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viernes, 6 de marzo de 2015

Informe Planeta Vivo 2014

Los humanos en su proceso evolutivo y cultural han intervenido los ecosistemas que habitan, de hecho hay evidencia de pueblos que colapsaron como consecuencia de la degradación ocasionada a sus ecosistemas, por ejemplo Los Mayas en Centroamérica o El Imperio Khemer en Asia; lo particular del momento actual es que los humanos ya no sólo intervienen en algunos ecosistemas sino en la biosfera como totalidad; es una peligrosa realidad.

Tratar de entender la magnitud de lo que comúnmente se denomina “crisis ambiental” es una tarea que exige profundidad y amplitud en la información, además de análisis rigurosos.

WWF es una organización que ha hecho un gran trabajo para aportar información, análisis y rutas que permitan comprender la magnitud de lo que sucede; uno de sus frutos más relevantes es el Indice de vida del planeta, el cual se basa en el seguimiento a más de 10.000 poblaciones representativas de mamíferos, reptiles, aves, anfibios y peces.

En el Informe Planeta Vivo 2014, WWF divulga estudios que analizan datos desde 1970 y lo que evidencian es que al año 2010, las 10.000 poblaciones observadas han reducido sus tamaños en un 52%, tomando como año base 1970; toda una calamidad; pero la situación es aún peor cuando se estudian los datos de Latinoamérica, en esta región  la pérdida de tamaño de poblaciones es del 83%; sólo quedan 17 individuos de cada 100 que existían 40 años antes.

La situación es más grave donde hay mayores índices de Biodiversidad, es importante recordar que Brasil, Colombia, Perú están entre los países megadiversos y están en la zona que se describe de mayor pérdida de especies.

Al abordar el peso de las diversas amenazas a las especies el informe las describe así: 37% la explotación, 48% la degradación o pérdida de hábitat, 7% cambio climático, 5% especies invasoras, 4% contaminación y 2% enfermedades; como se puede evidenciar el origen de la gran mayoría de las amenazas es el Homo sapiens.

La arista más protuberante de la modernidad es su modelo de producción-consumo, en el cual la gran dictadora es la economía, desde donde se impulsa el crecimiento ilimitado; lo anterior vale la pena ponerlo en contraste en un biosfera finita, ¿acaso eso es esto razonable? No es posible el crecimiento infinito (de la economía) dentro en un sistema finito (la biosfera).

Como evidencia el Informe Planeta Vivo 2014, el publicitado Desarrollo Sostenible, que viene siendo promovido hace ya tres décadas no está ni siquiera logrando contener la tendencia de pérdida de biodiversidad, la evidencia es contundente.

Los organismos no existimos separadamente, todos hacemos parte de un mismo tejido en el cual interactuamos con otros organismos y con elementos abióticos, la escasez o pérdida de alguna especie significa el descalabro de una trama de vida que va mucho más allá de la especie misma, y por lo tanto se generan ondas de degradación o pérdida en otros niveles de la red de la vida.

Tratar de pensar lo ambiental exige acercarse a las tramas de vida, cuando lo ambiental sólo son normas comerciales como las ISO y estrategias similares no se va más allá de un abordaje administrativo y de negocio que apenas toca superficialmente el problema; cuando alguien habla del cuidado del ambiente o la naturaleza sin comprender-sentir lo relacionado con las tramas de vida, muy seguramente está sólo “echando cuento”.

La gran amenaza a los ecosistemas naturales es nuestro actual modelo de “desarrollo” que implica relaciones producción-consumo voraces, glotonas y además excluyentes; seguir repitiendo el modelo preponderante es continuar el camino al abismo que el Informe Planeta Vivo 2014 demuestra.

El reto actual es encontrar formas de habitar más respetuosas con los ecosistemas y eso incluye a productores y consumidores; hay rutas para vivirlo y crearlo en conceptos como economías locales vibrantes, producción de ciclo cerrado, pero ante todo esta sociedad deberá contenerse frente al consumo excesivo, el derroche y la acumulación enfermiza.

@jairmontoyatoro


 Ir al Informe Planeta Vivo 2014


miércoles, 3 de diciembre de 2014

Crónicas de un inminente etnocidio en el cañón del río Cauca - Hidroituango

Cuando un pueblo o una etnia desaparecen, bien sea porque sus individuos dejan de existir o los pocos que quedan son absorbidos por otra cultura, la humanidad pierde un mundo, una cosmogonía, una manera de habitar.

Para desaparecer como pueblo no sólo hay que morir, basta tener que integrarse a otro mundo, como el de las grandes ciudades, donde en la inmensa mayoría de los casos los recién llegados se incorporan a la gran masa de excluidos urbanos que apenas sobreviven.

Un etnocidio es una pérdida irreparable.

América ha sufrido etnocidios generalizados desde hace 500 años; ¡Qué poco queda de los pueblos originarios de estas tierras! Y los que aún sobreviven siguen siendo arrinconados, vilipendiados y hasta extinguidos.

El caso de los Nutabe en los andes de Colombia, en el cañón del río Cauca es una muestra contundente del drama que hoy siguen padeciendo los pueblos originarios y sus descendientes. Hace 500 años las razones de los abusadores eran el oro, durante la colonia lo fueron las plantaciones y hoy los abusivos tienen la máscara del “desarrollo o progreso”.

En el territorio ancestral de los Nutabe se construye la Gran Represa de Hidroituango.

Es recurrente como el inveterado olvido estatal hacia las poblaciones marginadas sólo aparenta desaparecer cuando el “desarrollo” exige de estos habitantes abandonados  sus tierras y como consecuencia de ello borra su manera de vivir, de relacionarse, sus costumbres, sus prácticas, su conocimiento.

El “desarrollo” es una palabra que han cargado de ilusión, con la cual pretenden y han logrado “deslumbrar” a la sociedad actual; parece que los “conquistadores” sólo han cambiado las cuentas de vidrio por otros artilugios del siglo XXI; es tan eficaz su discurso que inclusive han hecho sentir que por el “progreso” vale la pena sacrificarlo todo y a todos; ofrendar el lugar que se habita, la cultura, la historia y hasta pueblos enteros.

La promesa del “desarrollo” es que a la vuelta de la esquina espera un mundo fácil y pletórico de felicidad para todos; los expertos en desarrollo -normalmente políticos no muy bien informados y/o intencionados y empresarios bien informados y no siempre bien intencionados- dicen que sólo hay que seguir sus indicaciones, sus reglas, sus exigencias y la magia del “progreso” llevará a todos al paraíso prometido.

¡Cómo no deslumbrarse con la energía eléctrica! ¡Cuánto dependemos de ella! ¡Cuántos beneficios y excesos colma! Pero también cuánto de su historia, propósitos y forma de generarla ignoramos, por ejemplo los miles de desplazados como consecuencia de proyectos hidroeléctricos.

Se dice que la energía eléctrica sólo podrá ser “buena”, sólo podrá llevar alegría a todo el mundo; pero esa no es la verdad completa de una sociedad cada vez más voraz y glotona de energía; los humanos nunca habíamos usado tanta energía como hoy, pero estamos lejos de saciarnos y se exige más y más de ella; no sólo para el bienestar de amplias poblaciones sino especialmente para el exceso de unos pocos privilegiados.

No hay que seguir viviendo el “desarrollo” como un dogma, hay que ponerlo en tensión, hay que buscar su justo medio, hay que revelar no sólo sus beneficios sino también sus precariedades, sus limitaciones, su capacidad excluyente y en muchas ocasiones las perversidades de quienes lo usan como antifaz.

El libro Crónicas de un inminente etnocidio en el cañón del río Cauca, escrito por el antropólogo Jorge Eliécer David Higuita, da cuenta de la actualidad del pueblo Nutabe y las consecuencias sobre ellos del proyecto Hidroituango; en este libro se dan a conocer tramas de la región que será inundada para esta gran represa.

Lo narrado en el libro es la historia en un momento concreto, contado desde la vida de centenares de Nutabes y de otros habitantes del territorio; pero esta no es una historia exclusiva de ellos, esta es la realidad que se repite en millones de seres humanos que no tienen siquiera historia, esta es la cotidianidad de los olvidados, de los desposeídos, de los ignorados, de los excluidos, de los desalojados, los cuales también son una expresión del llamado “desarrollo o progreso”.

@jairmontoyatoro
jairmontoyatoro@gmail.com




https://drive.google.com/file/d/0BxTkwaQhBwkcVXVmbmlMWURQSFk/view?usp=sharing

jueves, 26 de septiembre de 2013

Película Home - Tramas de vida

Dar clic en la imagen para ver la Película


En el planeta interactúan muchas redes, se relacionan los seres bióticos con los abióticos; la energía fluye, los elementos pasan de unos organismos a otros; los ecosistemas bullen; y en esos ecosistemas hay nichos en los cuales los humanos existen y han creado su cultura. 

