades que en él se desarrollan se han abierto paso en medio de áreas destinadas por el Estado para preservar la reserva forestal, dedicadas al manejo y conservación ambiental y resultado de la asignación de territorios de propiedad colectiva a grupos étnicos. Sobre esta distribución geográfica particular se han afianzado las actividades productivas tradicionales y se están instalando unas nuevas: biocombustibles y minería, y consolidado la presencia de actividades ilegales, como los cultivos de uso ilícito. La explotación indiscriminada de los recursos del subsuelo no solamente representa una amenaza para la biodiversidad sino también para la protección de los recursos hídricos.



No ha habido preocupación por proteger el patrimonio ambiental del país. El agotamiento de los recursos naturales y la excesiva explotación productiva han puesto en riesgo ecosistemas estratégicos (nacimientos y fuentes de agua, páramos y bosques), coberturas vegetales y reservas forestales. Los fertilizantes y plaguicidas y las técnicas de establecimiento de los cultivos requeridos para el desarrollo de la actividad, han deteriorado la aptitud de los suelos más productivos. Los daños ambientales no son internalizados como costos para los productores agrícolas y pecuarios. La expansión de la ganadería se realiza a costa de la deforestación y ocupación de suelos con vocación agrícola.



La adecuación de terrenos a pastos, a partir de la adopción de técnicas extractivas de deforestación poco sostenibles también ha producido una elevada incidencia en la apertura de la frontera agrícola. Además, la inadecuada ocupación de las áreas rurales con actividades productivas y asentamientos humanos aumenta el riesgo de desastres. El carácter antrópico de la construcción del riesgo implica que el desarrollo rural no debe fomentarse en áreas caracterizadas por ecosistemas frágiles y de poca resiliencia. El impacto de la variabilidad y el cambio climático sobre las poblaciones y actividades rurales localizadas en áreas ambientalmente sensibles es más severo y costoso para la sociedad rural, debido al elevado riesgo de generación de desastres



Pág. 38

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martes, 26 de febrero de 2013

El Valor de Educar - Fernando Savater -

"Es cierto, sin embargo, que la educación parece haber estado perpetuamente en crisis en nuestro siglo, al menos si hemos de hacer caso a las insistentes voces de alarma que desde hace mucho nos previenen al respecto. Cuando ahora confiese, amiga mía, que este libro responde a mi preocupación por la crisis actual de la educación es probable que muchos se encojan de hombros: ese triste cuento ya lo hemos oído tantas veces... Aun así, creo que es posible señalar peculiaridades inquietantes en el estadio crítico que hoy atravesamos. 

Por decirlo con palabras de Juan Carlos Tedesco, cuyo libro El nuevo pacto educativo ha sido una de mis mejores ayudas a lo largo de estas páginas, la crisis de la educación ya no es lo que era: «No proviene de la deficiente forma en que la educación cumple con los objetivos sociales que tiene asignados, sino que, más grave aún, no sabemos qué finalidades debe cumplir y hacia dónde efectivamente orientar sus acciones.» En efecto, el problema educativo ya no puede reducirse sencillamente al fracaso de un puñado de alumnos, por numeroso que sea, ni tampoco a que la escuela no cumpla como es debido las nítidas misiones que la comunidad le encomienda, sino que adopta un perfil previo y más ominoso: el desdibujamiento o la contradicción de esas mismas demandas.

¿Debe la educación preparar aptos competidores en el mercado laboral o formar hombres completos? ¿Ha de potenciar la autonomía de cada individuo, a menudo crítica y disidente, o la cohesión social? ¿Debe desarrollar la originalidad innovadora o mantener la identidad tradicional del grupo? ¿Atenderá a la eficacia práctica o apostará por el riesgo creador? ¿Reproducirá el orden existente o instruirá a los rebeldes que pueden derrocarlo? ¿Mantendrá una escrupulosa neutralidad ante la pluralidad de opciones ideológicas, religiosas, sexuales y otras diferentes formas de vida (drogas, televisión, polimorfismo estético...) o se decantará por razonar lo preferible y proponer modelos de excelencia? ¿Pueden simultanearse todos estos objetivos o algunos de ellos resultan incompatibles? En este último caso, ¿cómo y quién debe decidir por cuáles optar? Y otras preguntas se abren, por debajo incluso de las anteriores hasta socavar sus cimientos: ¿hay obligación de educar a todo el mundo de igual modo o debe haber diferentes tipos de educación, según la clientela a la que se dirijan?, ¿es la obligación de educar un asunto público o más bien cuestión privada de cada cual?, ¿acaso existe obligación o tan siquiera posibilidad de educar a cualquiera, lo cual presupone que la capacidad de aprender es universal? Pero vamos a ver: ¿por qué ha de ser obligatorio educar? Etc., etc."

Savater Fernando. El valor de educar.

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viernes, 22 de febrero de 2013

De la ética del trabajo a la estética del consumo - Luis Horacio Hincapié. La identidad fragmentada...

La identidad fragmentada, una actualización psicosocial

El cambio de referentes, genera unas lógicas de pensamiento, acción y relación distintas. Para BAUMAN, (2.000) se ha pasado de una ética del trabajo a una estética del consumo.

La ética del trabajo estaba sustentada en una sociedad de productores, orientados hacia la adquisición de capacidades y la voluntad de producción; la lógica de la producción es la creación, es darle forma a lo difuso, es darle vida a lo inerme, es encontrarle a las cosas su utilidad y uso práctico y desde el punto de vista ético, contribuir al progreso de la humanidad.

La estética del consumo está orientada a la destrucción, a quitarle existencia a las cosas, a agotarlas hasta aniquilarlas, a despojarlas de su encanto hasta que dejen de despertar nuestros deseos, de satisfacer nuestros apetitos y dejen de ser aptas para el consumo. En la acepción habitual del término, consumir es: Comer, utilizar, jugar, usar; es apropiarse de las cosas impidiendo el uso de otros sin nuestro consentimiento.

La ética del trabajo servía como referente para la construcción de identidad y de proyecto de vida, era factor de ubicación social y de evaluación personal, permitía la formación del carácter social, aseguraba el sustento, definía el lugar al que se podía aspirar o reclamar, determinaba derechos y obligaciones frente a la vida, era fuente de confianza o inseguridad y regulaba el orden social; Los que no encajaban en ese orden eran básicamente los desempleados y los inválidos y la gente útil a la sociedad eran los trabajadores, los cuales por estar dentro del orden, podían mantenerse alejados de los impulsos irracionales.

Los referentes que se desprendían del trabajo cumplían el papel de servir como herramienta básica para la elaboración de un proyecto de vida y la construcción de una identidad finalista, para toda la vida.

La estética del consumo, valora a aquellos que tengan la voluntad y la capacidad de consumo, a aquellos en el que el principio teleológico del carácter, que le señala a este una construcción con tendencia futura y finalista, es decir, que orienta la toma decisiones hacia el largo plazo, hacia lo duradero, esté resquebrajado.  Un buen consumidor debe tomar decisiones para el corto plazo, cuyo lema sea la provisionalidad, con tendencias a lo efímero y lo volátil.

Desde esta óptica, cualquier identidad debe tener el don de la flexibilidad, debe ser cambiable y estar abierta a todas las opciones, a todas las oportunidades que da la vida; solamente basta estar en el lugar indicado y en el momento indicado; se deben saber ubicar las ferias de oportunidades, para poder aprovecharlas.

Los buenos consumidores no deben aferrarse a nada, ni comprometerse con nada, deben ser susceptibles de fácil seducción e inclinados a perder en forma rápida el interés por las cosas, en donde el compromiso con estas sólo dure hasta consumirlas, hasta hacer desaparecer el deseo.

Mientras la sociedad de productores exigía gente con hábitos de disciplina fuertemente arraigados, la sociedad de consumidores ofrece un mercado que brinda libertad, la entera sensación que son ellos los que eligen, los que critican y mandan, pero que deja atrapada a la gente en la trampa del consumo permanente, so pena de ser excluido del grupo de los privilegiados.

“El miedo ha crecido en nuestra sociedad actual, los desplazamientos de lo público a lo privado son la constante, la gente se retira de los espacios centrales de la discusión sobre los asuntos colectivos, los cuales son vistos como amenazantes, para refugiarse en la casa, en los espacios privados y en últimas en su individualidad, es una huida del mundo al yo. Proliferan las cerraduras, los sistemas de seguridad, las comunidades cerradas y cercadas. El miedo se concentra en el interior del individuo asumiendo formas paranoides, que lo llevan a preocuparse menos por lo colectivo, por la integridad y fortaleza de la ciudad en que vive, como propiedad y garantía de seguridad individual, que por el aislamiento y la fortificación del propio hogar.

La consigna es no solidarizarse con el otro sino evitarlo, separarse de los demás como estrategia de supervivencia. No se trata de amar u odiar a los demás sino de mantenerlos a distancia, para evitar la amenaza.”

Luis Horacio Hincapié - La identidad fragmentada

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martes, 19 de febrero de 2013

El reencantamiento del mundo - Patricia Noguera. Desde el Pensamiento Ambiental...

Es demasiado frecuente percibir que tan hartas están con sus vidas muchas de las personas que nos rodean; este correr para ganar más, para comprar más, para consumir más, muestra a cada instante sus límites; todo ello ha ayudado a crear una sociedad en donde la mayoría de sus individuos se "gastan la vida" apresurados tras de lo que nunca alcanzarán (el mayor  consumo y la mayor exhibición de objetos frente a los demás).

El modelo de vida que hoy es preponderante está basado en "la explotación de los recursos" sean estos: humanos, plantas, animales, minerales, etc. Nada importa, si se puede vender se le "usa".

A los humanos se nos ha olvidado... lo hemos perdido en algún momento de nuestra cultura... que somos una hebra de la naturaleza, que los humanos no somos aparte de ella, que todo el ser que cada uno es, es naturaleza.

Intentar vivir de manera más acorde en el ecosistema que habitamos exige pensar, sentir y desencantarse de un modo de vida que ni siquiera nos hace felices, y que aún más, arrasa a todos aquellos con los cuales compartimos esta tierra; ese desencantamiento permitirá un nuevo encantamiento que nos llevará a un mejor vivir, a un habitar más tranquilo y feliz en esta hermosa tierra.

Para acercarse, sensibilizarse, sentir y pensar sobre asuntos como éste, la maestra Patricia Noguera hace un hermosa y profunda propuesta en su libro "El reencantamiento del mundo" el cual vale la pena disfrutar y releer con la calma, con la sed y la alegría de comprendernos mejor y tomar acciones para un equilibrado vivir.

jair

" (las)... propuestas desarrolladas a lo largo de los tres capítulos que integran este libro, exigen una transformación del ethos cultural -tecnológico, científico, económico y político- de las sociedades cuyo desarrollo se ha basado en la explotación del patrimonio ecosistémico y humano, sociedades cuya plataforma tecnológica adaptativa se soporta en el reduccionismo científico, la homogenización tecnológica y la exclusión de las alteridades.

Prácticas como la educación y el lenguaje y formas contemporáneas del habitar humano deben permitir la construcción de una ética y un ethos ambiental. Es tarea de la filosofía, pero no solo de ella, sino también de todos los saberes, asumir la dimensión ambiental como una dimensión sin la cual será poco probable que las generaciones venideras, tanto humanas como no humanas, puedan habitar la tierra de manera solidaria y en paz.

Este libro propone un reencantamiento de nuestro mundo, de nuestro universo: una mirada poética al patrimonio que durante millones de años nos ha heredado la vida, a fin de convertirnos en habitantes respetuosos de una tierra de la cual hacemos parte. Nos permite además, entender las necesarias relaciones que debe tener hoy el filósofo con uno de los temas y problemas más importantes de nuestra cultura: el ambiental"

Fragmento de la portada del libro "El reencantamiento del mundo" - Patricia Noguera

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viernes, 15 de febrero de 2013

Plegaria del estudiante - Humberto Maturana

¿ Por qué me impones
lo que sabes
si quiero yo aprender
lo desconocido
y ser fuente
en mi propio descubrimiento?

El mundo de tu verdad
es mi tragedia;
tu sabiduría,
mi negación;
tu conquista,
mi ausencia;
tu hacer,
mi destrucción.

No es la bomba lo que me mata;
el fusil hiere,
mutila y acaba,
el gas envenena,
aniquila y suprime,
pero la verdad
seca mi boca
apaga mi pensamiento y
niega mi poesía, me hace
antes de ser. No quiero la verdad,
dame lo desconocido.

Déjame negarte al hacer mi
mundo para que yo pueda
también ser mi propia
negación y a mi vez ser
negado. ¿Cómo estar en lo
nuevo sin abandonar lo
presente? No me instruyas,
déjame vivir viviendo junto
a mí; que mi riqueza
comience donde tu acabas,
que tu muerte sea mi
nacimiento.

Me dices que lo
desconocido no se puede
enseñar, yo digo que
tampoco se enseña lo
conocido y que cada hombre
hace el mundo al vivir.

Dime, que yo tejeré sobre tu
historia; muéstrate para que
yo pueda pararme sobre tus
hombros. Revélate para que
desde ti pueda yo ser y
hacer lo distinto; yo tomaré
de ti lo superfluo, no la
verdad que mata y congela;
yo tomaré tu ignorancia
para construir mi inocencia.

¿No te das cuenta de que
has querido
combatir la guerra
con la paz, y la paz
es la afirmación de la guerra ?

¿No te das cuenta
de que has querido
combatir la injusticia
con la justicia,
y que la justicia
es la afirmación
de la miseria?

¿No te das cuenta
de que has querido combatir
la ignorancia
con la instrucción
y que la instrucción
es la afirmación
de la ignorancia
porque destruye
la creatividad?

Tu conocimiento
nos muestra el mundo
o lo niega,
porque es la historia
de tus actos,
o lo negará porque
despertando tu imaginación
te llevará a cambiarlo

Deja que lo nuevo
sea lo nuevo
y que el tránsito
sea la negación del presente;
deja que lo conocido
sea mi liberación,
no mi esclavitud.

No es poco lo que te pido.
Tú has creído
que todo ser humano
puede pensar,
que todo ser humano
puede sentir.
Tú has creído
que todo ser humano
puede amar y crear.

Comprendo pues tu temor
cuando te pido
que vivas
de acuerdo a tu sabiduría
y que tú respetes
tus creencias;
ya no podrás predecir
la conducta de tu vecino,
tendrás que mirarlo;
ya no sabrás
lo que él te dice escuchándote,
tendrás que dejar poesía
en sus palabras.

El error será
nuevamente posible
en el despertar
de la creatividad,
y el otro tendrá presencia.
Tú, yo y él tendremos
que hacer el mundo.
La verdad perderá
su imperio
para que el ser humano
tenga el suyo.

No me instruyas,
vive junto a mí;
tu fracaso es
que yo sea
idéntico a ti.

Tomada de El sentido de lo humano de Humberto Maturana Romecín

jairmontoyatoro@gmail.com

@jairmontoyatoro


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