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lunes, 7 de septiembre de 2015

La historia de las cosas - Annie Leonard

Las empresas juegan un papel preponderante en la actual sociedad, son el corazón de la economía, generan empleo, pagan impuestos, producen y ponen al servicio general la tecnología. La base de los negocios es identificar necesidades y maneras de satisfacerlas; se espera que en este proceso se aporte al bienestar y muchas veces se logra.

La producción, distribución, consumo y residuos tienen fuertes conexiones entre lugares distantes, tecnologías diversas, culturas contrastantes, ecosistemas únicos; es así como en un solo producto pueden haber materias primas de Suramérica, ser ensamblado por mano de obra asiática, utilizar sistemas operativos estadounidenses, sus dueños ser australianos, distribuirse en el mundo por una cadena de tiendas europea y los residuos de producción y consumo quedar dispuestos en África.

El objetivo principal de las empresas es la ganancia, todos los otros propósitos son accesorios; el excedente empresarial será la diferencia entre los ingresos totales menos los costos totales y un camino para aumentar la utilidad es lo que los economistas, de manera elegante, llaman externalizar los costos; lo cual no son más que bienes y servicios que consumen del ecosistema y la sociedad sin pagar por ellos, los usan gratis.

Toman más agua que la que es capaz de reponer la cuenca hidrográfica, extraen maderas, peces y otros organismos a tasas mayores de las que sus poblaciones pueden reponer, vierten a las fuentes de agua lixiviados con altos niveles de contaminación, arrojan al aire millones de toneladas de tóxicos, abandonan montañas de residuos en botaderos que agrupan y potencian los problemas.

A estos usos de la naturaleza por los que no pagan, o sólo lo hacen con un valor ínfimo, hay que agregar las relaciones laborales de muchas empresas que a través de una maraña de tipos de vinculación terminan eludiendo sus responsabilidades básicas con los trabajadores; es así como para abaratar sus costos vuelven externalidades las prestaciones sociales, la seguridad y salud en el trabajo, horas extras gratis; es decir para esta rebaja de costos abusan de los ecosistemas y se aprovechan de la gente.

La actual forma de producción y consumo es ante todo una gran productora de residuos, las investigaciones demuestran que en Norteamérica en sólo seis meses el 99% de todo lo generado lo convierten en basura, es una sociedad del compre y a la caneca.

Comprar y tirar a esta velocidad no es una consecuencia sólo de la satisfacción de necesidades reales sino también del despilfarro creado e incentivado por un mercadeo que publicita muchos productos y servicios innecesarios y de mala calidad; con sus estrategias le hacen creer al individuo que debe adquirirlos para parecerse a la estrella del momento y ser aceptado por su sociedad, para lograrlo este sujeto entra en un torbellino de avidez de dinero, todo ello a costa de su tranquilidad, salud y bienestar.

Los efectos también son en los ecosistemas, siendo más fuertes en los lugares más cercanos a la producción y el consumo, evidencia de ello es el Informe Planeta Vivo 2014, el cual demuestra que al 2010, y tomando como base 1970, el tamaño de las poblaciones de vertebrados en el mundo ha disminuido en 52%, y cuando esto se cruza con las causas más del 80% son antrópicas.

Puede decirse que hoy prevalece  una máscara empresarial de bienestar general, tras la cual se ocultan las intenciones de ganancia sin límites y los resultados negativos para las sociedades y la biosfera; detrás del discurso del bien a la sociedad hay una minoría que se enriquece avasallando ecosistemas y gentes; en el 2014 Oxfam publicó el informe Gobernar para las Élites  y en él demuestra que el 50% de la riqueza del mundo la posee el 1% de la población y la tendencia del abismo entre unos pocos extremadamente ricos y unas inmensas mayorías de pobres sigue en aumento.

Es importante que la sociedad conozca, discuta y tome posición frente a un modelo que tiene en su estructura tales perversidades, que genera perjuicios generales irreparables y ganancias particulares vergonzosas; los costos los exteriorizan hacia la biosfera y la sociedad pero las ganancias las internalizan hacia los accionistas.

Hay caminos desde los cuales se puede ayudar a mitigar esta tragedia como son la moderación del consumo, el apoyo a las economías locales, el repudio al uso irresponsable de ecosistemas.

La investigadora norteamericana Annie Leonard ha generado un profundo trabajo sobre el flujo de materiales y sus implicaciones en las cosas que usamos, los resultados se resumen en el video La Historia de las Cosas, le invitamos a conversar, sentir y pensar sobre la realidad que ella describe.

@jairmontoyatoro




jueves, 25 de junio de 2015

Película Home: La trama de la vida

En el planeta la energía fluye, la materia pasa de unos organismos a otros, los seres vivos transforman la tierra, los ecosistemas vibran y en ellos están los nichos en los cuales los humanos han prosperado y creado su cultura. ¡La tierra es una gran trama de vida!

La película Home, cuenta la maravillosa historia de la vida en la tierra, narra como se labran las montañas, se forman los océanos, se salan los mares, como los organismos toman la energía de la tierra y el sol para existir, reproducirse y transformalo todo.

El ser humano hace parte de esa historia. Consciente de su fragilidad ha creado una cultura que le ha permitido no sólo subsistir sino aumentar su influencia sobre los ciclos de este mundo vasto, diverso y frágil. 

Home es un viaje visual y musical con contenidos profundos que entrelazan paisajes espléndidos, culturas sorprendentes y sueños cumplidos que han mutado en riesgos; aborda de manera integral la contradicción que es hoy la tierra: esa vulnerable casa que acoge al ser humano y ese lugar de tragedia, ecocidio y suicidio en el que se le está convirtiendo.

La película evidencia las consecuencias de una cultura minoritaria y globalizante que tiene como pilares de su existir la  voracidad por los materiales y la energía, el despilfarro y la exclusión.

Sus bellas imágenes son tomas aéreas reales logradas por el fotógrafo francés Yann Arthus-Bertrand en 54 países y 120 localizaciones.

Es una película para disfrutar en soledad, compartir con la familia, usar en educación;  es una oportunidad para quitar velos e impulsar acciones hacia un vivir más humano y respetuoso en nuestro único hogar.

@jairmontoyatoro
jairmontoyatoro@gmail.com


https://www.youtube.com/watch?v=SWRHxh6XepM

lunes, 27 de octubre de 2014

Libro Colombia Compleja de Julio Carrizosa Umaña


"El libro Colombia compleja es un hito revelador del más profundo pensamiento del profesor Julio Carrizosa, quien no solo continúa provocando el debate como académico, ambientalista y político, sino que  plantea  y  desarrolla,  en un lenguaje  directo y poco pretencioso, preguntas  filosóficas acerca de la condición humana y las representaciones culturales de nuestras regiones, develando imaginarios y realidades que hacen de nuestro país una muestra de complejidad y belleza territorial, y  como tal, un reto a concitar visiones compartidas  y  acuerdos  entre  los diferentes  actores  sociales... 

... El libro cristaliza de manera ilustrativa las migraciones y las relaciones  socioculturales que se dieron y se siguen dando hoy en el país, mientras dedica un gran  espacio de análisis a las interrelaciones territoriales, mostrando una amplia gama de preocupaciones ambientales, políticas e institucionales. Colombia compleja constituye en este sentido un valioso testimonio visual y escrito de la historia de nuestras regiones y su gente,  que a través del  tiempo van construyendo vivideros o “terruños” tal y como el autor denomina estos espacios llenos de prácticas y vivencias sociales...

...Este libro aspira a que sus lectores comprendan mejor el país y que de esa  comprensión surjan explicaciones que aclaren lo que sucedió y lo que está sucediendo. Su estructura se fundamenta en la percepción del país desde el  pensamiento ambiental complejo, el cual se detalla en el Apéndice 2 y se resume así: el conjunto de ecosistemas que llamamos Colombia es uno de  los más complejos del planeta y la sociedad que hemos construido es muy  diversa pero es demasiado simple, son muy pocas las personas que deciden. 

El primer capítulo explica cómo esa sociedad simple ha imaginado el país,  el segundo describe la realidad de sus gentes, el tercero proporciona una  síntesis de su complejidad geoecosistémica, el cuarto describe algunas de  las relaciones principales entre sociedad y ecosistema, el quinto describe los sistemas ambientales territoriales principales del país, el sexto explica por qué el país es diferente, el séptimo identifica las estrategias principales que usamos para enfrentarnos a la complejidad de nuestro territorio y el octavo plantea algunas posibilidades de futuro..." 

jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro

Para descargar el libro dar clic en la imagen

https://redjusticiaambientalcolombia.files.wordpress.com/2014/07/colombia-compleja.pdf

jueves, 25 de septiembre de 2014

Atlas global de justicia ambiental

 Atlas global de justicia ambiental


Colombia es uno de los cinco países que albergan la mayor biodiversidad del mundo, es una gran fortuna pero también es una gran responsabilidad para todos los que habitamos estos territorios.

Conocer, estudiar, apreciar nuestros ecosistemas es un asunto necesario y vital para que en el largo plazo estos lugares puedan seguir existiendo de manera equilibrada, con sus diferentes expresiones de vida y ella incluye la permanencia de los pueblos que habitan nuestra variada geografía.

En aras de aportar al acercamiento, estudio y profundización de herramientas para que la sociedad conozca y lidere procesos adecuados sobre lo ambiental, es que se propone el abordaje y difusión del Atlas Global de Justicia Ambiental.

Esta herramienta es fruto de un equipo internacional de expertos que viene construyendo y poniendo a disposición pública un Sistema de Información Geográfica - SIG con mapas temáticos y regionales que cubren conflictos ambientales de todo el mundo.

Los conflictos están agrupados en temas como: extracción de minerales, combustibles fósiles, agua, residuos, turismo, biodiversidad, energía nuclear, infraestructura, industria. La plataforma permite el acceso a información de decenas de variables sobre los más de 1.200 casos documentados hasta hoy; los datos se pueden filtrar por países, por compañías, por producto, por tipo de conflicto, etc.

De acuerdo con este atlas Colombia es el segundo país con la mayor cantidad de conflictos ambientales, 98 casos, estando mád del 70% de ellos relacionados con extracción de minerales y usos del agua; en todos los casos se puede acceder a información sobre el origen del conflicto, los actores, la población afectada, las acciones que se han tomado, etc.

Muchos de los conflictos colombianos son en páramos, humedales, selvas, manglares, territorios indígenas y campesinos; lugares que acogen gran cantidad de biodiversidad endémica y de culturas únicas. Estos conflictos afectan de manera directa a más de ocho millones de colombianos y sus impactos directos son en más de dos millones y medio de hectáreas.

La inmensa mayoría de los casos que hoy Colombia padece han sido originados en los últimos 20 años y parece que la tendencia es seguir aumentando, máxime cuando las empresas y los políticos niegan y minimizan la gravedad del problema y al contrario de reforzar herramientas para una mayor responsabilidad con los ecosistemas se relajan y hasta eliminan los pocos e ineficientes controles existentes.

Para contrarrestar este modelo arrasador de ecosistemas, culturas y pueblos, es necesario informarse, estudiar, discutir, socializar, movilizar y ahí hacen un aporte importante recursos como el Atlas Global de Justicia Ambiental.

@jairmontoyatoro
jairmontoyatoro@gmail.com

lunes, 4 de agosto de 2014

La fragilidad ambiental de la cultura - Augusto Ángel Maya

“… La naturaleza no se concibe como un sistema, sino como una pista de baile para la fiesta humana…” Esta fuerte y provocadora frase de Augusto Ángel Maya, tomada de su ensayo La Fragilidad Ambiental de la Cultura, llama la atención sobre la manera como los humanos hemos habitado este mundo.
El estudio de lo ambiental requiere miradas profundas, serias, propositivas, que pongan en tensión nuestro pensamiento y nuestro actuar en relación con los ecosistemas; con esta intención es que les invito a conocer, releer, sentir, discutir… las propuestas de este pensador colombiano:
“… La demora del método histórico para dejarse interrogar por la problemática ambiental es común a la mayor parte de las ciencias sociales o de las disciplinas humanísticas. Casi todas ellas permanecen ancladas a la antigua racionalidad preambiental, que considera la sociedad como una entelequia sin raíces en el entorno. Esta demora se explica por el reduccionismo ecologista que predomina todavía en la conciencia ambiental. La perspectiva que se abre con la dimensión ambiental pretende superar, tanto el ultranaturalismo filosófico que concibe al hombre como un conquistador advenedizo, como la interpretación biológica, que lo percibe como una especie más del reino animal.
La perspectiva ambiental plantea una nueva manera de interpretar el pasado.
Una modalidad que todavía no ha llegado sino en forma muy restringida a las escuelas de historiadores. El hecho de que la perspectiva ambiental reclame su propia manera de percibir el proceso histórico, no se debe al influjo de una moda cultural pasajera, sino a la convicción de que las formas de organización social están intimamente vinculadas a la transformación tecnológica de los ecosistemas. También a la comprensión de que las racionalidades sociales, económicas o políticas, influyen en el mejoramiento o deterioro de los llamados sistemas naturales…”
“… Este ensayo tiene por objeto intentar un método ambiental de interpretación de la historia, no por la fruición de sumergirse en un pasado idílico que oculte las contradicciones del presente, sino para comprender mejor la crisis actual. El problema ambiental está, por lo general, mal planteado en la arena del debate teórico y de la acción práctica. No es un problema que atañe solamente a los ecosistemas naturales o que se pueda solucionar simplemente con medidas tecnológicas. Requiere la formación de una nueva sociedad…”
 “… Consecuencias ambientales del desarrollo moderno: Los impactos ambientales de las culturas anteriores, por muy graves que hayan sido, no pasaron de representar efectos locales o regionales, circunscritos a los márgenes de sus propias civilizaciones. La deforestación del medio oriente o de las cuencas del Himalaya, puso en peligro las culturas asentadas en el entorno geográfico, pero no representó un peligro para la vida en su conjunto. Los mayas pudieron emigrar a sitios cercanos y las poblaciones sumerias tierra adentro, para construir nuevas culturas. El imperio romano representó, sin duda, el esfuerzo más articulado de explotación del entorno, dentro de una vasta región y los impactos ambientales fueron mucho más graves pero no sobrepasaron la cuenca del Mediterráneo.
Lo que caracteriza el impacto del desarrollo moderno es su significación planetaria. La expansión europea iniciada en el siglo XV y consolidada con el dominio colonial del siglo pasado (XIX) y principios del presente (XX), ha sojuzgado la totalidad del planeta al dominio unitario de l hombre. No se trata ya de esfuerzos aislados de adaptación cultural, en los que las relaciones sociales y el mundo simbólico servían de instrumentos culturales pra la transformación del medio. Lo que desde Smith ha dado en llamarse capitalismo, no es más que un sistema unificado de explotación del mundo natural en el que las diferentes culturas han tenido que integrarse dentro de una rígida y homogénea estructura de comportamiento o, de lo contrario desaparecer.
Posiblemente el primer efecto ambiental del desarrollo moderno que es necesario considerar dentro del presente resumen es el impacto sobre la cultura. Es un efecto invisible, difícil de precisar, pero es quizás el de más hondas consecuencias.
La sumisión de las culturas a un propósito único de acumulación significó o está significando la pérdida progresiva de la heterogeneidad cultural. Hasta el momento es un hecho irreversible. La cultura ha ido perdiendo su significado de modelo adaptativo a las circunstancias locales o regionales, para convertirse en un ropaje unificado y en un sistema articulado de explotación del medio natural. A instrumentos similares  responden símbolos idénticos. Las relaciones sociales no se organizan de acuerdo con las exigencias de un trabajo común que garantice la supervivencia de la tribu o del poblado, sino según las rígidas líneas de acumulación…"


jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro
Ir al ensayo La Fragilidad Ambiental de la Cultura

viernes, 28 de marzo de 2014

La superación del eurocentrismo - Mora Osejo y Fals Borda

Nuestro país amazónico y costero, andino y de arrecifes, llanero y de selvas húmedas, de paramos y minería, de sueños y ciudades, de campesinos y ejecutivos, de indígenas y obreros, de negros y mestizos, de corporaciones y juntas de vecinos... es un gran crisol tropical; es una fortuna, una responsabilidad y un reto para nuestras vidas...

Vivir y abordar este país exige ganas, exige conocerlo, respetarlo, quererlo... y para lograr esto hay que popularizar la ciencia, el saber, el pensar; pero esta tarea tiene que ser abordada desde nosotros, desde nuestro tropicalismo, desde nuestras culturas, desde nuestra vivencia, desde nuestra esperanza y nuestras precariedades.

Dos grandes maestros colombianos, Orlando Fals Borda y Luis Eduardo Mora Osejo nos regalaron hace algunos años su escrito La superación del eurocentrismo; documento-faro que debe conocerse, estudiarse y discutirse, para que en estos países del sur se siga enriqueciendo el saber endógeno, el investigar con contexto, el acercar la ciencia al conocimiento ancestral, el popularizar la educación pertinente y de calidad.

Para adquirir mayor conciencia de nosotros, para encontrar mejor nuestra identidad es necesario cultivar nuestra autoestima científica, propender por la creatividad de la ciencia nacional y lograr una educación amplia, incluyente y profunda.

Vamos a citar algunos momentos del documento:

“... La ignorancia sobre nosotros mismos, sobre nuestro origen, nuestro devenir histórico, nuestra geografía, nuestros recursos naturales, entre otros; más pronto que tarde, nos llevará a convertirnos en el gran mercado de los productos y tecnologías de los países poderosos y, sin que nos lo propongamos, en promotores de la economía del consumo. La misma, que nos conducirá hacia el endeudamiento, cada vez mayor y la sobreexplotación de nuestros recursos.”

“... Es tan elevado el aprecio por el conocimiento generado en Europa que impide en nuestros países percibir las consecuencias negativas que implica cuando se transfiere y utiliza para explicar realidades diferentes como las del trópico...”

“... Es sabido que las características del medio tropical contrastan con las de las zonas templadas de la tierra. Pero de allí proceden las recomendaciones equivocadas muchas veces para el desarrollo económico, que nos han predicado como suficientes o finales. Los paradigmas cerrados de otras partes llevan con frecuencia a la castración intelectual en nuestro medio y al colonialismo intelectual.

Además, son los mismos que en las últimas décadas y, en particular en los países tropicales, han incidido negativamente en el deterioro de las relaciones hombre-naturaleza...”

“... Los productos de nuestros trabajos (investigación, educación) deben ser juzgados principalmente por su originalidad, pertinencia y utilidad para nuestra propia sociedad. No pueden valer más por el sólo hecho de comunicarse en inglés, francés o alemán, entre otras lenguas europeas, o por publicarse en revistas de países avanzados...”

“... Con base en las hipótesis de contexto los hechos no prueban que los paradigmas científicos dominantes – tales como el positivismo cartesiano, el mecanicismo newtoniano y el funcionalismo parsoniano – sean superiores, mejores o más eficaces para fines específicos, que aquellos otros paradigmas que puedan construirse o generarse en otras latitudes que conduzcan al fortalecimiento de nuestro mundo...”

“... Necesitamos, pues, construir paradigmas endógenos enraizados en nuestras propias circunstancias, que reflejen la compleja realidad que tenemos y vivimos...”

“... Desde el punto de vista científico, el conocimiento de las realidades locales resulta más útil y rico cuanto más se liga a la comprensión y autoridad de la vivencia personal.

Autoridad científica e intuición que provienen del contacto con la vida real, las circunstancias, el medio y la geografía. Por lo mismo, de esta endogénesis puede surgir descubrimientos e iniciativas útiles para la sociedad local que alivien las crisis del propio contexto...”

“... Son nuestros grupos campesinos y aborígenes los que mejor conocen de estos ciclos vitales del continuo crecimiento, y los que han creado o descubierto variedades de plantas útiles, así como formas de conducta y organización social congruentes con esas condiciones básicas. Pero los paradigmas cerrados construidos en las zonas templadas, por regla general son incapaces de acomodar estas antiguas sabidurías indígenas.

Por fortuna, la llegada del nuevo siglo coincide con la disponibilidad de novedosas herramientas intelectuales del tipo abierto, que se derivan de saberes consolidados de diversa índole, como los nuestros. Por ejemplo, teorías como las de la complejidad, sistemas y caos nos ayudarían a analizar dimensiones complejas, irregulares, multilineales y fractales, aplicables a nuestras estructuras tropicales...”

“...Es por lo tanto posible, lógico y conveniente desarrollar paradigmas científicos, y marcos técnicos de referencia que, sin ignorar lo universal o lo foráneo, privilegien la búsqueda de la creatividad propia...”

“...No se trata de aislarnos del mundo intelectual externo ni de ser xenófobos. Se requiere cumplir con una necesidad de acumulación de conocimientos congruentes con nuestro crecimiento y progreso... La actuación de los norteños y su superioridad técnica no puede negarse. Pero pueden ligarse de manera horizontal y respetuosa, con lo que los sureños hemos aprendido y descubierto en el contexto propio y con la ciencia popular de suyo contextualizada...”

jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro





domingo, 5 de enero de 2014

Pensar-Sentir-Actuar lo ambiental, mucho más que sembrar arbolitos y no tirar basuras al suelo... Desde Fritjof Capra y La Trama de la Vida

Uno de los paradigmas con los cuales hemos crecido y que está encarnado en nuestro sistema de instrucción, de producción, de vida, es que los humanos estamos separados de la naturaleza; que los humanos existimos acá y la naturaleza está allá, que hay que ir a verla en vacaciones o el fin de semana… Bueno también nos han enseñado que esa naturaleza es salvaje y que hay que dominarla, y que una expresión de civilización es nuestra dominación de la naturaleza.
En los últimas décadas se ha vuelto recurrente el tema ambiental, pero desafortunadamente este es hoy “un mar de conocimiento con un centímetro de profundidad” máxime cuando se simplifica y equipara lo ambiental con sólo acciones como sembrar “arbolitos”, reciclar o poner un aviso en el cual se dice “somos amigables con el medio ambiente”.
Es bastante frecuente y desconsolador escuchar el barullo del desarrollo sostenible, de las normas ISO 14001 y similares; iniciativas que son útiles pero dramáticamente insuficientes; iniciativas con un gran énfasis en lo productivo, en lo administrativo, en lo económico, y sin afloramiento o con un asomo apenas residual de la comprensión de la vida y como esta es la parte medular del asunto.
Lo ambiental es denso, con muchas tramas e hilos que lo atraviezan, lo entretejen y le dan forma; lo ambiental tiene que ver con los ecosistemas y con los humanos que habitamos esos ecosistemas, con nuestras historias, nuestras costumbres, nuestra cultura.
El paradigma de humanos separados de la naturaleza no refleja la realidad, ¿acaso los humanos no somos naturaleza? ¡Claro que lo somos! cada molécula, cada aliento son naturaleza; los humanos somos una hebra en toda esta trama de vida que existe en los ecosistemas, vida que florece y danza en la tierra en todo lo biótico y en densa relación con lo abiótico. La vida de unos organismos no es separable de los otros, ni siquiera se puede separar la vida de los elementos no vivos como los minerales, los gases, etc. todo está relacionado.
Lo social no existe separado de lo ecosistémico, lo ambiental pasa por toda la complejidad que implica ser humano; ello atravieza nuestra relación con los otros humanos, pasa por la inequidad,  por el consumismo, por el despilfarro, por la voracidad hacia los materiales, por el sistema productivo vendiéndonos bienes que cada vez duran menos. Para cada una de estas causas habrá que encontrar sus contrapartes que las contengan o las eliminen; el modelo de producción-consuma-endeúdese hace mucho viene mostrando sus límites y sus efectos.
Intentar pensar el mundo que habitamos es una responsabilidad de todos, tratar de sentir y comprender porque actuamos de esta manera con los otros humanos y con el ecosistema es una pregunta que debe alumbrar nuestras decisiones.
Para abordar de mejor manera lo ambiental es necesario sentir, pensar, conocer, estudiar las propuestas que han surgido; plateamientos que abordan lo económico, lo cultural, el desarrollo, la vida, etc. y con ese propósito les invito y propongo el libro La Trama de la Vida de Fritjof Capra, el cual es una mirada cautivamente, profunda, retadora, pero ante todo repleta de lupas para mirar y actuar en este mundo que habitamos.
jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro


http://www.fisica.ru/dfmg/teacher/archivos/23628553-Capra-Fritjof-La-trama-de-la-vida-1996.pdf

jueves, 5 de diciembre de 2013

Algunos frutos del autor del blog Conversar, Sentir y Pensar... Desde el SUR - Jair Montoya Toro

Este blog quiero dedicarlo a mi mamá, mi primera y más determinante maestra, a ella que siempre ha insistido en el valor de la disciplina, la rigurosidad y la perseverancia; a ella por haberme iniciado en el aprendizaje y haber despertado en mí la pasión por conocer.

Los trabajos aquí propuestos son el resultado mi comprensión del mundo que habito, pero indudablemente son sólo nodos en los que confluyen muchos pensamientos, discusiones y grandes aportes de personas generososas con las cuales he compartido espacios de mi vida; todos ellos son humanos con una alta sensibilidad social, con un gran compromiso y muchas preguntas por los lugares que habitan; quiero expresar a ellos mi gratitud por su compañía, sus enseñanzas y ante todo su paciencia; en estos caminos y por lo tanto en estos frutos están: Jorge Luis Paredes, Walter Sánchez, Alberto Orozco, Luz Adriana Restrepo, Germán Guarín, Patricia Noguera, Jaime Pineda, Alvaro Jaramillo, Fernando Gast.

jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro

Ir a la presentación completa del seminario: La promesa del desarrollo y el mundo rural colombiano





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jueves, 26 de septiembre de 2013

Película Home - Tramas de vida

Dar clic en la imagen para ver la Película


En el planeta interactúan muchas redes, se relacionan los seres bióticos con los abióticos; la energía fluye, los elementos pasan de unos organismos a otros; los ecosistemas bullen; y en esos ecosistemas hay nichos en los cuales los humanos existen y han creado su cultura. 

El documental Home es una excelente propuesta para conocer, profundizar, pensar, sentir y actuar en consonancia con la búsqueda del equilibrio de la relación ecosistema-cultura; es un hermoso trabajo que aborda la vida, que deleita con nuestra biodiversidad, que describe nuestro sistema de producción y consumo, que evidencia nuestra voracidad por la energía y los materiales, que demuestra de manera contundente los límites, contradicciones, prejuicios y perjuicios del actual modelo de "desarrollo".

Es una película para disfrutar en soledad, para compartir con la familia, para divulgar en las instituciones de educación; es un trabajo que permite quitar velos y que impulsa acciones en concordancia con un vivir humano y respetuoso de todas las expresiones de vida.

jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro

jueves, 15 de agosto de 2013

Desarrollo a Escala Humana - Manfred Max Neef, Antonio Elizalde y Martín Hopenhayn

Antonio Elizalde habla sobre El Progreso (Video)

"Hábitos y sesgos en los discursos del desarrollo

... Vivimos y trabajamos una historia que desconoce la sub-historia que la hace posible. De allí que observamos cotidianamente las graves des-articulaciones que se dan entre las actuaciones de las cúpulas políticas y las aspiraciones e impulsos que se desencadenan en los sectores populares. 

Buscamos justificación para nuestras acciones en los planteamientos o pensamientos que atribuimos a nuestro difunto héroe de turno, sin siquiera percatarnos de la sabiduría del hombre y la mujer que siembran el maíz y que, al compartirlo en la olla común, logran sobrevivir, no por lo que hemos hecho, sino a pesar de lo que no hemos hecho.

Vivimos y trabajamos modelos de sociedad que desconocen la complejidad creciente de la sociedad real en que estamos inmersos. De allí que observamos el quehacer febril y obsesionado de los tecnócratas que diseñan soluciones antes de haber identificado el ámbito real de los problemas.

La justificación de los modelos la buscamos en los modelos mismos, de manera que cuando las soluciones fracasan, no es por fallas del modelo, sino por trampas que hace la realidad. Esa realidad que se hace presente no se percibe como un desafío que hay que enfrentar, sino como un obstáculo que hay que domesticar imprimiendo aun mayor fuerza en la aplicación reincidente del modelo.

Vivimos y trabajamos la importancia orientadora de nuestros conocimientos formales adquiridos. De allí que observamos en tantos dirigentes un miedo patológico al protagonismo y a la libertad. El pueblo esta para ser orientado, aun por aquellos que se dan el lujo de desconocer la orientación del pueblo. Asi se diseñan programas para "concientizar", porque por alguna extraña razón se supone que el que sufre no sabe por que sufre, y al que le va mal no sabe que es lo que lo aqueja.

Vivimos y trabajamos la construccion de un orden, sin entender lo que es ordenable ni lo que estamos ordenando. 

De allí que observamos el culto fetichista por la forma, como manera de ocultar el temor inconsciente a las incertidumbres que encierra el fondo. Confundimos así la ley con la justicia y el reglamento con la eficiencia. Identificamos la generosidad con la limosna y la participación con la reivindicación concedida. Utilizamos las palabras sin respetar su contenido y acabamos así construyendo caricaturas en vez de contextos coherentes en los cuales sustentar la construcción de nuestros proyectos de vida individuales y colectivos.

Conscientes de todo lo expuesto, la propuesta que hemos elaborado no es un modelo. Es una opción abierta que solo se justifica en la medida en que se la asuma y entienda como construcción permanente. Nada en ella pretende exhibir el rango de solución definitiva, porque entendemos que el ser humano y todo su entorno son componentes de un fluir permanente que no puede detenerse con milenarismos ni menos con ocasionalismos..."

Tomado del libro Desarrollo a escala humana pág. 18

De esta manera Manfred Max Neef, Antonio Elizalde y Martin Hopenhayn nos invitan a leer su libro Desarrollo a Escala Humana, un referente fundamental que propone "una economía al servicio del hombre y no el hombre al servicio de la economía"; en su obra integradora hacen propuestas audaces para caminar hacia una economía como subsistema de la biósfera, hacia una economía humana...

jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro


La invención del tercer mundo - Arturo Escobar


"Por casi cincuenta años, en América Latina, Asia y África se ha predicado un peculiar evangelio con un fervor intenso: el “desarrollo”. Formulado inicialmente en Estados Unidos y Europa durante los años que siguieron al fin de la Segunda Guerra Mundial y ansiosamente aceptado y mejorado por las élites y gobernantes del Tercer Mundo a partir de entonces, el modelo del desarrollo desde sus inicios contenía una propuesta históricamente inusitada desde un punto de vista antropológico: la transformación total de las culturas y formaciones sociales de tres continentes de acuerdo con los dictados de las del llamado Primer Mundo. Se confiaba en que, casi que por fiat tecnológico y económico y gracias a algo llamado planificación, de la noche a la mañana milenarias y complejas culturas se convirtieran en clones de los racionales occidentales de los países considerados económicamente avanzados.

El presente libro narra el surgimiento de este sueño, y cómo poco a poco se tornó en pesadilla. Porque en vez de la tan anhelada transformación, parece que el desarrollo solo hubiera logrado multiplicar al infinito los problemas socioeconómicos de Asia, África y América Latina. Basta una mirada superficial a los paisajes biofísicos, económicos y culturales de la mayor parte del Tercer Mundo para darse cuenta de que el desarrollo está en crisis, y que la violencia, pobreza y deterioro social y ambiental crecientes son el resultado de cincuenta años de recetas de crecimiento económico, “ajustes estructurales”, macroproyectos sin evaluación de impacto, endeudamiento perpetuo, y marginamiento de la mayoría de la población de los procesos de pensamiento y decisión sobre la práctica social.

El enfoque del libro es posestructuralista, en el sentido de que parte del reconocimiento de la importancia de las dinámicas de discurso y poder en la creación de la realidad social y en todo estudio de la cultura. El desarrollo, arguye el estudio, debe ser visto como un régimen de representación, como una “invención” que resultó de la historia de la posguerra y que, desde sus inicios, moldeó ineluctablemente toda posible concepción de la realidad y la acción social de los países que desde entonces se conocen como subdesarrollados.

El libro retoma los hitos más importantes de esta historia, analiza el papel de los economistas y planificadores en ella, y se detiene a examinar en detalle las estrategias de desarrollo concernientes a los campesinos, las mujeres y el ambiente. Como lo sugiere el título, y como se discute en la conclusión, el desarrollo y el mismo Tercer Mundo están en vías de desmoronarse.

Esto ocurre no tanto porque el Segundo Mundo (las economías socialistas de Europa del este) haya desaparecido y la sagrada trinidad del orden mundial de la posguerra esté llegando a su fin, sino por el fracaso rotundo del desarrollo en términos de sus propios objetivos, y gracias a la creciente resistencia y oposición a él por parte de un número cada vez mayor de actores y movimientos sociales de importancia. Las voces que claman por el fin del desarrollo como experimento histórico que ha llegado a su fin crecen cada día.

Confiamos en que al tratar de escribir su obituario, como pretendemos aquí junto a otros estudios que comparten el presente enfoque, contribuimos a imaginar alternativas, cambios de rumbo, otras formas de representar y diseñar nuestras múltiples realidades sin reducirlas a un patrón único ni a un modelo cultural hegemónico.

¿Es posible imaginar una era posdesarrollo de este tipo en contextos de globalización de la producción económica y cultural? Pensamos que sí. 

Por un lado, la internacionalización de la economía no puede ser negada; pero las llamadas “aperturas” en América Latina no exhiben ninguna imaginación; son en general una adaptación pobre a las recetas neoliberales ideadas en otras latitudes; benefician a capitalistas y sectores dominantes del mundo y perjudican a los trabajadores, al ambiente, a los subalternos y a las culturas diferentes. 

Se impone repensar las condiciones para participar en los espacios transnacionales. Por otro lado, si bien la expansión tecnocientífica es irreversible, no tiene que ser catastrófica para los grupos populares y el ambiente. ¿Cómo es posible alterar sus finalidades y modos de operación? Esto requiere inventar prácticas sociales que relacionen los procesos sociales, económicos y políticos con las transformaciones tecnocientíficas, las creaciones artístico-culturales, y los esfuerzos por superar los graves problemas socioeconómicos que afectan a la mayoría de la población. Hoy en día, todos los sistemas políticos están abocados a esta tarea, la cual supone la invención de identidades subjetivas, de otras superficies de vida, verdaderamente nuevos territorios existencialistas.

En resumidas cuentas, es posible imaginar nuevas formas de organizar la vida social, económica y cultural; los sistemas económicos y tecnológicos pueden ser reorientados. No solo la voluntad paranoica de los que poseen el poder –capitalistas, narcotraficantes, políticos convencionales, violentos de todo tipo– puede capturar los deseos colectivos; estos también pueden ser codificados por proyectos liberadores. 

En países como Colombia, los llamados “kínderes” de políticos jóvenes han fracasado no por jóvenes sino por haber entregado su capacidad de imaginación al statu quo. 

A esta pobreza conceptual se opone con frecuencia la actividad de aquellos que, como algunos movimientos sociales e intelectuales disidentes, ven en lo económico y tecnocientífico no el material para una irresponsable aventura más en desarrollo sino la posibilidad de inventar nuevas formas de ser libre. A esto llamamos posdesarrollo."

jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro


Arturo Escobar es un antropólogo, investigador y profesor colombiano que ha trabajado en temas como ecología, política, pobreza, antropología del desarrollo, movimientos sociales; muchos de sus trabajos han sido realizados en el Pacífico Colombiano; mucho de su trabajo de campo sigue siendo en Colombia.

Descargar Más allá del tercer mundo. Globalización y Diferencia de Arturo Escobar


martes, 25 de junio de 2013

La fragilidad ambiental de la cultura- Augusto Angel Maya. Desde el Pensamiento Ambiental...

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"Augusto configura históricamente su planteamiento Ecosistema-Cultura, mostrando que en la mayoría de las ocasiones, el fin de grandes imperios y culturas se ha caracterizado por profundas crisis ambientales: guerras donde una gran población humana ha sido sacrificada, sufrido hambrunas, explotación de seres humanos por seres humanos, relaciones de dominación y vejación entre humanos y entre humanos y ecosistemas. La novedad de este libro, radica en el intento de mostrar que una de las tensiones entre ecosistema – cultura, es la historia. 

Para Augusto Ángel, la historia no es metafísica, aunque la Modernidad haya querido acentuar la idea de la historia como universal. La historia no es posible por fuera de los espacios, las geografías, las geologías, las tramas de la vida…la historia es ambiental; es uno de los hilos más tensos entre las maneras de habitar la tierra y las tramas de la vida, decimos nosotros.

Sin embargo, la humanidad occidental, heredera del judaísmo, del platonismo y del cristianismo, ha intentado romper con la naturaleza (ecosistémica), para cumplir con las teleologías de la salvación en otro mundo, liberarse de las ataduras del mundo, del pecado, de la culpa, y llegar a la tierra prometida, luego de una errancia donde la culpabilidad ha negado la posibilidad del disfrute de la vida y del cuerpo. 

Esa negación del mundo, de ser tierra, de ser naturaleza, ha influido notablemente en el desprecio por lo terreno, por el cuerpo y por la vida, y ha acentuado el carácter metafísico y universal de la historia.

Augusto muestra que esta imagen de historia ha vuelto demasiado frágil la cultura moderna, lugar donde el concepto de historia ha sido radicalmente metafísico, porque ella se ha colocado en la sociedad, como devenir de la sociedad, y como sociedad deviniendo…, y la sociedad es una categoría de la modernidad que se caracteriza por ser universal…algo así como el sujeto trascendental de la sociología.

La Fragilidad Ambiental de la Cultura, emerge entonces como una obra del pensamiento estético-ambiental, por cuanto si es en la cultura, -esa emergencia de la naturaleza como proceso adaptativo humano, según Augusto Ángel- donde se construyen, se crean, como vida que somos, las maneras (estética) de relación con los ecosistemas, entre más metafísica sea una cultura, menos posibilidades tiene de ser ambientalmente sustentable.

Una cultura escindida de la naturaleza, es una cultura frágil, porque no le interesa comprender la vida en la cual está sumergida y de la cual emerge: paradoja inadmisible proveniente de nuestra “raza taimada, que cree saber la hora” (Hölderlin)." 

Patricia Noguera de Echeverri

Hoy disfrutaremos del sentir-pensar del maestro Augusto Angel Maya, quien ha hecho un aporte relevante al surgimiento y fortalecimiento del pensamiento ambiental latinoamericano; poeta, filósofo, pedagogo, historiador, colombiano; pionero en la aplicación de las ciencias sociales a la comprensión de los asuntos ambientales.

Su producción es muy amplia con más de 25 libros, adicional a numerosos artículos y ensayos; en sus trabajos descubre y evidencia las estrechas relaciones que existen entre historia, ecología, filosofía, ética, geografía, estética y educación. 

Buscando acercarnos y/o consolidar el conocimiento de este importante pensador de nuestra América Latina, queremos presentar el libro La Fragilidad Ambiental de la Cultura (1995). 

jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro