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viernes, 8 de febrero de 2013

La voz del arco iris - Leonardo Boff. Desde el Pensamiento Ambiental

"...Ecología social frente a la pobreza y la exclusión 

Hablamos hoy de las muchas crisis que estamos sufriendo: crisis económica, energética, social,  educativa, moral, ecológica y espiritual. Si observamos bien veremos que en todas ellas se encuentra la  crisis fundamental: la crisis del tipo de civilización que hemos creado en los últimos 400 años. Esta crisis  es global porque este tipo de civilización ha sido prácticamente difundida e impuesta a todo el globo.

¿Cuál es la señal visible que caracteriza este tipo de civilización? Que produce pobreza y miseria por un lado y, por el otro, riqueza y acumulación. Este fenómeno se nota a nivel mundial: hay pocos países ricos y muchos países pobres. Se nota principalmente en el ámbito de las naciones: pocos estratos  beneficiados con gran abundancia de bienes de vida  (comida, medios de salud, de vivienda, de  formación, de diversión), y grandes mayorías carentes de lo esencial para vivir. Incluso en los llamados  países industrializados del hemisferio norte hay bolsas de pobreza (Tercer Mundo en el Primer Mundo) así  como hay sectores opulentos en el Tercer Mundo (Primer Mundo en el Tercer Mundo), en medio de la miseria generalizada. Las críticas que siguen pretenden denunciar las causas de esta situación. 

Críticas al actual modelo de sociedad

Hay tres líneas de crítica al actual modelo de civilización y de sociedad, tal como lo han señalado  destacados analistas. 

La primera, hecha por los movimientos de liberación de los oprimidos, dice: el núcleo de esta  sociedad no está construido sobre la vida, el bien  común, la participación y la solidaridad entre los  humanos. Su eje estructurador está en la economía de corte capitalista, conjunto de poderes e  instrumentos de creación de riqueza —y ahora viene su característica básica— mediante la depredación de  la naturaleza y la explotación de los seres humanos. La economía es la economía del crecimiento ilimitado,  en el menor tiempo posible, con la mínima inversión y máxima rentabilidad. Quien consiga obedecer esta lógica y mantenerse dentro de esta dinámica acumulará y será rico a costa de un permanente proceso de explotación. 

Por lo tanto, la economía se orienta por un ideal de desarrollo material, mejor podríamos llamarlo  crecimiento, que se sitúa entre dos infinitos como  ya hemos visto en el capítulo anterior: los recursos  materiales supuestamente ilimitados y el futuro abierto indefinidamente hacia delante. 

Para este tipo de economía de crecimiento, la naturaleza se degradada a un conjunto de recursos  naturales o materias primas, disponibles a favor de intereses humanos particulares. Los trabajadores  son considerados como recursos humanos, o peor, como material humano, en función de una meta de  producción Como puede deducirse, su visión es instrumental y mecanicista: personas, animales, minerales, en fin, todos los seres pierden su valor intrínseco propio y su autonomía relativa, quedando  reducidos a simples medios para un fin fijado subjetivamente por el ser humano, que se considera el  centro y el rey del universo. 

¿Cuáles son las críticas principales a este modelo social? Que no consigue crear riqueza sin generar al  mismo tiempo pobreza, que es incapaz de conseguir desarrollo económico sin producir simultáneamente  explotación social nacional e internacional. Y tampoco es democrático porque monta un sistema político de control y de dominio del proceso productivo por  parte de los detentores del poder económico. 

La  democracia acaba en la puerta de la fábrica o crea  democracias reducidas (nuestras democracias  liberales representativas) o  democraturas  (democracias bajo tutela militar), pero nunca se instaura una  democracia que sirva como valor universal, que respete los contenidos de la palabra democracia, es  decir, la forma de organización social asentada por el pueblo organizado, forma que se articula alrededor  del bienestar de la mayoría mediante la participación, creando así niveles crecientes de igualdad, de solidaridad y de respeto a las diferencias. De esta crítica han nacido los movimientos de los oprimidos por  su liberación, que van desde la lucha de los sin-tierra y los sin-techo hasta los sindicatos combativos  organizados autónomamente. 

Nació así la cultura de la ciudadanía, de la democracia, de la participación,  de la solidaridad y de la liberación. En ella echa sus raíces la teología de la liberación, la primera síntesis  teológica nacida en el Tercer Mundo (América Latina), con repercusiones en todas las Iglesias y en los centros metropolitanos de pensamiento. Postula un desarrollo que atienda a las demandas de todos y no  solamente a los más fuertes; una economía de lo suficiente para todos...


...Somos parte de un inmenso equilibrio/desequilibrio ecosocial

Queremos ahora profundizar la tercera corriente, la ecológica, en su dimensión social. El gran reto viene  de la pobreza y de la miseria. Estos son los principales problemas ecológicos de la humanidad, no el tití-león dorado, ni el oso panda de China ni las ballenas de los océanos. 

Comencemos diciendo que pobreza y miseria son problemas sociales y no naturales ni fatales. Son  causadas por la manera como se organiza la sociedad. Hoy tenemos conciencia de que lo social es parte  de lo ecológico, en su sentido amplio y verdadero. Ecología tiene que ver con las relaciones de todo con  todo, en todas las dimensiones. Todo esta interconectado. No hay compartimentos estancos, lo ambiental por un lado y lo social por el otro. La ecología social se propone estudiar las conexiones que las  sociedades establecen entre sus miembros y las instituciones, y las de todos ellos con la naturaleza que  los contiene..."

Leonardo Boff
La voz del arco iris. Hacia una espiritudalidad planetaria y ecológica
Pág. 7

jairmontoyatoro@gmail.com
@jairmontoyatoro


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