miércoles, 11 de junio de 2014

Los valientes de Colombia


Quienes habitamos Colombia hemos nacido y crecido bajo el sino de la violencia y este hecho trágico nos ha convertido en una sociedad que fácilmente hace apología de la guerra, que rinde culto a aquellos que andan armados; esta manera de existir ha dejado estelas de personajes famosos por su violencia: Sangre Negra, El Mexicano, Pablo Escobar, Carlos Castaño, Tiro Fijo, y otros centenares, todos ellos con sus contrapartes tanto desde el estado como desde la ilegalidad.
Los anteriormente nombrados y otros miles están muertos, pero la guerra está viva, la seguimos alimentando, aún peor gran parte de la sociedad la sigue deseando, algunos pocos por que se lucran de ella, porque es su forma de vivir, por su espíritu vengativo y dominante; muchos otros porque están embrujados al haber crecido en una familia y una sociedad que se precia de “valores” machistas, excluyentes y guerreristas; que sólo ven como posible solución a todo, la fuerza, la imposición; y aspiran que los mismos principios sean aplicados al grueso de la sociedad como única forma de superar contradicciones y dificultades.
Esta manera de existir rinde culto al violento, pone en la cúspide de la sociedad a aquel que anda armado y está dispuesto a usar sus armas para obligar a sus verdades, y por lo tanto se opacan y se ignoran a los valientes de Colombia: a todas las mujeres que muy temprano inician su doble jornada, la de cuidar su familia y la de trabajar; a los campesinos que aún sin salir el sol ya tienen sus manos untadas de tierra; a los estudiantes y graduados que suman años de dedicación, de disciplina y de sueños; a quienes han aprendido un oficio y nos entregan su saber desde la mecánica, la albañinería, la panadería; a quienes han nutrido durante años con su esfuerzo y esperanzas un pequeño negocio; todos ellos son los valientes de Colombia, los que aún con miedo de los que andan armados no se detienen para construir sus vidas, las de sus familias y la sociedad, a estos valientes es a los que hay que destacar, los que tienen que ser ejemplo y desmitificar a todos aquellos que vociferan la guerra y no los sueños; porque los armados son sólo expresiones del monstruo canibal que destruye insaciablemente lo que los valientes crean.
He crecido en un mundo político en el cual cada cuatro años el péndulo de la elección presidencial depende del discurso que ofrezcan los candidatos frente a la guerra, me recuerdo de niño pintando palomas blancas, en el andén, por la esperanza que ofrecía Belisario Betancur al inicio de los 80, me recuerdo cuando Uribe ofrecía, y ganó con ello, la guerra total y su compromiso de derrotar al monstruo en cuatro años, Uribe estuvo en el poder ocho años no cumplió su promesa, y aún peor, emergieron las consecuencias de la guerra descontralada que se inventa al enemigo en cada disenso; ocho años más de guerra con miles de víctimas, con más victimarios y el monstruo apenas corrido un poco más lejos de lo urbano, pero monstruo vivo, readaptado y vigoroso.
Hoy la disyuntiva es igual, tener la certeza de más años de guerra apalancados por Uribe o tener la esperanza de continuar un proceso de paz.
Ante la certeza de la guerra y la esperanza de la paz creo que la mejor manera de proteger a los niños, a las mujeres, a los adultos y a la naturaleza es eliminando la guerra, no agregando más vidas y recursos a la gran máquina de matar; este monstruo se fortalece cuando se le ataca desde su lógica, pero incapaz de resistir la reconciliación, el respeto y la inclusión. Si se le ha dado gabela a la guerra durante décadas es hora de cambiar la fórmula y darle la oportunidad a la negociación, es hora de paralizar y no alimentar más al monstruo, para que como consecuencia natural se vaya desmoronando por su inoperancia e inanición.
Es mi deseo y acción que nuestra próxima discusión política esté mucho más allá de si acallar o no los fusiles porque estos ya estarán solos, quietos y fríos.


jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro

martes, 3 de junio de 2014

Las masas los prefieren sádicos y educando en defensa propia...

“... Como una mujer que prefiere someterse al hombre fuerte antes que dominar al débil, así las masas aman más al que manda que al que ruega, y en su fuero íntimo se sienten mucho más satisfechas por una doctrina que no tolera rivales que por la concepción de la libertad propia del régimen liberal; con frecuencia se sienten perdidas (las masas) al no saber que hacer con ella (con la libertad) y aún se consideran fácilmente abandonadas. Ni llegan a darse cuenta de la imprudencia con la que se les aterroriza espiritualmente, ni se percatan de la injuriosa restricción de sus libertades humanas, puesto que de ninguna manera caen en la cuenta del engaño de esta doctrina...”

Adolf Hitler, Mein Kampf (Mi lucha), 1.939, Pág. 56 Citado por Erich Fromm en el miedo a la libertad, 1.941, Pág. 247

Pensar a Colombia desde referentes como los propuestos por Erich Fromm, en su libro el Miedo a la Libertad, es fructífero, ayuda a conocer y sentir un poco más lo que somos, lo que cultivamos como sociedad de manera generalizada.

Iniciar este artículo leyendo a Hitler, tratando de conocer y entender como decenas de millones de alemanes se sumaron animados a la exclusión, a la eliminación, a la negación del otro, a la propuesta de su líder autoritario, pendenciero y mentiroso; hace saltar de manera protuberante similitudes entre ese Hitler y esa sociedad alemana y alguno de nuestros “mesías” y quienes lo acompañan; los cuales proponen mantener (así sea de manera velada) la guerra como fin último, como manera de existir, como estilo de sociedad.

Fromm nos ha ayudado a entender que no sólo hay un carácter individual, sino que también hay un carácter social y que aquellas sociedades que aceptan, reclaman y hasta idolatran líderes autoritarios, son sociedades con carácter sadomasoquista, sociedades que desean y propician el abuso contra sí mismos y aún peor, lo avalan y lo defienden como un estilo natural de poder y orden social. "La dominación sádica se caracteriza por el deseo de hacer del objeto (de la masa) un instrumento pasivo en las manos de la persona sádica (el líder)” Erich Fromm El Miedo a la Libertad.

Como alguno de nuestros líderes políticos entiende, conoce y cultiva de manera exitosa esta enfermedad nuestra, y como utiliza su discurso y estilo excluyente para perjudicar a sus propios electores, beneficiar a su élite, y avasallar a aquellos que se percatan y oponen a su argucia

La salud política pasa por la salud mental; una sociedad con poca salud mental, producirá un régimen político enfermo y abusivo como el que padece Colombia; pero este mundo no puede ser sólo desesperanza, hay que contraponer desde cada espacio, desde cada luz, desde cada conversación, la posibilidad de influir para una sociedad más saludable, más equilibrada; recordemos que la salud es un reflejo del equilibrio físico, mental y social; es equilibrio no un estado de perfección ni boberías parecidas.

Y para cultivar estos caminos se puede por ejemplo recordar al filósofo Fernando Savater cuando dice que “hay que educar en defensa propia” y lo argumenta desde recordarnos que cada uno de aquellos con los que compartimos nuestro territorio también influencian, deciden y votan; y claro si aquel que tiene el mismo poder que yo lo hace con menos información, con menos discusión, con más sectarismo, con más masoquismo, tiene una alta posibilidad de elegir el peor y elegir en contra de si mismo y de todos aquellos que compartimos el territorio.

Entonces esto deja de ser un asunto individual y se convierte en asunto social que me involucra a mí, a usted, a nosotros; por esa razón no es posible aislarse, hacerse el desentendido, es un momento de responsabilidad y de decisión; es un momento para no tener vergüenza de elegir, sino para tener fuerza y esperanza para defender una oportunidad; hay que ayudar a que las masas no amen más al que manda, que amen la libertad, que se amen ellas mismas.

Es necesario ayudar a sanar este país, es necesario ayudar a quitar “el embrujo autoritario” con el cual se ha llevado a la muerte y a la precariedad a millones de colombianos, hay que ayudar a animar la esperanza, la inclusión y sacar de cada uno de nosotros este estilo mandón, pendenciero, excluyente, mentiroso, con el cual hemos crecido; y avivar los espacios, tímidos y perseguidos, que intentan construir un mundo desde la reconciliación, el reconocimiento, el respeto, LA PAZ.

jairmontoyatoro@gmail.com

@jairmontoyatoro


Ir al libro El Miedo a La Libertad

viernes, 16 de mayo de 2014

¿De qué se ríe? (Seré curioso) - Mario Benedetti


Mario Benedetti, poeta uruguayo, nos ha regalado su sensibilidad, su compromiso político, su claridad, su coherencia, su poesía...

En días como estos es necesario y responsable sentir-pensar un poco en el mundo de la política y su relación con nosotros; avivar nuestra capacidad para influir por una política más decente, más higiénica, más esperanzadora...

Le invitamos a sumergirse en el poema ¿De qué se ríe?

jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro

¿De que se ríe? - (Seré curioso)

En una exacta
foto del diario
señor ministro
del imposible

vi en pleno gozo
y en plena euforia
y en plena risa
su rostro simple

seré curioso
señor ministro
de qué se ríe
de qué se ríe

de su ventana
se ve la playa
pero se ignoran
los cantegriles

tienen sus hijos
ojos de mando
pero otros tienen
mirada triste

aquí en la calle
suceden cosas
que ni siquiera
pueden decirse

los estudiantes
y los obreros
ponen los puntos
sobre las íes

por eso digo
señor ministro
de qué se ríe
de qué se ríe

usté conoce
mejor que nadie
la ley amarga
de estos países

ustedes duros
con nuestra gente
por qué con otros
son tan serviles

cómo traicionan
el patrimonio
mientras el gringo
nos cobra el triple

cómo traicionan
usté y los otros
los adulones
y los seniles

por eso digo
señor ministro
de qué se ríe
de qué se ríe

aquí en la calle
sus guardias matan
y los que mueren
son gente humilde

y los que quedan
llorando de rabia
seguro piensan
en el desquite

allá en la celda
sus hombres hacen
sufrir al hombre
y eso no sirve

después de todo
usté es el palo
mayor de un barco
que se va a pique

seré curioso
señor ministro
de qué se ríe
de qué se ríe.




Ir a poesía de Mario Bendetti

miércoles, 30 de abril de 2014

La promesa del desarrollo y el mundo rural colombiano - Jair Montoya Toro

La palabra desarrollo es frecuentemente usada en nuestra sociedad y es propuesta como un punto de llegada para todos, casi como un paraíso al cual debería irse; pero el desarrollo no tiene una sola cara, más allá del deslumbramiento que puede producir también posee una faceta de penumbras y oscuridades.

El mundo rural colombiano ha estado hace décadas observado y descrito desde asuntos relacionados con desarrollo; la mayoría de los conceptos y acciones que han sustentado el desarrollo rural en Colombia han sido generados o hasta impuestos desde otras geografías; en muchos casos estas propuestas, incluso, han tenido intereses que terminan siendo contrarios a las necesidades, sueños y derechos de los colombianos.

Este seminario busca poner en tensión el concepto de desarrollo y para ello recurre a una mirada histórica del desarrollo rural en Colombia y se proponen otros puntos de enfoque que aviven la posibilidad  y la esperanza de un mundo rural más incluyente, respetuoso y digno para los colombianos que habitan y se relacionan con los campos de Colombia.

Algunos de los objetivos de este trabajo son:

- Visibilizar al campesinado y darle poder de participación y negociación. Las políticas de inclusión deben partir del reconocimiento del campesino como sujeto social y político con derechos, al igual que los demás ciudadanos colombianos.

- Ayudar a activar un movimiento social que parta de una reflexión seria y fundamentada sobre el tipo de sociedad rural deseable y la base estructural sobre la cual se levanta.

Algunas de las fuente para las descripciones e ideas aquí propuestas son: Absalón Machado, Luis Jorge Garay, Alfredo Molano, Marcos Palacio, Informe Nacional de Desarrollo Humano 2011. Colombia rural razones para la esperanza.

Le invitamos a acercarse un poco más a este desconocido, importante, vilipendiado y esperanzado mundo del campesinado colombiano.

jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro

Ir al seminario: La promesa del desarrollo y el mundo rural colombiano


lunes, 7 de abril de 2014

Capital social en comunidades campesinas cafeteras de Colombia - Jair Montoya Toro

Ir al documento completo Capital Social en Comunidades Campesinas Cafeteras de Colombia

El capital social es una teoría económica y social que se ha venido fortaleciendo en los últimos treinta años, esta expresa que los desarrollos de las comunidades están mediados por elementos mucho más allá de los monetarios, físicos e intelectuales y le da relevancia a las relaciones sociales, a la confianza, la solidaridad y las normas con las cuales existen y funcionan diversos grupos humanos. El capital social permite que los humanos nos observemos no sólo como individuos egoístas que permanecen en búsqueda del beneficio propio, sino también como seres que viven en comunidad y se preocupan por el bien común.

La presente investigación indaga por las expresiones del capital social en 22 comunidades campesinas cafeteras de los departamentos de Antioquia, Cauca, Nariño y Valle del Cauca; para ello se valió fundamentalmente de un instrumento de toma de información que preguntó por elementos constitutivos del capital  social como la confianza, la solidaridad, las normas, los grupos comunitarios, las redes institucionales, la información y comunicación comunitaria, el empoderamiento, la acción política y la acción colectiva.

Los resultados de esta investigación permiten describir el capital social presente de manera profunda, es así como se evidencia que elementos constitutivos del capital social como la confianza, la solidaridad y las normas se encuentran de manera generalizada y similar en los cuatro departamentos, pero que las expresiones de capital social comunitario, capital social tipo puente y capital social tipo escalera se dan de manera diferenciada entre los departamentos; siendo el departamento con las más altas expresiones Nariño, seguido muy de cerca por el Cauca, a una distancia mucho mayor el Valle del Cauca y definitivamente más lejos Antioquia.

Los resultados sobre la acción colectiva y el empoderamiento muestran como las comunidades toman acciones para actuar en conjunto y atender sus necesidades, y como ello está basado en la creencia en su propia capacidad  para influir sobre sus territorios y hacer de sus espacios un mejor lugar; con relación a la acción política se dan resultados contradictorios al encontrarse una alta participación en los comicios electorales frente a una muy baja confianza en las instituciones gubernamentales, así como una escasa participación del gobierno en los grupos comunitarios.

Los resultados sobre acceso a información relevante para la comunidad y mecanismos de comunicación comunitaria expresan la mayor ausencia en todas las poblaciones exceptuando el departamento del Cauca, el funcionamiento eficaz del capital social exige entre otros insumos el flujo de información relevante y pertinente para las comunidades dueñas de este capital social.

Las comunidades campesinas estudiadas corresponden a sitios específicos de Antioquia, Cauca, Nariño y Valle del Cauca, son poblaciones minifundistas que tradicionalmente han estado excluidas de las diversas expresiones de lo que la actual sociedad considera “desarrollo”; esta investigación hace parte de un convenio de cooperación internacional denominado “Huellas de Paz” ejecutado por la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia y financiado mayoritariamente por la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo – AECID.

Palabras clave: Confianza, solidaridad, grupos comunitarios, acción colectiva, desarrollo social

jairmontoyatoro@gmail.com

@jairmontoyatoro




viernes, 28 de marzo de 2014

La superación del eurocentrismo - Mora Osejo y Fals Borda

Nuestro país amazónico y costero, andino y de arrecifes, llanero y de selvas húmedas, de paramos y minería, de sueños y ciudades, de campesinos y ejecutivos, de indígenas y obreros, de negros y mestizos, de corporaciones y juntas de vecinos... es un gran crisol tropical; es una fortuna, una responsabilidad y un reto para nuestras vidas...

Vivir y abordar este país exige ganas, exige conocerlo, respetarlo, quererlo... y para lograr esto hay que popularizar la ciencia, el saber, el pensar; pero esta tarea tiene que ser abordada desde nosotros, desde nuestro tropicalismo, desde nuestras culturas, desde nuestra vivencia, desde nuestra esperanza y nuestras precariedades.

Dos grandes maestros colombianos, Orlando Fals Borda y Luis Eduardo Mora Osejo nos regalaron hace algunos años su escrito La superación del eurocentrismo; documento-faro que debe conocerse, estudiarse y discutirse, para que en estos países del sur se siga enriqueciendo el saber endógeno, el investigar con contexto, el acercar la ciencia al conocimiento ancestral, el popularizar la educación pertinente y de calidad.

Para adquirir mayor conciencia de nosotros, para encontrar mejor nuestra identidad es necesario cultivar nuestra autoestima científica, propender por la creatividad de la ciencia nacional y lograr una educación amplia, incluyente y profunda.

Vamos a citar algunos momentos del documento:

“... La ignorancia sobre nosotros mismos, sobre nuestro origen, nuestro devenir histórico, nuestra geografía, nuestros recursos naturales, entre otros; más pronto que tarde, nos llevará a convertirnos en el gran mercado de los productos y tecnologías de los países poderosos y, sin que nos lo propongamos, en promotores de la economía del consumo. La misma, que nos conducirá hacia el endeudamiento, cada vez mayor y la sobreexplotación de nuestros recursos.”

“... Es tan elevado el aprecio por el conocimiento generado en Europa que impide en nuestros países percibir las consecuencias negativas que implica cuando se transfiere y utiliza para explicar realidades diferentes como las del trópico...”

“... Es sabido que las características del medio tropical contrastan con las de las zonas templadas de la tierra. Pero de allí proceden las recomendaciones equivocadas muchas veces para el desarrollo económico, que nos han predicado como suficientes o finales. Los paradigmas cerrados de otras partes llevan con frecuencia a la castración intelectual en nuestro medio y al colonialismo intelectual.

Además, son los mismos que en las últimas décadas y, en particular en los países tropicales, han incidido negativamente en el deterioro de las relaciones hombre-naturaleza...”

“... Los productos de nuestros trabajos (investigación, educación) deben ser juzgados principalmente por su originalidad, pertinencia y utilidad para nuestra propia sociedad. No pueden valer más por el sólo hecho de comunicarse en inglés, francés o alemán, entre otras lenguas europeas, o por publicarse en revistas de países avanzados...”

“... Con base en las hipótesis de contexto los hechos no prueban que los paradigmas científicos dominantes – tales como el positivismo cartesiano, el mecanicismo newtoniano y el funcionalismo parsoniano – sean superiores, mejores o más eficaces para fines específicos, que aquellos otros paradigmas que puedan construirse o generarse en otras latitudes que conduzcan al fortalecimiento de nuestro mundo...”

“... Necesitamos, pues, construir paradigmas endógenos enraizados en nuestras propias circunstancias, que reflejen la compleja realidad que tenemos y vivimos...”

“... Desde el punto de vista científico, el conocimiento de las realidades locales resulta más útil y rico cuanto más se liga a la comprensión y autoridad de la vivencia personal.

Autoridad científica e intuición que provienen del contacto con la vida real, las circunstancias, el medio y la geografía. Por lo mismo, de esta endogénesis puede surgir descubrimientos e iniciativas útiles para la sociedad local que alivien las crisis del propio contexto...”

“... Son nuestros grupos campesinos y aborígenes los que mejor conocen de estos ciclos vitales del continuo crecimiento, y los que han creado o descubierto variedades de plantas útiles, así como formas de conducta y organización social congruentes con esas condiciones básicas. Pero los paradigmas cerrados construidos en las zonas templadas, por regla general son incapaces de acomodar estas antiguas sabidurías indígenas.

Por fortuna, la llegada del nuevo siglo coincide con la disponibilidad de novedosas herramientas intelectuales del tipo abierto, que se derivan de saberes consolidados de diversa índole, como los nuestros. Por ejemplo, teorías como las de la complejidad, sistemas y caos nos ayudarían a analizar dimensiones complejas, irregulares, multilineales y fractales, aplicables a nuestras estructuras tropicales...”

“...Es por lo tanto posible, lógico y conveniente desarrollar paradigmas científicos, y marcos técnicos de referencia que, sin ignorar lo universal o lo foráneo, privilegien la búsqueda de la creatividad propia...”

“...No se trata de aislarnos del mundo intelectual externo ni de ser xenófobos. Se requiere cumplir con una necesidad de acumulación de conocimientos congruentes con nuestro crecimiento y progreso... La actuación de los norteños y su superioridad técnica no puede negarse. Pero pueden ligarse de manera horizontal y respetuosa, con lo que los sureños hemos aprendido y descubierto en el contexto propio y con la ciencia popular de suyo contextualizada...”

jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro





miércoles, 26 de febrero de 2014

Libro 1984 - George Orwell. Desde la sociedad del espionaje íntimo, la guerra y el engaño...

La novela 1984 es una obra maravillosa del Inglés George Orwell; realizada en 1949, es un escrito de ficción en el cual se relata como se vive en una sociedad del control, la vigilancia, la guerra, el miedo y el engaño; más allá de lo fino de la historia, de la trama cautivamente y de la humanidad de los personajes, lo que más impresiona es que 1984, hoy, ya no es ficción; porque esa novela-profecía describe de muy buena manera la vida de la mayoría de nosotros.

Leerla va mucho más allá del disfrute de sumergirse en una prosa hermosa que hace sentir el mundo creado por el autor; leerla-sentirla implica acceder a un contexto profundo y revelador para comparar nuestras vidas; para sentir como lo totalizador, lo avasallante, lo dominante se entra por cada resquicio en nuestra existencia.

La sociedad del control, del miedo y de la mentira está aquí; existe de manera abrumadora como lo describe 1984; no está en manos de un estado como tal, pero si bajo la dominación de una minoría que comparte y construye una manera económica, un actuar político, un control militar y territorial, un modelo educativo, un fanatismo por el exceso y la frivolidad; y con ello permean-inundan estados, sociedades, individuos.

Las personas del mundo construido por Orwell, en su libro, son llevadas animosamente a la guerra, a la precariedad, al odio por sus iguales; y para lograr que las personas se sumen a esta manera de vivir el estado controla la comunicación, crea y aviva la mentira, utiliza el espionaje íntimo y le da un poder supremo a lo militar.

Hoy la evidencia hace pensar que las “fallas” del modelo preponderante no son “asuntos fortuitos”, “manzanas podridas” o “hechos aislados”; si no que más bien corresponden a las intenciones y efectos de una manera dominar y expoliar pueblos.

El modelo imperante usa hasta el hastío la palabra libertad, pero la libertad que los poderosos publicitan a través de sus miniseries, estilos de vida, consumismo, farándula, espectáculo, ruido y olvido, es una libertad residual, mutilada, insulsa; que sólo le permite a la inmensa mayoría habitar dentro de un pequeño espacio delineado por quienes detentan el poder, y dentro del cual tienen que estar todos los dominados; sólo tocar los bordes de este espacio, arbitrariamente impuesto, hace saltar las alarmas del sistema, el cual esculcará, exagerará y hasta inventará para lograr el desprestigio y la condena de aquel de aquel sujeto que osó moverse de los límites que le son obligados.

1984 entrega muchos elementos para preguntarse y comprender mejor el mundo que habitamos; para pensar e indignarnos con la vigilancia íntima al que estamos sometidos; para poner en tensión modelos económicos que prometen beneficios generales, pero que están calculados sólo para acrecentar la acumulación de la élite rica y mantener en la precariedad a las inmensas mayorías pobres; también ayuda a pensar si las fuerzas armadas cumplen su fin, que es el de proteger los pueblos, o mejor usan su fuerza y sus equipos para mantener y aumentar los excesos y abusos de una minoría económica y política frente a quienes dicen proteger.

En la sociedad de hoy los poderosos “con sus palabras crean mundo” y con su capacidad de propaganda lo extienden a una inmensa mayoría que sumen en el engaño, la ilusión, el abuso, la vigilancia íntima y la amenaza de ser arrinconado o eliminado si no encaja en este sistema que pretenden hacer creer “natural”.

Este modelo social no es natural ni inmutable, es una construcción cultural y para saberlo hay que informarse, pensar, sentir, conversar, tomar conciencia y actuar en pro de su modificación; en búsqueda y hallazgo de una manera más humana de vivir para si y para los otros.

Seguramente 1984 le ayudará a quitar un poco de penumbra, a poner en crisis ese discurso repetitivo y falto de verdad que es la "sociedad de la libertad y la elección"; y le dará elementos para preguntarse, indignarse y actuar.

@jairmontoyatoro
jairmontoyatoro@gmail.com


Ir al libro 1984 de George Orwell

  Imagen tomada de: http://leinerblog.wordpress.com/2011/02/18/1984orwell/



domingo, 9 de febrero de 2014

Coursera - Educación gratis en más de 100 universidades del mundo.

Acceder a educación universitaria de alta calidad, certificada y gratis es posible; los MOOC (Masive On line Open Course) permiten lograrlo. La filosofía y logros de esta iniciativa son la liberación del conocimiento para que llegue a un púbico más amplio.

Esta opción de educación está al alcance de un clic; con su dedicación y disciplina podrá estudiar, comprender y alcanzar los objetivos de cada curso; los cuales están soportados en universidades de alto nivel, orientados por profesores idóneos y con metodologías acertadas.

Coursera es una realidad que hace parte de los MOOC, fue fundada por los profesores Andrew Ng y Daphne Koller en la universidad de Stanford; a través de Coursera se pueden tomar más de 600 cursos en más de 100 universidades en el mundo; estos cursos van desde cuatro semanas hasta especializaciones de 50 semanas. Los cursos son certificados por las universidades y profesores que los orientan.

La oferta académica está en 14 idiomas; en español hay 13 cursos ofrecidos por la Universidad Nacional Autónoma de México, La Universidad de Barcelona y el Tecnológico de Monterrey.

Los MOOC deben cumplir los siguientes requisitos:

1. Ser un curso: Con estructura orientada al aprendizaje, con pruebas y evaluaciones en las que se acredite el conocimiento adquirido.

2. Tener carácter masivo: El número de matriculados debe ser muy superior al cual se tuviera en un curso presencial; y el alcance debe ser global.

3. En línea: El estudio es a distancia, con internet como principal medio de comunicación.

4. Abierto: Los materiales son accesibles de forma gratuita en internet.
Para acceder a la plataforma de Coursera, inscribirse y enlistarse en los cursos de clic en la imagen siguiente. 


jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro



Ir a la oferta de Coursera en español




 Ir a la página principal de Coursera


@jairmontoyatoro
jairmontoyatoro@gmail.com


Imágnes tomadas de:

http://ceformativos.com/coursera-una-forma-de-estudiar-gratis-en-las-mejores-universidades-del-mundo/

http://www.cuaed.unam.mx/portal/index.php

domingo, 26 de enero de 2014

Existencialismo es un Humanismo - Jean Paul Sartre. Tome el control de su vida...

Los humanos somos proyecto, somos posibilidad; tenemos la opción de crear y recrear continuamente nuestras vidas; eso nos diferencia de manera fuerte de las cosas y otras especies, ya que las unas y las otras tienen de antemano un fin; un gran encanto de ser humano es que cada uno tiene que cultivar su propio fin; ser proyecto es una fortuna pero también una gran responsabilidad que debe asumirse con fortaleza y valentía.
La predestinación, la profecía, el horóscopo y tantas otras esperanzas vanas no son más que vías para intentar escapar de la responsabilidad que implica vivir; y sólo pretender escapar, por que no es posible hacerlo, siempre la vida estará ahí esperando su decisión y las consecuencias de las mismas. “La verdad sobre si mismo consiste en captarse sin intermediarios”.
Ese proyecto, esa posibilidad que es la vida humana será la expresión de las decisiones de los individuos en relación con los diversos entornos en los cuales existen, y esa relación tiene un foco fundamental que es la elección; el como cada individuo tiene la responsabilidad de elegir sus actos; cada sujeto tiene la gran tarea de decidir y las consecuencias de su decisión no sólo lo implicarán a él sino que tocará todo lo cercano, pero también influirán en general en todo lo humano; ya que cuando un sujeto decide no lo hace sólo para si mismo sino también para todo aquello y aquellos con los cuales comparte este mundo.
En el decidir se fundamenta la libertad y aquí no pretendo referirme a como la sociedad actual utiliza a cada momento la palabra libertad, muchas veces vacía o tergiversada; y hasta utilizada para defender actos que le son contrarios; detrás de la palabra libertad escudan la guerra, la barbarie, la exclusión, el exceso; quiero proponer la libertad para sentirla y pensarla desde la fortuna y la responsabilidad de elegir, de actuar en consonancia con la elección y de asumir las consecuencias de lo elegido.
Esta propuesta que tiene sus bases en el existencialismo, muchos la asimilan con el desamparo y la impotencia, pero no es así; todo lo contrario este pensamiento invita a contar con quien más le puede ayudar, con usted mismo.
Dice Jean Paul Sarte “El hombre es lo que hace con lo que hicieron de él” ¿Y ahora que hará con lo que hicieron de usted?

Para disfrutar y profundizar en El Existencialismo es un Humanismo de clic en los link siguientes.

@jairmontoyatoro
jairmontoyatoro@gmail.com




domingo, 19 de enero de 2014

Desde El Elogio de la Dificultad de Estanislao Zuleta. Para cultivar la felicidad...

Vivir es vibrar, pero nuestra sociedad quiere asimilar felicidad con facilidad; quiere hacernos creer, y lo ha logrado en buena manera, que la vida ideal es aquella que no exige esfuerzo, en la que todo aparece confortable, sin cultivarlo; casi que sin pedirlo.
La felicidad humana debe incluir el palpitar cotidiano de la relación con los otros, con el mundo; aquella relación saludable y equilibrada que hay que plantar, regar, guardar, superar… La felicidad también está sustentada en la responsabilidad y la angustia que implica el decidir, en el respeto por el otro, en el vivir con el otro incluyendo su diferencia.
La felicidad no es un estado de quietud y de llegada  en el cual todo está dado al alcance de nuestros deseos, como si pudiéramos sumergirnos eternamente  en una baba tibia, dulce y dormida que no requiere nada, sólo el estar ahí…
El facilismo, la automatización, el no tener que pensar, que recordar, que buscar, hace daño; arrebata e imposibilita la facultad humana del elegir y convierte al usuario en una extensión de la máquina que usa (o quizás la máquina lo usa a él) y en simples organismos llevados y mareados por la ola mediática del momento que promete entretenimiento, vía de escape y negación de su propia vida. Lo anterior también convierte a los otros, por ejemplo, en simples listas de envío masivo y cosificado de cumpleaños, seudorecuerdos y “me gusta” maquinales vacíos e insuficientes.
La gran corriente de la actual sociedad propende y alberga contradicciones enloquecedoras, se promete como la era de las comunicaciones pero su producto más frecuente son individuos aislados, encerrados, con sus ojos atareados de imágenes y sus oídos saturados de ruido; la propuesta y su logro son deambular conectados a artilugios que oculten al otro, que nieguen el entorno que se vive; pero la consecuencia mayor es que no sólo logran desvincular al otro, sino que alejan de sí mismo a quien depende de estos aparatos; al estar siempre enganchado con aquello que lo entretiene, el individuo pasa a ser un ente automatizado que no tiene tiempo de mirarse así mismo, aún peor que se aterroriza frente a un momento de silencio, de calma; un sujeto que se siente desamparado y aterrado ante el sosiego y la libertad de mirar, oler, palpar, escuchar, conocer el mundo que esta al alcance de su cotidianidad.
Un humano embrollado en todas estas promesas de Un Mundo Felix, como el de Aldos Huxley, sólo dará tumbos entre todas aquellas seudo-felicidades que le ofrecerán el consumismo, la secta religiosa, el partido político, el equipo de fútbol, el artista de moda; todo  el estrépito de la comunicación y el espectáculo le hará perderse de estar un poco a solas consigo mismo, viviendo, vibrando, sufriendo, gozando y volviendo a empezar con sus sueños, sus derrotas, sus logros, sus miedos.
Para la actualidad no hay momento peor que el del silencio, el de la calma, el del caminar lento; es una sociedad que incita al desespero, a algún tipo de esquizofrenia; y para asumir esto sólo hay que tomar de nuestra humanidad la capacidad de disfrutar el silencio, de buscar un poco de soledad, de cultivar el esperar tranquilo en la fila y en la vida, de desencantarnos de las promesas de paraísos, como aquella ilusión de almacén, que quiere hacer creer que la felicidad viene empaquetada en sus artefactos que perderán vigencia en la promoción de la próxima temporada.
Para comentarios sobre este blog puede comunicarse con:
@jairmontoyatoro
jairmontoyatoro@gmail.com
El elogio de la dificultad y otros ensayos - Estanislao Zuleta

domingo, 5 de enero de 2014

Pensar-Sentir-Actuar lo ambiental, mucho más que sembrar arbolitos y no tirar basuras al suelo... Desde Fritjof Capra y La Trama de la Vida

Uno de los paradigmas con los cuales hemos crecido y que está encarnado en nuestro sistema de instrucción, de producción, de vida, es que los humanos estamos separados de la naturaleza; que los humanos existimos acá y la naturaleza está allá, que hay que ir a verla en vacaciones o el fin de semana… Bueno también nos han enseñado que esa naturaleza es salvaje y que hay que dominarla, y que una expresión de civilización es nuestra dominación de la naturaleza.
En los últimas décadas se ha vuelto recurrente el tema ambiental, pero desafortunadamente este es hoy “un mar de conocimiento con un centímetro de profundidad” máxime cuando se simplifica y equipara lo ambiental con sólo acciones como sembrar “arbolitos”, reciclar o poner un aviso en el cual se dice “somos amigables con el medio ambiente”.
Es bastante frecuente y desconsolador escuchar el barullo del desarrollo sostenible, de las normas ISO 14001 y similares; iniciativas que son útiles pero dramáticamente insuficientes; iniciativas con un gran énfasis en lo productivo, en lo administrativo, en lo económico, y sin afloramiento o con un asomo apenas residual de la comprensión de la vida y como esta es la parte medular del asunto.
Lo ambiental es denso, con muchas tramas e hilos que lo atraviezan, lo entretejen y le dan forma; lo ambiental tiene que ver con los ecosistemas y con los humanos que habitamos esos ecosistemas, con nuestras historias, nuestras costumbres, nuestra cultura.
El paradigma de humanos separados de la naturaleza no refleja la realidad, ¿acaso los humanos no somos naturaleza? ¡Claro que lo somos! cada molécula, cada aliento son naturaleza; los humanos somos una hebra en toda esta trama de vida que existe en los ecosistemas, vida que florece y danza en la tierra en todo lo biótico y en densa relación con lo abiótico. La vida de unos organismos no es separable de los otros, ni siquiera se puede separar la vida de los elementos no vivos como los minerales, los gases, etc. todo está relacionado.
Lo social no existe separado de lo ecosistémico, lo ambiental pasa por toda la complejidad que implica ser humano; ello atravieza nuestra relación con los otros humanos, pasa por la inequidad,  por el consumismo, por el despilfarro, por la voracidad hacia los materiales, por el sistema productivo vendiéndonos bienes que cada vez duran menos. Para cada una de estas causas habrá que encontrar sus contrapartes que las contengan o las eliminen; el modelo de producción-consuma-endeúdese hace mucho viene mostrando sus límites y sus efectos.
Intentar pensar el mundo que habitamos es una responsabilidad de todos, tratar de sentir y comprender porque actuamos de esta manera con los otros humanos y con el ecosistema es una pregunta que debe alumbrar nuestras decisiones.
Para abordar de mejor manera lo ambiental es necesario sentir, pensar, conocer, estudiar las propuestas que han surgido; plateamientos que abordan lo económico, lo cultural, el desarrollo, la vida, etc. y con ese propósito les invito y propongo el libro La Trama de la Vida de Fritjof Capra, el cual es una mirada cautivamente, profunda, retadora, pero ante todo repleta de lupas para mirar y actuar en este mundo que habitamos.
jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro


http://www.fisica.ru/dfmg/teacher/archivos/23628553-Capra-Fritjof-La-trama-de-la-vida-1996.pdf

martes, 17 de diciembre de 2013

Conversar, Sentir y Pensar... Desde el SUR. Ahora desde el periódico El Espectador - Jair Montoya Toro

Publicado también en el periódico El Espectador

Ir a la entrada en el periódico El Espectador
El cantar cotidiano de los pájaros, la felicidad de las gentes, los cientos de verdes que se estrellan contra la retina, el jornalero de la tierra que inicia su faena sin que aún salga el sol, el cielo de tantos azules que juega con nubes traviesas, el habitante urbano que se levanta a la lucha por su día y los que quiere, el agua que refresca y aviva los lugares, los niños que esperan al Niño Dios y sus regalos…
Lo anterior y miles de situaciones más son las que se viven en cotidiano en este territorio, en este lugar donde tenemos las raices echadas, donde están nuestras historias, nuestros sueños, nuestras frustraciones, en esta Colombia y en esta América Latina estamos nosotros, aquí pasa lo más importante de cientos de millones de humanos: suceden sus vidas.
Esta América Latina tiene mucho por decir, por contarse, por quererse, por desencantarse de los espectáculos que pretenden montarle desde otros mundos; y este espacio tiene como propósito ayudar a conversar un poco más este territorio que somos, que vivimos nosotros; desde aquí se seguirá hablando de nuestras tensiones, de nuestros autores, de nuestras propuestas, de nuestra música, de nuestra cultura, de nuestra diversidad, de nuestro ser distintos, de nuestro ser orgullasemente tropicales; de la complejidad y encanto que implica ser del SUR.
Los invito a seguir desde este espacio que nos brinda el periódico El Espectador, para afianzar nuestra conversación, nuestro sentir y nuestro conocer de lo que somos, y para que sigamos ayudando a construir lo que queremos ser, un lugar más humano, más respetuoso, menos grotesco, menos fatal.
El blog Conversar, Sentir y Pensar… Desde el SUR cumple un año, tiempo en el cual se ha podido contactar a los amigos, descubrir muchas personas que también se interesan por el pensar situado, por el conversar con sentido de territorio, con contenido desde los lugares que habitan; gracias a todos por sus comentarios y aportes que son alimento para este blog; los invito y les pido que sigan ayudando en esta tarea de deconstruir imaginarios perversos y de avivar una sociedad más humana.
Este blog está dedicado a mi mamá; mi primera y más determinante maestra, a ella que siempre ha insistido en el valor de la disciplina, la rigurosidad y la perseverancia, a ella por haberme iniciado en el aprendizaje y haber despertado en mí la pasión por conocer.
En esta trama, que es la vida, tengo la fortuna de estar acompañado por humanos maravillosos, sensibles, situados y deseosos de discutir el mundo que habitan; todo mi reconocimiento y gratitud a: Jorge Paredes, Alberto Orozco, Luz Adriana Restrepo, Walter Sánchez, Germán Guarín, Patricia Noguera, Jaime Pineda, Álvaro Jaramillo, Fernando Gast; a todos ustedes muchas gracias por su generosidad y su paciencia ayudándome con estos hilos y este embrollo de intentar Conversar, Sentir y Pensar… Desde el SUR.


jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro