jueves, 15 de agosto de 2013

Desarrollo a Escala Humana - Manfred Max Neef, Antonio Elizalde y Martín Hopenhayn

Antonio Elizalde habla sobre El Progreso (Video)

"Hábitos y sesgos en los discursos del desarrollo

... Vivimos y trabajamos una historia que desconoce la sub-historia que la hace posible. De allí que observamos cotidianamente las graves des-articulaciones que se dan entre las actuaciones de las cúpulas políticas y las aspiraciones e impulsos que se desencadenan en los sectores populares. 

Buscamos justificación para nuestras acciones en los planteamientos o pensamientos que atribuimos a nuestro difunto héroe de turno, sin siquiera percatarnos de la sabiduría del hombre y la mujer que siembran el maíz y que, al compartirlo en la olla común, logran sobrevivir, no por lo que hemos hecho, sino a pesar de lo que no hemos hecho.

Vivimos y trabajamos modelos de sociedad que desconocen la complejidad creciente de la sociedad real en que estamos inmersos. De allí que observamos el quehacer febril y obsesionado de los tecnócratas que diseñan soluciones antes de haber identificado el ámbito real de los problemas.

La justificación de los modelos la buscamos en los modelos mismos, de manera que cuando las soluciones fracasan, no es por fallas del modelo, sino por trampas que hace la realidad. Esa realidad que se hace presente no se percibe como un desafío que hay que enfrentar, sino como un obstáculo que hay que domesticar imprimiendo aun mayor fuerza en la aplicación reincidente del modelo.

Vivimos y trabajamos la importancia orientadora de nuestros conocimientos formales adquiridos. De allí que observamos en tantos dirigentes un miedo patológico al protagonismo y a la libertad. El pueblo esta para ser orientado, aun por aquellos que se dan el lujo de desconocer la orientación del pueblo. Asi se diseñan programas para "concientizar", porque por alguna extraña razón se supone que el que sufre no sabe por que sufre, y al que le va mal no sabe que es lo que lo aqueja.

Vivimos y trabajamos la construccion de un orden, sin entender lo que es ordenable ni lo que estamos ordenando. 

De allí que observamos el culto fetichista por la forma, como manera de ocultar el temor inconsciente a las incertidumbres que encierra el fondo. Confundimos así la ley con la justicia y el reglamento con la eficiencia. Identificamos la generosidad con la limosna y la participación con la reivindicación concedida. Utilizamos las palabras sin respetar su contenido y acabamos así construyendo caricaturas en vez de contextos coherentes en los cuales sustentar la construcción de nuestros proyectos de vida individuales y colectivos.

Conscientes de todo lo expuesto, la propuesta que hemos elaborado no es un modelo. Es una opción abierta que solo se justifica en la medida en que se la asuma y entienda como construcción permanente. Nada en ella pretende exhibir el rango de solución definitiva, porque entendemos que el ser humano y todo su entorno son componentes de un fluir permanente que no puede detenerse con milenarismos ni menos con ocasionalismos..."

Tomado del libro Desarrollo a escala humana pág. 18

De esta manera Manfred Max Neef, Antonio Elizalde y Martin Hopenhayn nos invitan a leer su libro Desarrollo a Escala Humana, un referente fundamental que propone "una economía al servicio del hombre y no el hombre al servicio de la economía"; en su obra integradora hacen propuestas audaces para caminar hacia una economía como subsistema de la biósfera, hacia una economía humana...

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La invención del tercer mundo - Arturo Escobar


"Por casi cincuenta años, en América Latina, Asia y África se ha predicado un peculiar evangelio con un fervor intenso: el “desarrollo”. Formulado inicialmente en Estados Unidos y Europa durante los años que siguieron al fin de la Segunda Guerra Mundial y ansiosamente aceptado y mejorado por las élites y gobernantes del Tercer Mundo a partir de entonces, el modelo del desarrollo desde sus inicios contenía una propuesta históricamente inusitada desde un punto de vista antropológico: la transformación total de las culturas y formaciones sociales de tres continentes de acuerdo con los dictados de las del llamado Primer Mundo. Se confiaba en que, casi que por fiat tecnológico y económico y gracias a algo llamado planificación, de la noche a la mañana milenarias y complejas culturas se convirtieran en clones de los racionales occidentales de los países considerados económicamente avanzados.

El presente libro narra el surgimiento de este sueño, y cómo poco a poco se tornó en pesadilla. Porque en vez de la tan anhelada transformación, parece que el desarrollo solo hubiera logrado multiplicar al infinito los problemas socioeconómicos de Asia, África y América Latina. Basta una mirada superficial a los paisajes biofísicos, económicos y culturales de la mayor parte del Tercer Mundo para darse cuenta de que el desarrollo está en crisis, y que la violencia, pobreza y deterioro social y ambiental crecientes son el resultado de cincuenta años de recetas de crecimiento económico, “ajustes estructurales”, macroproyectos sin evaluación de impacto, endeudamiento perpetuo, y marginamiento de la mayoría de la población de los procesos de pensamiento y decisión sobre la práctica social.

El enfoque del libro es posestructuralista, en el sentido de que parte del reconocimiento de la importancia de las dinámicas de discurso y poder en la creación de la realidad social y en todo estudio de la cultura. El desarrollo, arguye el estudio, debe ser visto como un régimen de representación, como una “invención” que resultó de la historia de la posguerra y que, desde sus inicios, moldeó ineluctablemente toda posible concepción de la realidad y la acción social de los países que desde entonces se conocen como subdesarrollados.

El libro retoma los hitos más importantes de esta historia, analiza el papel de los economistas y planificadores en ella, y se detiene a examinar en detalle las estrategias de desarrollo concernientes a los campesinos, las mujeres y el ambiente. Como lo sugiere el título, y como se discute en la conclusión, el desarrollo y el mismo Tercer Mundo están en vías de desmoronarse.

Esto ocurre no tanto porque el Segundo Mundo (las economías socialistas de Europa del este) haya desaparecido y la sagrada trinidad del orden mundial de la posguerra esté llegando a su fin, sino por el fracaso rotundo del desarrollo en términos de sus propios objetivos, y gracias a la creciente resistencia y oposición a él por parte de un número cada vez mayor de actores y movimientos sociales de importancia. Las voces que claman por el fin del desarrollo como experimento histórico que ha llegado a su fin crecen cada día.

Confiamos en que al tratar de escribir su obituario, como pretendemos aquí junto a otros estudios que comparten el presente enfoque, contribuimos a imaginar alternativas, cambios de rumbo, otras formas de representar y diseñar nuestras múltiples realidades sin reducirlas a un patrón único ni a un modelo cultural hegemónico.

¿Es posible imaginar una era posdesarrollo de este tipo en contextos de globalización de la producción económica y cultural? Pensamos que sí. 

Por un lado, la internacionalización de la economía no puede ser negada; pero las llamadas “aperturas” en América Latina no exhiben ninguna imaginación; son en general una adaptación pobre a las recetas neoliberales ideadas en otras latitudes; benefician a capitalistas y sectores dominantes del mundo y perjudican a los trabajadores, al ambiente, a los subalternos y a las culturas diferentes. 

Se impone repensar las condiciones para participar en los espacios transnacionales. Por otro lado, si bien la expansión tecnocientífica es irreversible, no tiene que ser catastrófica para los grupos populares y el ambiente. ¿Cómo es posible alterar sus finalidades y modos de operación? Esto requiere inventar prácticas sociales que relacionen los procesos sociales, económicos y políticos con las transformaciones tecnocientíficas, las creaciones artístico-culturales, y los esfuerzos por superar los graves problemas socioeconómicos que afectan a la mayoría de la población. Hoy en día, todos los sistemas políticos están abocados a esta tarea, la cual supone la invención de identidades subjetivas, de otras superficies de vida, verdaderamente nuevos territorios existencialistas.

En resumidas cuentas, es posible imaginar nuevas formas de organizar la vida social, económica y cultural; los sistemas económicos y tecnológicos pueden ser reorientados. No solo la voluntad paranoica de los que poseen el poder –capitalistas, narcotraficantes, políticos convencionales, violentos de todo tipo– puede capturar los deseos colectivos; estos también pueden ser codificados por proyectos liberadores. 

En países como Colombia, los llamados “kínderes” de políticos jóvenes han fracasado no por jóvenes sino por haber entregado su capacidad de imaginación al statu quo. 

A esta pobreza conceptual se opone con frecuencia la actividad de aquellos que, como algunos movimientos sociales e intelectuales disidentes, ven en lo económico y tecnocientífico no el material para una irresponsable aventura más en desarrollo sino la posibilidad de inventar nuevas formas de ser libre. A esto llamamos posdesarrollo."

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Arturo Escobar es un antropólogo, investigador y profesor colombiano que ha trabajado en temas como ecología, política, pobreza, antropología del desarrollo, movimientos sociales; muchos de sus trabajos han sido realizados en el Pacífico Colombiano; mucho de su trabajo de campo sigue siendo en Colombia.

Descargar Más allá del tercer mundo. Globalización y Diferencia de Arturo Escobar


miércoles, 31 de julio de 2013

El Derecho al delirio (fragmento) - Eduardo Galeano


"...Así que vamos a delirar, deliremos por un ratito:

El mundo que está patas arriba 
se pondrá sobre sus pies

En las calles los automóviles serán pisados por los perros
el aire estará limpio de los venenos de las máquinas y no tendrá más contaminación que la que emana 
de los miedos humanos y de las humanas pasiones

La gente no será manejada por el automóvil
ni será programada por la computadora
ni será comprada por el supermercado
ni será contemplada por el televisor

El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia
y será tratado como la plancha o el lavarropa

La gente trabajará para vivir
en lugar de vivir para trabajar

En ningún país irán presos los muchachos
que se nieguen a hacer el servicio militar
sino los que quieran hacerlo

Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo
ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas

Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas

Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos

Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas

El mundo ya no estará en guerra contra los pobres
sino contra la pobreza
y la industria militar no tendrá más remedio 
que declararse en quiebra por siempre jamás

Nadie morirá de hambre
porque nadie morirá de indigestión

Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura
porque no habrá niños de la calle
Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero
porque no habrá niños ricos

La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla
ni la policía será la maldición de quienes no pueden comprarla

La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas...
volverán a juntarse bien pegaditas...
espalda contra espalda 

Una mujer... negra... será presidente de... Brasil
y otra mujer... negra... será presidente de los Estados Unidos de América
y una mujer india gobernará a Guatemala y otra Perú 

En Argentina las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental
porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria

La santa madre iglesia corregirá algunas erratas de las piedras de Moisés
el sexto mandamiento ordenará: festejarás el cuerpo 
el noveno, que desconfía del deseo, lo declarará sagrado
la iglesia también dictará... un undécimo mandamiento que se le había olvidado al Señor:
amarás a la naturaleza de la que formas parte

Todos los penitentes serán celebrantes
y no habrá noche que no sea vivida como si fuera la última
ni día que no sea vivido como si fuera el primero..."

Eduardo Galeano - Uruguayo


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Eduardo Galeano y los indignados del 11 de marzo 


martes, 25 de junio de 2013

La fragilidad ambiental de la cultura- Augusto Angel Maya. Desde el Pensamiento Ambiental...

Dar clic en la imagen para ir a la presentación


"Augusto configura históricamente su planteamiento Ecosistema-Cultura, mostrando que en la mayoría de las ocasiones, el fin de grandes imperios y culturas se ha caracterizado por profundas crisis ambientales: guerras donde una gran población humana ha sido sacrificada, sufrido hambrunas, explotación de seres humanos por seres humanos, relaciones de dominación y vejación entre humanos y entre humanos y ecosistemas. La novedad de este libro, radica en el intento de mostrar que una de las tensiones entre ecosistema – cultura, es la historia. 

Para Augusto Ángel, la historia no es metafísica, aunque la Modernidad haya querido acentuar la idea de la historia como universal. La historia no es posible por fuera de los espacios, las geografías, las geologías, las tramas de la vida…la historia es ambiental; es uno de los hilos más tensos entre las maneras de habitar la tierra y las tramas de la vida, decimos nosotros.

Sin embargo, la humanidad occidental, heredera del judaísmo, del platonismo y del cristianismo, ha intentado romper con la naturaleza (ecosistémica), para cumplir con las teleologías de la salvación en otro mundo, liberarse de las ataduras del mundo, del pecado, de la culpa, y llegar a la tierra prometida, luego de una errancia donde la culpabilidad ha negado la posibilidad del disfrute de la vida y del cuerpo. 

Esa negación del mundo, de ser tierra, de ser naturaleza, ha influido notablemente en el desprecio por lo terreno, por el cuerpo y por la vida, y ha acentuado el carácter metafísico y universal de la historia.

Augusto muestra que esta imagen de historia ha vuelto demasiado frágil la cultura moderna, lugar donde el concepto de historia ha sido radicalmente metafísico, porque ella se ha colocado en la sociedad, como devenir de la sociedad, y como sociedad deviniendo…, y la sociedad es una categoría de la modernidad que se caracteriza por ser universal…algo así como el sujeto trascendental de la sociología.

La Fragilidad Ambiental de la Cultura, emerge entonces como una obra del pensamiento estético-ambiental, por cuanto si es en la cultura, -esa emergencia de la naturaleza como proceso adaptativo humano, según Augusto Ángel- donde se construyen, se crean, como vida que somos, las maneras (estética) de relación con los ecosistemas, entre más metafísica sea una cultura, menos posibilidades tiene de ser ambientalmente sustentable.

Una cultura escindida de la naturaleza, es una cultura frágil, porque no le interesa comprender la vida en la cual está sumergida y de la cual emerge: paradoja inadmisible proveniente de nuestra “raza taimada, que cree saber la hora” (Hölderlin)." 

Patricia Noguera de Echeverri

Hoy disfrutaremos del sentir-pensar del maestro Augusto Angel Maya, quien ha hecho un aporte relevante al surgimiento y fortalecimiento del pensamiento ambiental latinoamericano; poeta, filósofo, pedagogo, historiador, colombiano; pionero en la aplicación de las ciencias sociales a la comprensión de los asuntos ambientales.

Su producción es muy amplia con más de 25 libros, adicional a numerosos artículos y ensayos; en sus trabajos descubre y evidencia las estrechas relaciones que existen entre historia, ecología, filosofía, ética, geografía, estética y educación. 

Buscando acercarnos y/o consolidar el conocimiento de este importante pensador de nuestra América Latina, queremos presentar el libro La Fragilidad Ambiental de la Cultura (1995). 

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viernes, 14 de junio de 2013

Discurso de Pepe Mujica en Rio + 20 - Desde el Pensamiento Ambiental

Pepe Mujica es un uruguayo de 78 de años, con un pensamiento profundo, situado en la realidad de quienes somos en esta Latinoamérica y en este planeta; este maestro hace vibrar, sentir y pensar a todo aquel que se da la oportunidad de conocerlo y disfrutarlo... su historia, su coherencia, sus años, su humanidad, nutren y expresan palabras valiosas para escuchar, conversar, disentir y seguir...

En la pasada Conferencia de las Naciones Unidas Sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20) participaron 191 países, la mayoría de ellos representados por sus presidentes; ante este auditorio Pepe Mujica, en 10 minutos, dio un contundente discurso que toca causas fundamentales de nuestra actual crisis; ocasionada por nuestra forma de habitar el planeta, y también en este memorable discurso ofrece caminos para superarla.

Vale a pena escuchar-sentir-pensar siguiendo las palabras de este hombre ejemplar, de este hombre mayor, orgullo de Latinoamérica, hombre sabio que ve con claridad y habla con la dignidad desde aquí, desde el SUR, desde este hermoso y amado territorio que habitamos.

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"Autoridades presentes de todas las latitudes y organismos, muchas gracias. Y muchas gracias y nuestro agradecimiento al pueblo de Brasil y a su señora presidente. Y muchas gracias a la buena fe que seguramente han manifestado todos los oradores que me precedieron. Expresamos la íntima voluntad como gobernantes de acompañar todos los acuerdos que esta nuestra pobre humanidad pueda suscribir.

Sin embargo, permítasenos hacernos algunas preguntas en voz alta. Toda la tarde se ha estado hablando del desarrollo sustentable, de sacar inmensas masas de la pobreza. ¿Qué es lo que aletea en nuestras cabezas? El modelo de desarrollo y de consumo es el actuar de las sociedades ricas. Me hago esta pregunta: ¿qué le pasaría a este planeta si los hindúes tuvieran la misma proporción de autos por familia que tienen los alemanes? ¿Cuánto oxígeno nos quedaría para poder respirar?
Más claro: ¿el mundo tiene los elementos hoy, materiales, como para hacer posible que 7.000, 8.000 millones de personas puedan tener el mismo grado de consumo y de despilfarro que tienen las más opulentas sociedades occidentales? ¿Será posible? ¿O tendremos que dar algún día otro tipo de discusión? Porque hemos creado una civilización, en la que estamos, hija del mercado, hija de la competencia, que ha deparado un progreso material portentoso y explosivo. Pero lo que fue economía de mercado ha creado sociedades de mercado, y nos ha deparado esta globalización. ¿Y estamos gobernando a la globalización o la globalización nos gobierna a nosotros? ¿Es posible hablar de solidaridad y de que estamos todos juntos en una economía que está basada en la competencia despiadada? ¿Hasta dónde llega nuestra fraternidad?
Nada de esto lo digo para negar la importancia de este evento. No. Por el contrario. El desafío que tenemos por delante es de una magnitud de carácter colosal y la gran crisis no es ecológica, es política. El hombre no gobierna hoy las fuerzas que ha desatado. Sino que las fuerzas que ha desatado gobiernan al hombre.
¿Y la vida? Porque no venimos al planeta para desarrollarnos en términos generales. Venimos a la vida intentando ser felices. Porque la vida es corta y se nos va. Porque ningún bien vale como la vida y esto es elemental. ¿Pero si la vida se me va a escapar trabajando y trabajando para consumir? La sociedad de consumo es el motor, porque en definitiva, si se paraliza el consumo o se detiene, se detiene la economía, y si se detiene la economía, es el fantasma del estancamiento para cada uno de nosotros.
Pero ese hiperconsumo a su vez es el que está agrediendo al planeta. Y tiene que generar ese hiperconsumo cosas que duren poco porque hay que vender mucho. Y una lamparita eléctrica no puede durar más de mil horas prendida. Pero hay lamparitas eléctricas que pueden durar 100.000, 200.000 horas. Pero ésas no se pueden hacer. Porque el problema es el mercado. Porque tenemos que trabajar. Porque tenemos que tener una civilización de uso y tire. Y estamos en un círculo vicioso.
Estos son problemas de carácter político que nos están diciendo la necesidad de empezar a luchar por otra cultura. No se trata de plantearnos volver al hombre de las cavernas ni tener un monumento del atraso. No podemos indefinidamente continuar gobernados por el mercado, sino que tenemos que gobernar el mercado. Por eso digo que el problema es de carácter político.
En mi humilde manera de pensar, porque los viejos pensadores lo definían, Epicúreo, Séneca, los aymaras, pobre no es el que tiene poco, sino que, verdaderamente, pobre es el que necesita infinitamente mucho y desea y desea y desea más y más. Esta es una clave de carácter cultural.
Entonces, quiero saludar el esfuerzo y los acuerdos que se hacen. Y lo voy a acompañar como gobernante. Porque sé que algunas cosas de las que estoy diciendo rechinan. Pero tenemos que darnos cuenta de que la crisis del agua, que la crisis de la agresión al medio ambiente, no es una causa. La causa es el modelo de civilización que hemos montado y lo que tenemos que revisar es nuestra forma de vivir.
Pertenezco a un pequeño país muy bien dotado de recursos naturales para vivir. En mi país hay tres millones de habitantes. Poco más de tres millones doscientos mil. Pero hay trece millones de vacas de las mejores del mundo. Cerca de ocho o diez millones de ovejas estupendas. Mi país es exportador de comida, de lácteos, de carne. Es una plenillanura. Casi el 80% de su territorio es aprovechable.
Mis compañeros trabajadores lucharon mucho por las ocho horas de trabajo. Ahora están consiguiendo seis horas. Pero el que consigue seis horas se consigue dos trabajos y por lo tanto trabaja más que antes. ¿Por qué? Porque tienen que pagar una cantidad de cuotas. La motito que compró. El autito que compró. Y pague cuotas y pague cuotas. Y cuando quiere acordar es un viejo reumático como yo y se le fue la vida.
Uno se hace estas preguntas: ¿ese es el destino de la vida humana? Estas cosas son muy elementales. El desarrollo no puede ser en contra de la felicidad, tiene que ser a favor de la felicidad humana, del amor, de las relaciones humanas, de cuidar a los hijos, de tener amigos, de tener lo elemental. Precisamente porque eso es el tesoro más importante que se tiene. Cuando luchamos por el medio ambiente, el primer elemento del medio ambiente se llama la felicidad humana. 

Gracias."

Presidente del Uruguay José Alberto Mujica Cordano

jueves, 23 de mayo de 2013

Película La Educación Prohibida -

“La Educación Prohibida se propone alimentar y disparar un debate-reflexión social acerca de las bases que sostienen la escuela, promoviendo el desarrollo de una educación integral centrada en el amor, el respeto, la libertad y el aprendizaje.”

Ella permite el abordaje de las experiencias en ocho países y de más de 90 educadores que se han embarcado en propuestas educativas alternativas.

Disfrute el trailer y si lo cautiva viva, piense, sienta, imagine alrededor de las propuestas-sueños de una excelente película que se pregunta de manera profunda por nosotros, pero fundamentalmente por el mañana de todos...

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Trailer de "La Educación Prohibida"



Película completa "La Educación Prohibida"



viernes, 10 de mayo de 2013

Cómo hacerte saber - Daniel Russo Rendo


Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo
Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo
Que nadie establece normas, salvo la vida
Que la vida sin ciertas normas pierde la forma
Que la forma no se pierde con abrirnos
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente
Que no está prohibido amar, que también se puede odiar
Que el odio y el amor son afectos
Que la agresión porque sí duele mucho
Que las heridas se cierran, que las puertas no deben cerrarse
Que la mayor puerta es el afecto
Que los afectos nos definen
Que definirse no es remar contra la corriente
Que cuanto más fuerte es el trazo mas se dibuja
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio
Que negar palabras implica abrir distancias
Que encontrarse es muy hermoso
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida
Que la vida forma parte del sexo
Que el por qué de los niños, tiene un porque
Que el querer saber de alguien, no es sólo curiosidad
Que el querer saber todo de todos, es curiosidad malsana
Que nunca está de más agradecer
Que autodeterminación, no es hacer las cosas solo
Que nadie quiere estar solo
Que para no estar solo hay que dar
Que para dar debemos recibir antes
Que para que nos den también hay que saber pedir
Que saber pedir no es regalarse
Que regalarse en definitiva es no quererse
Que para que nos quieran, debemos demostrar qué somos
Que para que alguien sea, hay que ayudarlo
Que ayudar es poder alentar y apoyar
Que adular no es apoyar
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara
Que las cosas cara a cara son más honestas
Que nadie es más honesto porque no roba
Que quien roba, no es ladrón por placer
Que cuando no hay placer en las cosas, no se está viviendo
Que para sentir la vida, no hay que olvidarse que existe la muerte
Que se puede estar muerto en vida
Que se siente con el cuerpo y con la mente
Que con los oídos se escucha
Que cuesta ser sensibles, y no herirse
Que herirse no es desangrarse
Que para no ser heridos, levantamos muros
Que quien siembra muros, no cosecha nada
Que casi todos somos albañiles de muros
Que sería mejor construir puentes
Que sobre ellos se va a la otra orilla, y que también se vuelve
Que volver, no implica retroceder
Que al retroceder, también se puede avanzar
Que no por mucho avanzar, se amanece más cerca del sol
¡Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida!

lunes, 22 de abril de 2013

La Vorágine - José Eustasio Rivera. La Chorrera: el genocidio del oro blanco - Hollman Morris

El auge de la explotación cauchera en la selva amazónica fue desde 1.870 hasta 1.942; en Colombia esto implicó la esclavización de miles de personas, la mayoría indígenas de diversas etnias; se calcula que al inicio de esta tragedia habitaban la región más de 40.000 personas, y al final sólo quedaban alrededor de 500. 

Los indígenas tenían que cumplir cuotas de producción a cambio de una escasa y mala comida; cuando no cumplían  los sometían a más hambre, palizas, torturas y asesinatos. Las deudas a las que los obligaban a incurrir eran a perpetuidad y heredadas a sus hijos.

El caucho producido tenía como destino las regiones industriales de Estados Unidos y Europa, con ese caucho se fabricaban especialmente los neumáticos (llantas) de la naciente era del automóvil; esta barbarie fue denunciada por algunas voces; llegando estas a oídos de las casas matrices en Lóndres, pero nunca hubo mejora para la vida de los indígenas; este horror sólo se detuvo cuando, durante la segunda guerra mundial, se inventó el caucho sintético y por lo tanto ya no era tan buen negocio obtenerlo de los árboles amazónicos y de la sangre de los indígenas.

La Vorágine (1924) es una vibrante novela, escrita en una cautivadora prosa, en la cual José Eustasio Rivera (Colombia 1888-1928) narra inicialmente las aventuras y vida en los llanos orientales colombianos, para luego adentrarse en la espesura de la selva amazónica y la explotación del oro blanco. Es un clásico que vale la pena conocer, leer y discutir; es la historia de un momento y un territorio relevante de América Latina.

En el año 2012 el periodista colombiano Hollman Morris hizo el programa "La Chorrera: el genocidio del oro blanco" un excelente trabajo en el cual se ve, escucha y siente a los indígenas sobrevivientes que siguen habitando ese territorio.

Hoy en Colombia, la población indígena sigue siendo vulnerada; sus territorios y sus vidas continúan atravesadas por muchos conflictos generados desde lo que se denomina "civilización"; en sus tierras hay tensiones por el uso del suelo para minería, agricultura no tradicional, etc.;  sus territorios son usados como rutas para traficar armas y drogas; y la mezcla de todo lo anterior genera el uso de sus lugares como territorios de guerra, guerra en las cuales ellos siguen siendo víctimas.

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lunes, 15 de abril de 2013

La historia de las cosas, Annie Leonard - Pensamiento Ambiental

Este documental, de Annie Leonard, evidencia conexiones entre problemas sociales, el ambiente y el modelo de consumismo que rige nuestro mundo; un modo de vida que niega una protuberante verdad: habitamos un planeta finito.

El modelo de vida que pretenden vendernos es el de Estados Unidos, entonces miremos un poco de ellos: de todos los productos que se comercializan allá al cabo de seis meses sólo el 1% siguen en uso, el 99% ya han sido convertidos en basura; ellos son menos del 5% de la población mundial, pero se consumen el 30% de lo que nos ofrece la naturaleza; también por cada caneca de basura que genera un hogar se han producido 70 canecas de basura en la extracción, transformación y venta de esos productos que están en el recipiente de la familia; es una sociedad, y la nuestra también, donde vales por lo que consumes; no por ser mamá,  hijo, hermano, amigo, etc. sino por que objetos exhibes y tiras a la basura. Si todos consumiéramos como los estadounidenses necesitaríamos entre tres y cinco planetas.



Disfrutará, se sorprenderá y notará que usted puede hacer mucho para ayudar a una convivencia más armónica en esta tierra que es su casa; su única casa. 

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lunes, 8 de abril de 2013

El miedo a la libertad - Erich Fromm. La libertad es sólo una ilusión...

"Nos hemos transformado en autómatas que viven bajo la ilusión de ser individuos dotados de libre albedrío. Tal ilusión ayuda a las personas a permanecer inconscientes de su inseguridad, y ésta es toda la ayuda que ella puede darnos. 

En su esencia el yo del individuo resulta debilitado, de manera que se siente impotente y extremadamente inseguro. Vive con en un mundo con el que ha perdido toda conexión genuina y en el cual todas las personas y todas las cosas se han transformado en instrumentos, y en donde el mismo no es más que una parte de la máquina que ha construido con sus propias manos. 

Piensa, siente y quiere lo que él cree que los demás suponen que él deba pensar, sentir y querer; y en este proceso pierde su propio yo, que debería constituir el fundamento de toda seguridad genuina del individuo libre."

Fromm Erich. El miedo a la libertad. 1941. Pág 279

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lunes, 1 de abril de 2013

La mala reputación y lo que puede el dinero - Paco Ibañez

Sumergidos en la voz y guitarra de Paco Ibañez podemos sentir un poco de aquello que nos quieren compartir los poetas iberoamericanos... Sólo como abrebocas les dejo La mala reputación y lo que puede el dinero; pero vale la pena disfrutar (desde youtube por ejemplo) temas como: Poderoso caballero es don dinero, poesía necesaria, es amarga la verdad, palabras para Julia, coplas por la muerte de su padre, a galopar... etc .

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lunes, 18 de marzo de 2013

La manipulación mediática - Noam Chomsky

1-      La estrategia de la distracción

El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes.

La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales” (cita del texto Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

Este punto nos los advertía ya en la década de 1920 el hereje periodista Henry L. Mencken, cuando dijo: “Todo el motivo de la práctica política es mantener al populacho alarmado –y por ello clamoroso para ser conducido a la salvación– mediante una interminable serie de fantasmas y exageraciones, todos ellos imaginarios.”

Y agregaba, para que no nos quedase ninguna duda: “La necesidad urgente de salvar a la humanidad es casi siempre la falsa fachada para el ansia de gobernarla.” Y, conocedor de los bueyes con que araba, terminaba diciendo: “Un periódico es un dispositivo para hacer al ignorante más ignorante, y a los locos más locos aún.”

Quienes han seguido mis informes y ensayos sobre el tema de la desinformación constante que se le aplica a la sociedad, o han investigado en otras fuentes, sabrán ya que el origen de estas campañas de alarmismo mediático se remontan a las recomendaciones emitidas en el famoso Informe de la Montaña de Hierro, de 1962, donde un futuro que se avizoraba sin guerras mundiales, representaba un peligro para las corporaciones industriales y los carteles financieros que controlan a los principales gobiernos del mundo, y a las Naciones Unidas.

Para seguir provocando el derroche de recursos en una catarata interminable que mantuviese con vida al sistema, era necesario crear alarmas sobre imaginarias amenazas a la seguridad y salud de la población. Para la burguesía con un agradable pasar, el peor consejero posible ha sido siempre el miedo a situaciones desconocidas que pondrían en peligro su seguridad. Para evitar el peligro inminente y ser conducidos a la seguridad aceptarán siempre cualquier cosa que los gobiernos y sus burocracias les propongan. El clásico ejemplo del zorro cuidando del gallinero. Y que se refleja en la segunda estrategia que enumera Chomsky:


2- Crear problemas, después ofrecer soluciones

Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

O inventar el Apocalipsis Climático, el Calentamiento Global, esa inminente catástrofe ambiental que causará miles de angustiosos problemas –y ningún beneficio para la humanidad. ¿Qué tienen en común crisis financieras, la pandemia de gripe, y el calentamiento global? Todas involucran la toma de decisiones políticas que se basan en alguna clase de modelo para predecir el futuro –y todos los modelos, sin excepción- están plagados de incertidumbres, ignorancias y valores públicos imposibles de cuantificar o de enumerar total y claramente. Los modelos son nada más que una increíblemente larga y compleja ecuación matemática, donde las constantes y las variables no son bien conocidas, se basan en prejuicios, pobre o incompleta información, y hasta pueden cambiar de signo. Ello hace inútil –de toda inutilidad- a los modelos econométricos y del clima.


3- La gradualidad

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

Las regulaciones sobre la actividad productiva e industrial que los grupos encargados de distribuir la desinformación alarmista han ido aumentado de manera paulatina, sin prisa pero sin pausa, los costos de producción de bienes y alimentos, y el traspaso de esos costos a los consumidores. No hay que extrañarse de que, por más próspera que sea una economía, los precios siempre irán subiendo, y tendremos que trabajar más para comprar lo mismo que antes conseguíamos con menos horas de trabajo. Por ejemplo, hay regulaciones ambientales para procesos o sustancias químicas que le añaden a la economía de los Estados Unidos varios miles de millones de dólares por cada vida salvada - o presuntamente salvada- por la prohibición o erradicación de algún proceso o sustancia. Y no nos ponemos a contar los millones de muertes que realmente provocan, uno de cuyos ejemplos ha sido la prohibición del DDT.


4- Diferir

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

La clásica apelación a sacrificarnos para que nuestros nietos tengan un mundo mejor. Así como nosotros nos hemos preocupado y lo seguimos haciendo, de mejorar el ambiente que nuestros abuelos nos dejaron, y no sólo no se lo reprochamos sino que les estamos infinitamente agradecidos; es justo dejarle a nuestros nietos los conocimientos y tecnologías que les ayudarán en su tarea de “seguir salvando al mundo” y gozar de la vida como la estamos gozando nosotros -ahora. Por lo menos quienes no padecemos de una paranoia verde galopante que nos hace mojar la cama de noche y nos impida ser felices.


5- Dirigirse al público como criaturas de poca edad

La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

O mantener a los niños en un estado permanente de lavado cerebral amenazándolos con toda clase de miedos a la muerte y a un futuro sin animales, osos polares, o mariposas, o el mar ingresando en el living de la casa


6- Utilizar el aspecto emocional más que la reflexión

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

Esto es muy conocido. La prédica sobre todas los peligros que se desplomarán sobre nuestras cabezas apenas demos vuelta la esquina, tiene una base exclusivamente emocional, sentimentaloide que hace una apelación al retorno a una época romántica –en la que los alarmistas realmente jamás querrían vivir. Pero quieren que nosotros volvamos para atrás y permanezcamos en el bucólico mundo imaginado por Rousseau en el Siglo XVIII.


7- Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad

Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver 'Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

Esta estrategia se refleja en la involución y colapso de los sistemas educativos públicos. ¿Quién lo puede negar? Es más fácil dominar y controlar a un pueblo ignorante y temeroso que a una ciudadanía que sabe pensar y analizar los riesgos y peligros. Nuevamente Mencken nos da la pista hacia la verdad:

“El hombre más peligroso para cualquier gobierno es aquel que es capaz de pensar por su cuenta… sin consideración a las supersticiones y tabúes sociales. Casi inevitablemente ese hombre llega a la conclusión de que el gobierno bajo cuyo poder vive es deshonesto, insano, intolerable.”


8- Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad

Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…

O demostrar una hipócrita sensibilidad y preocupación por “los más necesitados”.


9- Reforzar la autoculpabilidad

Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. ¡Y, sin acción, no hay revolución!

Una de las patas de la filosofía ecologista: todo lo malo que nos pasa es culpa suya, señor! Arrepiéntase, sufra y entrégueme todo su dinero para que yo le conduzca a la salvación.


10- Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

El mundo que imaginó Orwell en “1984” está golpeando a su puerta, amigo mío. Ahora, vaya de regreso a la granja, donde comprobará que aunque todos los animales son iguales, hay algunos que son más iguales que los demás.

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@jairmontoyatoro