El documental Home es una excelente propuesta para conocer, profundizar, pensar, sentir y actuar en consonancia con la búsqueda del equilibrio de la relación ecosistema-cultura; es un hermoso trabajo que aborda la vida, que deleita con nuestra biodiversidad, que describe nuestro sistema de producción y consumo, que evidencia nuestra voracidad por la energía y los materiales, que demuestra de manera contundente los límites, contradicciones, prejuicios y perjuicios del actual modelo de "desarrollo".

Es una película para disfrutar en soledad, para compartir con la familia, para divulgar en las instituciones de educación; es un trabajo que permite quitar velos y que impulsa acciones en concordancia con un vivir humano y respetuoso de todas las expresiones de vida.

jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro

viernes, 14 de junio de 2013

Discurso de Pepe Mujica en Rio + 20 - Desde el Pensamiento Ambiental

Pepe Mujica es un uruguayo de 78 de años, con un pensamiento profundo, situado en la realidad de quienes somos en esta Latinoamérica y en este planeta; este maestro hace vibrar, sentir y pensar a todo aquel que se da la oportunidad de conocerlo y disfrutarlo... su historia, su coherencia, sus años, su humanidad, nutren y expresan palabras valiosas para escuchar, conversar, disentir y seguir...

En la pasada Conferencia de las Naciones Unidas Sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20) participaron 191 países, la mayoría de ellos representados por sus presidentes; ante este auditorio Pepe Mujica, en 10 minutos, dio un contundente discurso que toca causas fundamentales de nuestra actual crisis; ocasionada por nuestra forma de habitar el planeta, y también en este memorable discurso ofrece caminos para superarla.

Vale a pena escuchar-sentir-pensar siguiendo las palabras de este hombre ejemplar, de este hombre mayor, orgullo de Latinoamérica, hombre sabio que ve con claridad y habla con la dignidad desde aquí, desde el SUR, desde este hermoso y amado territorio que habitamos.

jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro



"Autoridades presentes de todas las latitudes y organismos, muchas gracias. Y muchas gracias y nuestro agradecimiento al pueblo de Brasil y a su señora presidente. Y muchas gracias a la buena fe que seguramente han manifestado todos los oradores que me precedieron. Expresamos la íntima voluntad como gobernantes de acompañar todos los acuerdos que esta nuestra pobre humanidad pueda suscribir.

Sin embargo, permítasenos hacernos algunas preguntas en voz alta. Toda la tarde se ha estado hablando del desarrollo sustentable, de sacar inmensas masas de la pobreza. ¿Qué es lo que aletea en nuestras cabezas? El modelo de desarrollo y de consumo es el actuar de las sociedades ricas. Me hago esta pregunta: ¿qué le pasaría a este planeta si los hindúes tuvieran la misma proporción de autos por familia que tienen los alemanes? ¿Cuánto oxígeno nos quedaría para poder respirar?
Más claro: ¿el mundo tiene los elementos hoy, materiales, como para hacer posible que 7.000, 8.000 millones de personas puedan tener el mismo grado de consumo y de despilfarro que tienen las más opulentas sociedades occidentales? ¿Será posible? ¿O tendremos que dar algún día otro tipo de discusión? Porque hemos creado una civilización, en la que estamos, hija del mercado, hija de la competencia, que ha deparado un progreso material portentoso y explosivo. Pero lo que fue economía de mercado ha creado sociedades de mercado, y nos ha deparado esta globalización. ¿Y estamos gobernando a la globalización o la globalización nos gobierna a nosotros? ¿Es posible hablar de solidaridad y de que estamos todos juntos en una economía que está basada en la competencia despiadada? ¿Hasta dónde llega nuestra fraternidad?
Nada de esto lo digo para negar la importancia de este evento. No. Por el contrario. El desafío que tenemos por delante es de una magnitud de carácter colosal y la gran crisis no es ecológica, es política. El hombre no gobierna hoy las fuerzas que ha desatado. Sino que las fuerzas que ha desatado gobiernan al hombre.
¿Y la vida? Porque no venimos al planeta para desarrollarnos en términos generales. Venimos a la vida intentando ser felices. Porque la vida es corta y se nos va. Porque ningún bien vale como la vida y esto es elemental. ¿Pero si la vida se me va a escapar trabajando y trabajando para consumir? La sociedad de consumo es el motor, porque en definitiva, si se paraliza el consumo o se detiene, se detiene la economía, y si se detiene la economía, es el fantasma del estancamiento para cada uno de nosotros.
Pero ese hiperconsumo a su vez es el que está agrediendo al planeta. Y tiene que generar ese hiperconsumo cosas que duren poco porque hay que vender mucho. Y una lamparita eléctrica no puede durar más de mil horas prendida. Pero hay lamparitas eléctricas que pueden durar 100.000, 200.000 horas. Pero ésas no se pueden hacer. Porque el problema es el mercado. Porque tenemos que trabajar. Porque tenemos que tener una civilización de uso y tire. Y estamos en un círculo vicioso.
Estos son problemas de carácter político que nos están diciendo la necesidad de empezar a luchar por otra cultura. No se trata de plantearnos volver al hombre de las cavernas ni tener un monumento del atraso. No podemos indefinidamente continuar gobernados por el mercado, sino que tenemos que gobernar el mercado. Por eso digo que el problema es de carácter político.
En mi humilde manera de pensar, porque los viejos pensadores lo definían, Epicúreo, Séneca, los aymaras, pobre no es el que tiene poco, sino que, verdaderamente, pobre es el que necesita infinitamente mucho y desea y desea y desea más y más. Esta es una clave de carácter cultural.
Entonces, quiero saludar el esfuerzo y los acuerdos que se hacen. Y lo voy a acompañar como gobernante. Porque sé que algunas cosas de las que estoy diciendo rechinan. Pero tenemos que darnos cuenta de que la crisis del agua, que la crisis de la agresión al medio ambiente, no es una causa. La causa es el modelo de civilización que hemos montado y lo que tenemos que revisar es nuestra forma de vivir.
Pertenezco a un pequeño país muy bien dotado de recursos naturales para vivir. En mi país hay tres millones de habitantes. Poco más de tres millones doscientos mil. Pero hay trece millones de vacas de las mejores del mundo. Cerca de ocho o diez millones de ovejas estupendas. Mi país es exportador de comida, de lácteos, de carne. Es una plenillanura. Casi el 80% de su territorio es aprovechable.
Mis compañeros trabajadores lucharon mucho por las ocho horas de trabajo. Ahora están consiguiendo seis horas. Pero el que consigue seis horas se consigue dos trabajos y por lo tanto trabaja más que antes. ¿Por qué? Porque tienen que pagar una cantidad de cuotas. La motito que compró. El autito que compró. Y pague cuotas y pague cuotas. Y cuando quiere acordar es un viejo reumático como yo y se le fue la vida.
Uno se hace estas preguntas: ¿ese es el destino de la vida humana? Estas cosas son muy elementales. El desarrollo no puede ser en contra de la felicidad, tiene que ser a favor de la felicidad humana, del amor, de las relaciones humanas, de cuidar a los hijos, de tener amigos, de tener lo elemental. Precisamente porque eso es el tesoro más importante que se tiene. Cuando luchamos por el medio ambiente, el primer elemento del medio ambiente se llama la felicidad humana. 

Gracias."

Presidente del Uruguay José Alberto Mujica Cordano

lunes, 15 de abril de 2013

La historia de las cosas, Annie Leonard - Pensamiento Ambiental

Este documental, de Annie Leonard, evidencia conexiones entre problemas sociales, el ambiente y el modelo de consumismo que rige nuestro mundo; un modo de vida que niega una protuberante verdad: habitamos un planeta finito.

El modelo de vida que pretenden vendernos es el de Estados Unidos, entonces miremos un poco de ellos: de todos los productos que se comercializan allá al cabo de seis meses sólo el 1% siguen en uso, el 99% ya han sido convertidos en basura; ellos son menos del 5% de la población mundial, pero se consumen el 30% de lo que nos ofrece la naturaleza; también por cada caneca de basura que genera un hogar se han producido 70 canecas de basura en la extracción, transformación y venta de esos productos que están en el recipiente de la familia; es una sociedad, y la nuestra también, donde vales por lo que consumes; no por ser mamá,  hijo, hermano, amigo, etc. sino por que objetos exhibes y tiras a la basura. Si todos consumiéramos como los estadounidenses necesitaríamos entre tres y cinco planetas.



Disfrutará, se sorprenderá y notará que usted puede hacer mucho para ayudar a una convivencia más armónica en esta tierra que es su casa; su única casa. 

jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro