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jueves, 17 de septiembre de 2015

El amor maduro - Erich Fromm

"...El amor infantil sigue el principio: «Amo porque me aman.» El amor maduro obedece al principio: «Me aman porque amo.» El amor inmaduro dice: «Te amo porque te necesito.» El amor maduro dice: «Te necesito porque te amo...»"

"...El amor no es esencialmente una relación con una persona específica; es una actitud, una orientación del carácter que determina el tipo de relación de una persona con el mundo como totalidad, no con un «objeto» amoroso. Si una persona ama sólo a otra y es indiferente al resto de sus semejantes, su amor no es amor, sino una relación simbiótica, o un egotismo ampliado. Sin embargo, la mayoría de la gente supone que el amor está constituido por el objeto, no por la facultad. En realidad, llegan a creer que el hecho de que no amen sino a una determinada persona prueba la intensidad de su amor. Trátase aquí de la misma falacia que mencionamos antes. Como no comprenden que el amor es una actividad, un poder del alma, creen que lo único necesario es encontrar un objeto adecuado -y que después todo viene solo-.

Puede compararse esa actitud con la de un hombre que quiere pintar, pero que en lugar de aprender el arte sostiene que debe esperar el objeto adecuado, y que pintará maravillosamente bien cuando lo encuentre. Si amo realmente a una persona, amo a todas las personas, amo al mundo, amo la vida. Si puedo decirle a alguien «Te amo», debo poder decir «Amo a todos en ti, a través de ti amo al mundo, en ti me amo también a mí mismo»..."

"...El amor sólo comienza a desarrollarse cuando amamos a quienes no necesitamos para nuestros fines personales..."

Párrafos tomados del libro El arte de amar de Erich Fromm

@jairmontoyatoro
jairmontoyatoro@gmail.com


http://www.angelred.com/biblioteca/erich-fromm-el-arte-de-amar.pdf
Imagen tomada de: http://goo.gl/dNnvt3

lunes, 8 de abril de 2013

El miedo a la libertad - Erich Fromm. La libertad es sólo una ilusión...

"Nos hemos transformado en autómatas que viven bajo la ilusión de ser individuos dotados de libre albedrío. Tal ilusión ayuda a las personas a permanecer inconscientes de su inseguridad, y ésta es toda la ayuda que ella puede darnos. 

En su esencia el yo del individuo resulta debilitado, de manera que se siente impotente y extremadamente inseguro. Vive con en un mundo con el que ha perdido toda conexión genuina y en el cual todas las personas y todas las cosas se han transformado en instrumentos, y en donde el mismo no es más que una parte de la máquina que ha construido con sus propias manos. 

Piensa, siente y quiere lo que él cree que los demás suponen que él deba pensar, sentir y querer; y en este proceso pierde su propio yo, que debería constituir el fundamento de toda seguridad genuina del individuo libre."

Fromm Erich. El miedo a la libertad. 1941. Pág 279

jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro



viernes, 22 de febrero de 2013

De la ética del trabajo a la estética del consumo - Luis Horacio Hincapié. La identidad fragmentada...

La identidad fragmentada, una actualización psicosocial

El cambio de referentes, genera unas lógicas de pensamiento, acción y relación distintas. Para BAUMAN, (2.000) se ha pasado de una ética del trabajo a una estética del consumo.

La ética del trabajo estaba sustentada en una sociedad de productores, orientados hacia la adquisición de capacidades y la voluntad de producción; la lógica de la producción es la creación, es darle forma a lo difuso, es darle vida a lo inerme, es encontrarle a las cosas su utilidad y uso práctico y desde el punto de vista ético, contribuir al progreso de la humanidad.

La estética del consumo está orientada a la destrucción, a quitarle existencia a las cosas, a agotarlas hasta aniquilarlas, a despojarlas de su encanto hasta que dejen de despertar nuestros deseos, de satisfacer nuestros apetitos y dejen de ser aptas para el consumo. En la acepción habitual del término, consumir es: Comer, utilizar, jugar, usar; es apropiarse de las cosas impidiendo el uso de otros sin nuestro consentimiento.

La ética del trabajo servía como referente para la construcción de identidad y de proyecto de vida, era factor de ubicación social y de evaluación personal, permitía la formación del carácter social, aseguraba el sustento, definía el lugar al que se podía aspirar o reclamar, determinaba derechos y obligaciones frente a la vida, era fuente de confianza o inseguridad y regulaba el orden social; Los que no encajaban en ese orden eran básicamente los desempleados y los inválidos y la gente útil a la sociedad eran los trabajadores, los cuales por estar dentro del orden, podían mantenerse alejados de los impulsos irracionales.

Los referentes que se desprendían del trabajo cumplían el papel de servir como herramienta básica para la elaboración de un proyecto de vida y la construcción de una identidad finalista, para toda la vida.

La estética del consumo, valora a aquellos que tengan la voluntad y la capacidad de consumo, a aquellos en el que el principio teleológico del carácter, que le señala a este una construcción con tendencia futura y finalista, es decir, que orienta la toma decisiones hacia el largo plazo, hacia lo duradero, esté resquebrajado.  Un buen consumidor debe tomar decisiones para el corto plazo, cuyo lema sea la provisionalidad, con tendencias a lo efímero y lo volátil.

Desde esta óptica, cualquier identidad debe tener el don de la flexibilidad, debe ser cambiable y estar abierta a todas las opciones, a todas las oportunidades que da la vida; solamente basta estar en el lugar indicado y en el momento indicado; se deben saber ubicar las ferias de oportunidades, para poder aprovecharlas.

Los buenos consumidores no deben aferrarse a nada, ni comprometerse con nada, deben ser susceptibles de fácil seducción e inclinados a perder en forma rápida el interés por las cosas, en donde el compromiso con estas sólo dure hasta consumirlas, hasta hacer desaparecer el deseo.

Mientras la sociedad de productores exigía gente con hábitos de disciplina fuertemente arraigados, la sociedad de consumidores ofrece un mercado que brinda libertad, la entera sensación que son ellos los que eligen, los que critican y mandan, pero que deja atrapada a la gente en la trampa del consumo permanente, so pena de ser excluido del grupo de los privilegiados.

“El miedo ha crecido en nuestra sociedad actual, los desplazamientos de lo público a lo privado son la constante, la gente se retira de los espacios centrales de la discusión sobre los asuntos colectivos, los cuales son vistos como amenazantes, para refugiarse en la casa, en los espacios privados y en últimas en su individualidad, es una huida del mundo al yo. Proliferan las cerraduras, los sistemas de seguridad, las comunidades cerradas y cercadas. El miedo se concentra en el interior del individuo asumiendo formas paranoides, que lo llevan a preocuparse menos por lo colectivo, por la integridad y fortaleza de la ciudad en que vive, como propiedad y garantía de seguridad individual, que por el aislamiento y la fortificación del propio hogar.

La consigna es no solidarizarse con el otro sino evitarlo, separarse de los demás como estrategia de supervivencia. No se trata de amar u odiar a los demás sino de mantenerlos a distancia, para evitar la amenaza.”

Luis Horacio Hincapié - La identidad fragmentada

jairmontoyatoro@gmail.com

@jairmontoyatoro


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lunes, 17 de diciembre de 2012

El arte de amar- Erich Fromm. Elementos del amor.

"...Además del elemento de dar, el carácter activo del amor se vuelve evidente en el hecho que implica ciertos elementos básicos, comunes a todas las formas del amor. Esos elementos son: cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento.

"...Sobre el cuidado: El amor es la preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos. Cuando falta tal preocupación activa no hay amor..."

"...El cuidado y la preocupación implican otro aspecto del amor: el de la responsabilidad. Hoy en día suele usarse ese término para denotar un deber, algo impuesto desde el exterior. Pero la responsabilidad, en su verdadero sentido, es un acto enteramente voluntario, constituye mi respuesta a las necesidades, expresadas o no, de otro ser humano..."

"...La responsabilidad podría degenerar fácilmente en dominación y posesividad, si no fuera por un tercer componente del amor, el respeto. Respeto no significa temor y sumisa reverencia; denota, de acuerdo con la raíz de la palabra (respicere = mirar), la capacidad de ver a una persona tal cual es, tener conciencia de su individualidad única. Respetar significa preocuparse por que la otra persona crezca y se desarrolle tal como es. De ese modo, el respeto implica la ausencia de explotación. Quiero que la persona amada crezca y se desarrolle por si misma, en la forma que le es propia, y no para servirme. Si amo a la otra persona, me siento uno con ella, pero con ella tal cual es, no como yo necesito que sea, como un objeto para mi uso. Es obvio que el respeto lo es posible si yo he alcanzado independencia; si puedo caminar sin muletas, sin tener que dominar ni explotar a nadie. El respeto solo existe sobre la base de la libertad: el amor es hijo de la libertad, nunca de la dominación..."

"...Respetar a una persona sin conocerla, no es posible el cuidado y la responsabilidad serían ciegos sino los guiara el conocimiento. El conocimiento sería vacío si no lo motivara la preocupación. Hay muchos niveles de conocimiento; el que constituye un aspecto del amor no se detiene en la periferia, sino que penetra hasta el meollo. Sólo es posible cuando puedo trascender la preocupación por mí mismo y ver a la otra persona en sus propios términos..."

"...Puedo saber, por ejemplo, que una persona está encolerizada, aunque no lo demuestre abiertamente, pero puedo llegar a conocerla más profundamente aun; sé entonces que está angustiada, e inquieta; que se siente sola, que se siente culpable. Sé entonces que su cólera no es más que la manifestación de algo más profundo, y la veo angustiada e inquieta, es decir , como una persona que sufre y no como una persona enojada..."

Erich Fromm, El arte de amar (1956), Pag. 34 a 37

jairmontoyatoro@gmail.com

@jairmontoyatoro


http://www.angelred.com/biblioteca/erich-fromm-el-arte-de-amar.pdf