miércoles, 15 de julio de 2015

En el mundo pues no hay mayor pecado que el de no seguir al abanderado – Paco Ibañez

Su música es una emotiva fiesta a la esperanza, la nostalgia, la libertad, la tragedia y también al horror que somos los humanos. El mundo actual con su técnica, su consumismo, sus vastas redes de comunicación hacen percibir una superficie distinta, pero la humanidad mantiene y conservará su esencia fraguada y sedimentada durante miles de años en los que hemos sobrevivido como especie y como sociedades.

A esa naturaleza humana es a la que canta Paco Ibáñez, y para ello hace resonar a los poetas del Siglo de Oro Español cuando entona: Es Amarga la Verdad de Francisco de Quevedo; de época anterior re-crea al Arcipreste de Hita con: Lo Que Puede el Dinero; un contemporáneo, George Brassens, retumba feliz y valeroso en las seis cuerdas de su guitarra y en las cuatro de su voz cuando de él interpreta La Mala Reputación.

Esta música es una contraposición al mundo de hoy donde lo vasto de la comunicación hasta aisla, donde el estruendo y la sensación efímera ahogan la belleza de la calma y lo perdurable, la humanidad sigue asentada y necesitada de su esencia, no hay que confundir el cascarón con la nuez.

Sus notas y poesía exigen calma, silencio, sensibilidad, como condición para que ellas se queden flotando en el ambiente y en el alma; todo esto es antagónico a las expresiones estridentes de hoy, que además vienen con fecha de vencimiento, como enlatados que hay que consumir y tirar tan pronto como pasa la última nota o cucharada...

@jairmontoyatoro
jairmontoyatoro@gmail.com

Dar clic para deleitarse con Paco Ibáñez 





jueves, 25 de junio de 2015

Película Home: La trama de la vida

En el planeta la energía fluye, la materia pasa de unos organismos a otros, los seres vivos transforman la tierra, los ecosistemas vibran y en ellos están los nichos en los cuales los humanos han prosperado y creado su cultura. ¡La tierra es una gran trama de vida!

La película Home, cuenta la maravillosa historia de la vida en la tierra, narra como se labran las montañas, se forman los océanos, se salan los mares, como los organismos toman la energía de la tierra y el sol para existir, reproducirse y transformalo todo.

El ser humano hace parte de esa historia. Consciente de su fragilidad ha creado una cultura que le ha permitido no sólo subsistir sino aumentar su influencia sobre los ciclos de este mundo vasto, diverso y frágil. 

Home es un viaje visual y musical con contenidos profundos que entrelazan paisajes espléndidos, culturas sorprendentes y sueños cumplidos que han mutado en riesgos; aborda de manera integral la contradicción que es hoy la tierra: esa vulnerable casa que acoge al ser humano y ese lugar de tragedia, ecocidio y suicidio en el que se le está convirtiendo.

La película evidencia las consecuencias de una cultura minoritaria y globalizante que tiene como pilares de su existir la  voracidad por los materiales y la energía, el despilfarro y la exclusión.

Sus bellas imágenes son tomas aéreas reales logradas por el fotógrafo francés Yann Arthus-Bertrand en 54 países y 120 localizaciones.

Es una película para disfrutar en soledad, compartir con la familia, usar en educación;  es una oportunidad para quitar velos e impulsar acciones hacia un vivir más humano y respetuoso en nuestro único hogar.

@jairmontoyatoro
jairmontoyatoro@gmail.com


https://www.youtube.com/watch?v=SWRHxh6XepM

jueves, 11 de junio de 2015

“Nuestra causa se juzga por los propósitos y la adversaria por los resultados” - Estanislao Zuleta

Nos desarrollamos como individuos a través de nuestra vida y como pueblos a través de la historia común, este caminar como sujetos y como vecinos lleva a la domesticación de muchos de nuestros instintos, es decir: el espécimen y la especie se van humanizando; el tránsito juntos ha permitido cultivar la convivencia y ahí hay logros fundamentales que sustentan las sociedades.

Vivir en comunidad de manera saludable exige el reconocimiento del otro y esto lleva a admitirlo, a permitir y facilitar su existencia, su desarrollo y no sólo al lado sino conmigo; ese es el ideal, ahí se expresa la humanización.

La alteridad, el ponerse en los zapatos del otro,  no sólo es difícil con el lejano sino también con el próximo, con el familiar, con el compañero de trabajo, con el vecino; la conducta propia hacia los otros en muchos casos dista del respeto y el reconocimiento merecido; es más, son frecuentes las relaciones cotidianas basadas en la hostilidad, la burla y el murmurar continuo hacia aquellos con los que se comparte la balsa de la vida.

¡Y claro! En esto  consiste la humanización, en desbravar esos impulsos y como consecuencia  tener comportamientos más equilibrados,  más fructíferos en el encuentro con los demás; para lograrlo deben superarse conductas que de manera explícita o velada se sustentan en el desconocimiento del otro, por ejemplo la expresión: “Lo respeto pero no lo comparto”; es usada casi siempre como una salida aparentemente considerada, pero en realidad está sustentada en la negación del otro, se usa para salirse del paso, porque en su fuero interior, quien dice la frase, sólo reforzará sus sentimientos y razones para continuar en la otra orilla, sin el interés genuino de ponerse en el lugar del otro, en sus circunstancias, en sus motivos, en su historia.

El filósofo colombiano Estanislao Zuleta nos pone en evidencia cuando expresa:

“... Hay que observar con cuánta desgraciada frecuencia nos otorgamos a nosotros mismos, en la vida personal y colectiva, la triste facilidad de ejercer lo que llamaré una no reciprocidad lógica: Es decir, el empleo de un método explicativo completamente diferente cuando se trata de dar cuenta de los problemas, los fracasaos y los errores propios y los del otro cuando es adversario o cuando disputamos con él. En el caso del otro aplicamos el esencialismo: lo que ha hecho, lo que le ha pasado es una manifestación de su ser más profundo; en nuestro caso aplicamos el circunstancialismo, de manera que aún los mismos fenómenos se explican por las circunstancias adversas, por alguna desgraciada coyuntura. Él es así; yo me vi obligado. Él cosechó lo que había sembrado; yo no pude evitar este resultado. El discurso del otro no es más que de su neurosis, de sus intereses egoístas; el mío es una simple constatación de los hechos y una deducción lógica de sus consecuencias. Preferiríamos que nuestra causa se juzgue por los propósitos y la adversaria por los resultados...”

@jairmontoyatoro
jairmontoyatoro@gmail.com



El elogio de la dificultad y otros ensayos - Estanislao Zuleta

Imagen tomada de: http://es.slideshare.net/superdeville/estanislao-zuleta-elogio-a-la-dificultad

viernes, 24 de abril de 2015

Día del idioma y para que sirve la luna

El castellano lo hablan cerca de 500 millones de personas, es la segunda lengua materna, después del mandarín; y es la más hablada en América Latina. La lengua de Cervantes se consolida hacia el siglo XII y como todo lenguaje vivo sigue evolucionando, dejando en desuso palabras, maneras y asimilando otras.

Su principal origen es el latín, heredado de la conquista y presencia romana en la península durante siglos, pero aún bajo el dominio de este imperio, pueblos que habitaban antes estas tierras como los Íberos, Celtas y hasta Cartagíneses de Aníbal (Fenicios) dejaron su legado en palabras como: manteca, barranco, cerveza, perro, lengua, busto, conejo; posteriormente los árabes entregan vocablos como: azul, alcohol, café, talco, tarifa, quiosco, marfil, jabalí. ¡Y claro! La conquista de América se convertirá en una ampliación de palabras y usos.

Las lenguas de los pueblos originarios de América Latina como el Náhuatl, Quechua, Aymara, Guaraní, Caribe, han enriquecido el español con términos como canoa, Aguacate, zoquete, papa, cancha, ají, hamaca, chocolate, huracán, jaguar, caimán, carpa, caucho, cigarro, colibrí, galpón, coyote.

La sonoridad del español y su música interna son un híbrido que se cuece desde hace un poco más de mil años, el goce que produce una bonita frase, el embrujo de una buena historia leída o escuchada, son de los tantos regalos que da esta lengua de origen mediterráneo y enriquecida por los pueblos litorales, andinos y llaneros de Sur América.

Hablar en español no implica sólo la pertenencia a una lengua, sino también  el ser de una geografía, de una historia y de un mundo; desde aquí, desde el Sur, el español es importante para millones que se comunican, aman y discuten en él; y desde esa cotidianidad han surgido grandes exponentes, creadores y transformadores del uso castellano como Jorge Luis Borges, Juan Rulfo, Julio Cortázar, Carlos Fuentes, García Marquez, Octavio Paz, Ernesto Sábato, Vargas Llosa.

Para celebrar el día del idioma la invitación es a disfrutar de un texto corto de William Ospina dedicado al libro, aquella ventura de la lengua escrita que permite hablar inclusive con los lejanos en el tiempo, el espacio y la cultura.

@jairmontoyatoro

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martes, 14 de abril de 2015

Guerras calladas - Eduardo Galeano


No estalla como las bombas
ni suena como los tiros,
el hambre,
que mata callando,
mata a los callados.

De ellos sabemos todo.

Los expertos, los Obrólogos los estudian 
y nos ofrecen los datos actualizados:
Qué no comen,
en qué no trabajan,
cuántos son,
cuánto no pesan,
cuánto no miden,
qué no tienen,
qué no piensan,
qué no votan,
en qué no creen...

Solo nos falta saber,

por qué los pobres son pobres.

Ellos, los muertos de las guerras,

los presos de las cárceles,
los brazos disponibles,
los brazos desechables,
sin tierra,
sin casa,
sin camino... 
¿Será que los pobres son pobres

porque su hambre nos da de comer
y su desnudez nos viste? 
¿Qué sería de nosotros sin ellos? 


Eduardo Galeano



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@jairmontoyatoro

jueves, 19 de marzo de 2015

La invención del tercer mundo - Arturo Escobar

¡Es que allá si son desarrollados! Frase frecuente en conversaciones cotidianas para comparar la existencia de Latinoamérica con ese otro mundo deslumbrante y “correcto” del norte, estas expresiones siempre son peyorativas de lo propio y consecuencia del arraigo de la propaganda del “progreso”.

Desde mediados de los años 40 del siglo XX el “desarrollo” ha sido el evangelio promulgado y exigido por la casta sacerdotal actual: economistas y planificadores; ellos “describen” como se vive en estos mundos, que falta y exigen el cumplimiento de recetas para un día ser clones de ellos, de sus ostentosos “paraísos”.

Esta propuesta de “desarrollo” poco tiene en cuenta las maneras, intereses, aciertos, y saberes de la mayoría de familias, campesinos, obreros, indígenas, negros, pequeños productores y comercializadores que son su “objeto” de estudio y acción.

Se esperaría que después de 60 años de discurso y actuación del “progreso” los problemas de los pobres hubieran sido resueltos, pero no es así; la exclusión y la precariedad siguen rampantes, especialmente en el mundo rural.

En Colombia los hogares rurales en pobreza (que no tienen como adquirir una canasta básica de alimentación, salud, educación, vestido) y en miseria (que pasan hambre)son el 46% y 22% respectivamente. En la zona rural en Colombia viven 14 millones de personas.

El “desarrollo” promete salvar a los “atrasados”, pero casi nunca lo logra y en cambio muchas de sus consecuencias son pueblos empobrecidos, modos de producción e intercambio desaparecidos, ecosistemas degradados y perdidos.

Al “progreso” poco se le cuestiona, poco se le pregunta por sus intenciones veladas, poco se le reclama por sus resultados ineficientes y hasta perjudiciales; por el contrario parece un chiste de mal gusto seguir esperando que para superar los problemas hay que aplicar más del mismo remedio pero en dosis más altas. ¿Esto es razonable?

Arturo Escobar investigador colombiano ha hecho un gran trabajo para entender estos modelos de “progreso”, uno de sus libros: La Invención del Tercer Mundo, describe, contrasta y propone como el discurso del “desarrollo” necesita inventar el “subdesarrollo” para nutrir los privilegios del “primer mundo” y justificar sus intervenciones en los países del “tercer mundo”.

Este libro se centra en la lógica, programas y acciones del “desarrollo” en el campo colombiano, Escobar expone y diserta desde la política internacional de Estados Unidos sobre el tema, hasta las fórmulas aplicadas en Colombia desde hace seis décadas; contenidos y acciones que casi no han variado durante todo este tiempo, sólo cambios de matices y nombres.

Debajo del discurso de “desarrollo” hay exclusión, negación, negativización de las otras maneras de existir; miles de pueblos en el mundo han cultivado otras formas económicas, sociales, de adaptación a los ecosistemas; pretender que sólo hay una manera “correcta” y es la del llamado “progreso” es por lo menos pretencioso, excluyente y dominante.

Al observar la realidad se evidencia la incapacidad del discurso y acción del “progreso” porque “después de 60 años de recetas de crecimiento económico, endeudamiento perpetuo y exclusión” no han logrado solucionar los problemas que prometían superar; hay cambios en acceso a salud, educación, información pero sólo para segmentos escasos de población; las inmensas mayorías siguen excluidas de este festín prometido, y peor aún, muchas comunidades han sido perjudicadas al ser avasalladas sus tierras, sus costumbres, sus arreglos económicos, sus saberes.

Al otro extremo de los pobres crecen de forma enfermiza la acumulación, el despilfarro, el pensar y actuar excluyentes y dominantes que tanto disfrazan de formas caritativas y bienhechoras. Para que este pequeño grupo siga aumentando sus privilegios es necesario que gran parte del mundo tenga que seguir perdiendo sus tierras, entregando sus salarios por apenas la sobrevivencia y vendiendo sus materias primas y productos por precios que ni siquiera pagan los esfuerzos necesarios para generarlos.

El actual modelo de “desarrollo” no es una senda que todos los países puedan caminar y llegar a un mejor lugar, sino que nutre el sistema “centro – periferia” en el cual en la mitad están los pocos grupos de alto ingreso y allá en las afueras están las inmensas mayorías como despensas de mano de obra, materias primas y ecosistemas baratos.

Este “desarrollo” no valora lo existente en estas tierras, parte de sus prejucios pontificando que lo que se hace y como se hace en estos lugares “atrasados” no es correcto; están mal  la organización comunitaria, la solidaridad, las formas de producción, las formas de intercambio, los saberes; todo eso está mal y lo “bueno” es que estas sociedades se viertan en el mercado, la bancarización, el consumo desaforado y el crédito eterno.

En el Sur se deben reencontrar, encontrar y cultivar las maneras propias de vivir, para ello hay que estudiar juiciosamente lo propio y las teorías del “desarrollo”, contrastar todo, someterlo a tensión, a discusión y como fruto seguir cultivando, divulgando y defendiendo las múltiples realidades y arreglos socioeconómicos que permitan un digno vivir en estos territorios.

@jairmontoyatoro


 Ir al libro La Invención del Tercer Mundo de Arturo Escobar

viernes, 6 de marzo de 2015

Informe Planeta Vivo 2014

Los humanos en su proceso evolutivo y cultural han intervenido los ecosistemas que habitan, de hecho hay evidencia de pueblos que colapsaron como consecuencia de la degradación ocasionada a sus ecosistemas, por ejemplo Los Mayas en Centroamérica o El Imperio Khemer en Asia; lo particular del momento actual es que los humanos ya no sólo intervienen en algunos ecosistemas sino en la biosfera como totalidad; es una peligrosa realidad.

Tratar de entender la magnitud de lo que comúnmente se denomina “crisis ambiental” es una tarea que exige profundidad y amplitud en la información, además de análisis rigurosos.

WWF es una organización que ha hecho un gran trabajo para aportar información, análisis y rutas que permitan comprender la magnitud de lo que sucede; uno de sus frutos más relevantes es el Indice de vida del planeta, el cual se basa en el seguimiento a más de 10.000 poblaciones representativas de mamíferos, reptiles, aves, anfibios y peces.

En el Informe Planeta Vivo 2014, WWF divulga estudios que analizan datos desde 1970 y lo que evidencian es que al año 2010, las 10.000 poblaciones observadas han reducido sus tamaños en un 52%, tomando como año base 1970; toda una calamidad; pero la situación es aún peor cuando se estudian los datos de Latinoamérica, en esta región  la pérdida de tamaño de poblaciones es del 83%; sólo quedan 17 individuos de cada 100 que existían 40 años antes.

La situación es más grave donde hay mayores índices de Biodiversidad, es importante recordar que Brasil, Colombia, Perú están entre los países megadiversos y están en la zona que se describe de mayor pérdida de especies.

Al abordar el peso de las diversas amenazas a las especies el informe las describe así: 37% la explotación, 48% la degradación o pérdida de hábitat, 7% cambio climático, 5% especies invasoras, 4% contaminación y 2% enfermedades; como se puede evidenciar el origen de la gran mayoría de las amenazas es el Homo sapiens.

La arista más protuberante de la modernidad es su modelo de producción-consumo, en el cual la gran dictadora es la economía, desde donde se impulsa el crecimiento ilimitado; lo anterior vale la pena ponerlo en contraste en un biosfera finita, ¿acaso eso es esto razonable? No es posible el crecimiento infinito (de la economía) dentro en un sistema finito (la biosfera).

Como evidencia el Informe Planeta Vivo 2014, el publicitado Desarrollo Sostenible, que viene siendo promovido hace ya tres décadas no está ni siquiera logrando contener la tendencia de pérdida de biodiversidad, la evidencia es contundente.

Los organismos no existimos separadamente, todos hacemos parte de un mismo tejido en el cual interactuamos con otros organismos y con elementos abióticos, la escasez o pérdida de alguna especie significa el descalabro de una trama de vida que va mucho más allá de la especie misma, y por lo tanto se generan ondas de degradación o pérdida en otros niveles de la red de la vida.

Tratar de pensar lo ambiental exige acercarse a las tramas de vida, cuando lo ambiental sólo son normas comerciales como las ISO y estrategias similares no se va más allá de un abordaje administrativo y de negocio que apenas toca superficialmente el problema; cuando alguien habla del cuidado del ambiente o la naturaleza sin comprender-sentir lo relacionado con las tramas de vida, muy seguramente está sólo “echando cuento”.

La gran amenaza a los ecosistemas naturales es nuestro actual modelo de “desarrollo” que implica relaciones producción-consumo voraces, glotonas y además excluyentes; seguir repitiendo el modelo preponderante es continuar el camino al abismo que el Informe Planeta Vivo 2014 demuestra.

El reto actual es encontrar formas de habitar más respetuosas con los ecosistemas y eso incluye a productores y consumidores; hay rutas para vivirlo y crearlo en conceptos como economías locales vibrantes, producción de ciclo cerrado, pero ante todo esta sociedad deberá contenerse frente al consumo excesivo, el derroche y la acumulación enfermiza.

@jairmontoyatoro


 Ir al Informe Planeta Vivo 2014


miércoles, 11 de febrero de 2015

El largo camino hacia la libertad - Nelson Mandela

Quizás todo empieza sólo por la percepción de que el otro es diferente, luego en esa diferencia germina la intención de alejarse, de separar al distinto; más adelante la separación se convierte en exclusión, y en muchos casos esa exclusión desemboca en el deseo y aniquilación del otro.

Este recorrido frecuente de los humanos es el camino de la guerra, pero la guerra no sólo se da entre ejércitos; la guerra campea en la cotidianidad de muchos pueblos, en el día a día de amas de casa, de niños, de padres, de hermanos, de compañeros de territorio y de camino.

Una de las expresiones dramáticas de los últimos tiempos de estas guerras fue el apartheid en Sudáfrica; país en el cual un grupo de colonos holandeses llegados a estas tierras hacia el año 1.600 constituyeron un régimen oprobioso y denigrante para todos aquellos que les fueran diferentes.

Esa calamidad duró más de 300 años, la minoría blanca (15% de la población) gobernaba y abusaba de negros, mestizos e indios con los que compartía el territorio. Hacia 1.940 resurge la lucha de los oprimidos por sus derechos políticos; esa lucha se gesta dentro del seno de la Congreso Nacional Africano – CNA, al cual llegan líderes como Walter Sisulu, Oliver Tambo y Nelson Mandela, entre otros.

La lucha de los excluidos por ser ciudadanos dentro de su propia tierra lleva al gobierno blanco a extremos ignominiosos suprimiendo partidos políticos, organizaciones, manifestaciones, reuniones, etc. y en el año 1.964 condena a cadena perpetua a más de una decena de líderes políticos, uno de ellos es Nelson Mandela.

Mandela estará en la cárcel 27 años, los 18 primeros en la isla prisión Robben, prácticamente incomunicado, podía recibir una carta de su familia cada seis meses y sólo dos años después de iniciar su presidio recibió la primera visita, de media hora y través de un vidrio, de su esposa; los últimos nueve años estuvo en otras prisiones.

Dice Mandela que el fin principal de la cárcel es destruir al individuo, aniquilar su lucha, sus sueños, su esperanza, vencer su alma; Mandela logra sobrevivir a ello.

El gobierno ofreció a Mandela 16 veces, en los últimos años de presidio, salir de la cárcel; él no aceptó estas propuestas porque siempre imponían restricciones a su lucha y siempre hizo saber que la libertad de su pueblo era más importante que la liberación de Mandela; siempre dijo que una vez liberado seguiría con la misma lucha y con los caminos que esta exigiera hasta lograr derechos políticos plenos para todos los sudafricanos.

El 11 de febrero de 1.990, después de 27 años de cárcel, humillaciones y oprobios este hombre le muestra al mundo que su lucha nunca ha parado, que su llama no sólo sigue viva sino que se ha consolidado y decantado, que las acciones continúan hasta lograr el fin último que es la libertad de su pueblo.

Una vez liberado Mandela la violencia se recrudece contra los asentamientos negros, decenas de masacres con miles de víctimas; inclusive asesinan a uno de los líderes nacionales más queridos del CNA. Durante los cuatro años de negociación pública (1990-1994) los más recalcitrantes y peligrosos del régimen intentan hacer fracasar el proceso valiéndose del horror contra los negros e inculcando el miedo entre los blancos.

La lucha contra el apartheid en Sudáfrica se da en una África que intenta su descolonización y en la cual la arenga más popular era “echad los blancos al mar”, y en la mayoría de los países así fue.

Mandela es grande, tan grande como el reto que tiene por delante, es un líder que no pierde la compostura ni la sagacidad que exigen las circunstancias; es así como nunca claudica en su propósito de liberar a los excluidos, pero tiene claro que el camino para lograrlo implica el respeto y el reconocimiento por el otro, el afecto por el enemigo, por aquel que ha sido el causante de tanto dolor en su pueblo.

No sólo no pensó que el camino fuera echar los blancos al mar, sino que les pidió que se quedaran que también eran hijos de África y que los necesitaban para seguir construyendo un mejor lugar para vivir juntos.

Mandela expresa “No hay que devastar Sudáfrica para liberarla”; la firmeza de su lucha siempre fue contra el régimen excluyente no contra los blancos por sí mismos; siempre dijo que aquel que abandonará el apartheid era bienvenido.

Las negociaciones traen como resultado las primeras elecciones generales en 1.994, en ellas votaron negros, mestizos, blancos e indios; Mandela a sus 74 años se convierte en el primer presidente elegido con la participación de todos los Sudafricanos; una gran victoria para muchas vidas de lucha.

El acuerdo de negociación y su fruto las elecciones generales, fueron un gran paso, un punto de llegada, pero también un punto de partida para seguir cultivando una vida en común una vida más digna para todos; estos pueblos y sus líderes, Nelson Mandela para los negros, Frederik de Klerk para los blancos, nos enseñan que es posible cambiar nuestra manera de habitar sin destruir al otro.

Mandela dice “Si quieres hacer la paz con tu enemigo tienes que trabajar con él, entonces se convierte en tu compañero”; la negociación es un proceso de estar juntos, de no ver al otro sólo en la diferencia, en la separación, en la exclusión, en la aniquilación; sino todo lo contrario; sentirlo en lo compartido, reconocerlo en sus aciertos, comprenderlo en sus errores.

Mandela triunfa, lidera el derrocamiento de un régimen inhumano, lo logra por la vía de la negociación; y mucho más que la caída del régimen “Mandela libera a los negros del apartheid y a los blancos de su culpa”.

@jairmontoyatoro
jairmontoyatoro@gmail.com


Ir a la autobiografía de Mandela el Largo Camino Hacia la Libertad

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Crónicas de un inminente etnocidio en el cañón del río Cauca - Hidroituango

Cuando un pueblo o una etnia desaparecen, bien sea porque sus individuos dejan de existir o los pocos que quedan son absorbidos por otra cultura, la humanidad pierde un mundo, una cosmogonía, una manera de habitar.

Para desaparecer como pueblo no sólo hay que morir, basta tener que integrarse a otro mundo, como el de las grandes ciudades, donde en la inmensa mayoría de los casos los recién llegados se incorporan a la gran masa de excluidos urbanos que apenas sobreviven.

Un etnocidio es una pérdida irreparable.

América ha sufrido etnocidios generalizados desde hace 500 años; ¡Qué poco queda de los pueblos originarios de estas tierras! Y los que aún sobreviven siguen siendo arrinconados, vilipendiados y hasta extinguidos.

El caso de los Nutabe en los andes de Colombia, en el cañón del río Cauca es una muestra contundente del drama que hoy siguen padeciendo los pueblos originarios y sus descendientes. Hace 500 años las razones de los abusadores eran el oro, durante la colonia lo fueron las plantaciones y hoy los abusivos tienen la máscara del “desarrollo o progreso”.

En el territorio ancestral de los Nutabe se construye la Gran Represa de Hidroituango.

Es recurrente como el inveterado olvido estatal hacia las poblaciones marginadas sólo aparenta desaparecer cuando el “desarrollo” exige de estos habitantes abandonados  sus tierras y como consecuencia de ello borra su manera de vivir, de relacionarse, sus costumbres, sus prácticas, su conocimiento.

El “desarrollo” es una palabra que han cargado de ilusión, con la cual pretenden y han logrado “deslumbrar” a la sociedad actual; parece que los “conquistadores” sólo han cambiado las cuentas de vidrio por otros artilugios del siglo XXI; es tan eficaz su discurso que inclusive han hecho sentir que por el “progreso” vale la pena sacrificarlo todo y a todos; ofrendar el lugar que se habita, la cultura, la historia y hasta pueblos enteros.

La promesa del “desarrollo” es que a la vuelta de la esquina espera un mundo fácil y pletórico de felicidad para todos; los expertos en desarrollo -normalmente políticos no muy bien informados y/o intencionados y empresarios bien informados y no siempre bien intencionados- dicen que sólo hay que seguir sus indicaciones, sus reglas, sus exigencias y la magia del “progreso” llevará a todos al paraíso prometido.

¡Cómo no deslumbrarse con la energía eléctrica! ¡Cuánto dependemos de ella! ¡Cuántos beneficios y excesos colma! Pero también cuánto de su historia, propósitos y forma de generarla ignoramos, por ejemplo los miles de desplazados como consecuencia de proyectos hidroeléctricos.

Se dice que la energía eléctrica sólo podrá ser “buena”, sólo podrá llevar alegría a todo el mundo; pero esa no es la verdad completa de una sociedad cada vez más voraz y glotona de energía; los humanos nunca habíamos usado tanta energía como hoy, pero estamos lejos de saciarnos y se exige más y más de ella; no sólo para el bienestar de amplias poblaciones sino especialmente para el exceso de unos pocos privilegiados.

No hay que seguir viviendo el “desarrollo” como un dogma, hay que ponerlo en tensión, hay que buscar su justo medio, hay que revelar no sólo sus beneficios sino también sus precariedades, sus limitaciones, su capacidad excluyente y en muchas ocasiones las perversidades de quienes lo usan como antifaz.

El libro Crónicas de un inminente etnocidio en el cañón del río Cauca, escrito por el antropólogo Jorge Eliécer David Higuita, da cuenta de la actualidad del pueblo Nutabe y las consecuencias sobre ellos del proyecto Hidroituango; en este libro se dan a conocer tramas de la región que será inundada para esta gran represa.

Lo narrado en el libro es la historia en un momento concreto, contado desde la vida de centenares de Nutabes y de otros habitantes del territorio; pero esta no es una historia exclusiva de ellos, esta es la realidad que se repite en millones de seres humanos que no tienen siquiera historia, esta es la cotidianidad de los olvidados, de los desposeídos, de los ignorados, de los excluidos, de los desalojados, los cuales también son una expresión del llamado “desarrollo o progreso”.

@jairmontoyatoro
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lunes, 10 de noviembre de 2014

La conquista de la felicidad - Bertrand Russell

"No sé -nadie puede saber, creo yo- si en el siglo xx la gente ha sido más feliz o menos que en otras épocas. No hay estadísticas fiables de la dicha (v. gr.: ¿nos hace más felices la televisión o el fax?) y aunque los mucho mejor acreditados índices de infortunio -guerras con armas de exterminio masivo contra la población civil, matanzas raciales, campos de concentración, totilatarismo policial, etc.- resultan francamente adversos, no me atrevería a sacar una conclusión de alcance general. Se dice que el siglo ha sido cruel, pero repasando la historia no encontramos ninguno decididamente tierno. Parafraseando a Tolstoi (quien a su vez quizá se inspiró en Hegel) deberíamos atravernos a afirmar que los siglos felices no pertenecen a la historia pero que cada una de las centurias desdichadas que conocemos ha tenido su propia forma de infelicidad...

Lo que sí podemos asegurar es que los grandes pensadores de los últimos cien años no han destacado precisamente por su visión optimista de la vida. Tanto el nazi Heidegger como el gauchiste Sartre compartían un ideario existencial marcado por la angustia, cuando no por el agobio: el hombre es un ser-para-la-muerte, una pasión inútil. La noción de felicidad les parecía -a ellos y a tantos otros- un término trivial, tramposo, inasible. Querer ser feliz es uno de tantos espejismos propios de la sociedad de consumo, un tópico ingenio de canción ligera, el rasgo complaciente que degrada...

... Aunque Russell es un crítico exigente de la sociedad industrial contemporánea, en modo alguno consiente en idealizar supuestos paraísos rurales y artesanos de ayer. A diferencia de esos denostadores de la "trivialidad" de las diversiones audiovisuales modernas -los cuales parecen suponer que antes de inventarse la televisión todo el mundo pasaba su tiempo leyendo a Shakespeare, reflexionando sobre Platón o interpretando a Mozart- Russell subraya el enorme tedio que debía planear sobre las sociedades anteriores al maquinismo y sus entretenimientos. En realidad, el aburrimiento siempre ha sido la verdadera maldición de la humanidad, de la que provienen la mayor parte de nuestras fechorías. Las sociedades preindustriales agrícolas debían de ser inmensamente tediosas... En cambio hoy "nos aburrimos menos que nuestros antepasados, pero tenemos más miedo de aburrirnos"...

... Nunca ha estado del todo claro si el secreto de la felicidad consiste en no ser completamente imbécil o en serlo. como casi todos los ilustrados occidentales (en Oriente se da mayor diversidad de opiniones al respecto), Bertrand Russell opta decididamente por la primera alternativa. Para ser razonablemente feliz hay que pensar de modo adecuado, no dejar completamente de pensar; hay que actuar correcta, inventiva y si es posible desinteresadamente, no dejar del todo de actuar, etc. Bueno, no le falta del todo razón: probablemente usted y yo, lector, podamos sacar más provecho de sus indicaciones llenas de sentido común que de las de algún místico renunciativo... Algunas desventuras podremos evitar atendiendo sus consejos, sin necesidad de cambiar demasiado radicalmente nuestro modo de vida..."

Fernando Savater

http://www.mercaba.org/SANLUIS/Filosofia/autores/Contempor%C3%A1nea/Russell/Russell,%20Bertrand-%20La%20conquista%20de%20la%20felicidad.pdf
Imagne tomada de http://gantillano.blogspot.com/2012/01/la-conquista-de-la-felicidad-primera.html


martes, 4 de noviembre de 2014

Investigación: La eficiencia económica de los grandes, medianos y pequeños productores agrícolas colombianos - Forero et al.

"La pregunta que se planteó esta investigación es la siguiente: ¿Es la agricultura familiar eficiente en términos económicos y pueden o no los agricultores familiares continuar contribuyendo al desarrollo social y económico?

Si bien la permanencia y reproducción de las comunidades rurales y por lo tanto el acceso a la tierra y a los medios de producción, es un derecho que tiene que ver con la identidad y la autonomía de los diversos grupos humanos... Y si bien se pueden plantear otros argumentos a favor de la permanencia de los agricultores familiares tales como la necesidad de estabilizar la sociedad rural dada la situación estructural de economías como la colombiana que no tienen la capacidad, en el sector urbano, de crear puestos de trabajo para absorber población migrante, ni de generar ingresos y condiciones de vida, por encima del nivel de pobreza para un amplio sector de sus habitantes. En fin, si bien los argumentos sociales y políticos pueden ser suficientes para que el modelo de desarrollo colombiano favorezca la permanencia de la agricultura familiar, cabe de todas formas preguntarse - y este es el propósito de esta investigación - sobre la eficiencia económica de la producción agrícola (pecuaria, forestal o pesquera) realizada a pequeña escala.

En Colombia, la viabilidad de la agricultura familiar ha quedado demostrda con su persistencia en las condiciones tan extremadamente difíciles y hostiles que ha tenido que enfrentar en el campo colombiano. Se constata, hoy en día, que la agricultura familiar contribuye con un poco más de la mitad de la producción agrícola, con cerca del 80% de la producción cafetera y con una tercera parte del valor de la producción pecuaria (varias fuentes en Forero et al. 2012 SISPAND). Sin embargo no deja de inquietar el interrogante sobre sus posibilidades de continuar contribuyendo al desarrollo económico del país y de seguir siendo una protagonista fundamental de nuestro sistema agroalimentario. Por supuesto que esta pregunta es crucial en el actual momento en que la sociedad colombiana busca la forma de resolver el conflicto rural y trata de encontrar cual es el  modelo de desarrollo que más le conviene al campo colombiano. En efecto en el país se ha debatido en los últimos años si los grandes empresarios son más eficientes que los pequeños productores y de ser así si el modelo de desarrollo debe centrarse en propugnar por el crecimiento de la denominada agricultura empresarial. A no dudar este debate se ha inclinado a favor de este tipo de agricultura a un punto tal que algunos académicos consideran que en el país se ha privilegiado un modelo de desarrollo agropecuario capitalista en detrimento de la producción de los pequeños agricultores dentro de los cuales se encuentran los denominados agricultores familiares y los campesinos.

Otra pregunta crucial es si en Colombia la agricultura familiar tiene la capacidad de generar ingresos a los hogares rurales que los coloque por encima del nivel de pobreza. En varias ocasiones se ha afirmado, con base en datos de las encuestas de hogares, que quienes trabajan en su propia tierra obtienen ingresos tan bajos que su condición de agricultores, a pequeña escala, no les permite salir de la pobreza. (López et al, 2.000: 75 a 77; Berry y Bejarano, 1.990: 250). Más claramente se ha insistido en que la pequeña producción agropecuaria reproduce la pobreza. Este planteamiento es refutado con la evidencia encontrada en varios países y muy específicamente en Colombia en donde en varios estudios, realizados en una amplia gama de zonas rurales, se ha mostrado que los campesinos (y los agricultores familiares) obtienen ingresos que remuneran su mano de obra muy por encima de los joranales agropecuarios y muy por encima también del salario mínimo legal vigente (Forero, 2010). Es decir se tienen evidencias que muestran que el trabajo agropecuario en sus propias parcelas es la mejor opción para que los hogares rurales obtengan niveles de ingreso por encima de la línea de la pobreza.

La cuestión es, entonces, si la agriculutura familiar puede continuar contribuyendo protagónicamente al crecimiento y a la estabilidad de la producción agropecuaria y si puede coadyuvar, además, a la superación de la pobreza rural. O si bien, en las actuales circunstancias, debe esperarse que más bien sea la gran empresa agrícola la principal responsable del desarrollo económico de la agricultura. 

Para dilucidar estos interrogantes esta investigación se planteó específicamente la pregunta sobre la eficiencia económica de los pequeños, los medianos y los grandes productores agrícolas. ¿Cuál de este grupo de productores es más eficiente?; ¿Cuál es ineficiente?

Y la respuesta, después de analizar la información levantada en doce zonas del país, es que, en promedio, tanto los grandes productores como los pequeños presentan indicadores de eficiencia económica, similares.  

La conclusión: Este estudio concluye que los productores agrícolas, indiferentemente de la escala de su actividad productiva, logran ser eficientes cuando acceden a condiciones aceptables, y que los pequeños productores, así como los agricultores familiares, muestran nítidamente no solamente su eficiencia sino también su capacidad para generar desarrollo económico y soluciones efectivas a la pobreza rural."


https://drive.google.com/file/d/0BxTkwaQhBwkcUGxPQnkydnFTbjQ/view?usp=sharing

lunes, 27 de octubre de 2014

Libro Colombia Compleja de Julio Carrizosa Umaña


"El libro Colombia compleja es un hito revelador del más profundo pensamiento del profesor Julio Carrizosa, quien no solo continúa provocando el debate como académico, ambientalista y político, sino que  plantea  y  desarrolla,  en un lenguaje  directo y poco pretencioso, preguntas  filosóficas acerca de la condición humana y las representaciones culturales de nuestras regiones, develando imaginarios y realidades que hacen de nuestro país una muestra de complejidad y belleza territorial, y  como tal, un reto a concitar visiones compartidas  y  acuerdos  entre  los diferentes  actores  sociales... 

... El libro cristaliza de manera ilustrativa las migraciones y las relaciones  socioculturales que se dieron y se siguen dando hoy en el país, mientras dedica un gran  espacio de análisis a las interrelaciones territoriales, mostrando una amplia gama de preocupaciones ambientales, políticas e institucionales. Colombia compleja constituye en este sentido un valioso testimonio visual y escrito de la historia de nuestras regiones y su gente,  que a través del  tiempo van construyendo vivideros o “terruños” tal y como el autor denomina estos espacios llenos de prácticas y vivencias sociales...

...Este libro aspira a que sus lectores comprendan mejor el país y que de esa  comprensión surjan explicaciones que aclaren lo que sucedió y lo que está sucediendo. Su estructura se fundamenta en la percepción del país desde el  pensamiento ambiental complejo, el cual se detalla en el Apéndice 2 y se resume así: el conjunto de ecosistemas que llamamos Colombia es uno de  los más complejos del planeta y la sociedad que hemos construido es muy  diversa pero es demasiado simple, son muy pocas las personas que deciden. 

El primer capítulo explica cómo esa sociedad simple ha imaginado el país,  el segundo describe la realidad de sus gentes, el tercero proporciona una  síntesis de su complejidad geoecosistémica, el cuarto describe algunas de  las relaciones principales entre sociedad y ecosistema, el quinto describe los sistemas ambientales territoriales principales del país, el sexto explica por qué el país es diferente, el séptimo identifica las estrategias principales que usamos para enfrentarnos a la complejidad de nuestro territorio y el octavo plantea algunas posibilidades de futuro..." 

jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro

Para descargar el libro dar clic en la imagen

https://redjusticiaambientalcolombia.files.wordpress.com/2014/07/colombia-compleja.pdf

jueves, 9 de octubre de 2014

La lengua de esta tierra brota, canta, sueña...


Octubre es un mes que han pretendido enseñarnos
es el de “descubrimientos” de esta tierra…

Este territorio de pueblos originarios, de mestizos,
de negros, de blancos, de latinos…
Vibra, sufre, sueña, ama, lucha,
canta desde siempre…

¡Cuánto y cómo se siente!
al oir a poetas con décadas de diferencia,
que con su juventud dan voz, música,
sueño, ilusión y dignidad a lo que somos…

¡Qué fortuna!
escuchar-sentir sus voces,
oir su poesía, vibrar latinos,
vivos y dignos en este SUR
en esta Latinoamérica…
jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro

Dar clic en la imagen para disfrutar cada una de las canciones